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Papás y Mamás

Por qué voy a dejar que mis hijos se aburran este verano

“Si los padres llenan todo el tiempo libre de los niños, entonces éstos nunca aprenderán cómo hacer esto por ellos mismos”.
5 Jul 2016 – 01:17 PM EDT


Todo niño sueña con el fin de cursos. Las vacaciones implican cambio de rutina, olvidarse de maestros y de tareas, entregarse al descanso y a la diversión. Son días de levantarse sin despertador, de no hacer nada. Sin embargo, es difícil que realmente los niños no hagan “nada”. Empiezan a decir que están aburridos y nos preocupamos por hacer con ellos mil y un actividades.

Durante mi infancia, mis padres no se preocupaban por entretenernos. Veíamos mucha televisión, sí. Sin embargo, no había tantas pantallas llamando nuestra atención constantemente, además de que los contenidos eran limitados. Las 4 horas de programación infantil que existía, cambiaba de la tarde a la mañana y eso era todo. El resto del día, había que inventarse qué hacer. Solos. Mi madre andaba por ahí pero no hacía algo especial con nosotros. Éramos invitados a ayudar en la cocina, pero poco más. Sin embargo teníamos la fortuna de poder estar en casa con un par de adultos que aunque no fungieran como instructores de nada, estábamos seguros en casa con ellos. Si decíamos “Mamá, estoy aburrido”, la respuesta es “Ven y te doy algo que hacer”, lo cual generalmente no nos gustaba y entonces se acababan nuestras quejas. Fueron en esos días de aburrimiento que empecé a tomar libros de las repisas y a olvidarme del tiempo mientras

Hoy, en la mayoría de las familias ambos padres trabajan. Buscan cursos de verano en donde sus hijos puedan estar durante un horario similar al de la escuela y la oferta es enorme. Cursos y campamentos de todo tipo, desde deportivos hasta culturales, ofrecen una soluciones atractivas a los padres que trabajan.

20 actividades de verano que no requieren playa o piscina

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Cuando las vacaciones se empezaron a acercar, inicié mi investigación y de pronto mi hijo mayor me dijo: “Mamá, yo no quiero ir a un curso de verano”. No lo puedo culpar. Al final, por más interesante que sea el programa a seguir, para los niños es difícil llegar a un lugar que no conocen, con gente que no conocen y además seguirse levantando temprano todo el verano. Eso sin contar que no ha tenido un verano libre en los últimos cuatro años. Fue entonces que recordé que había estado viendo en las redes textos que hablaban de la importancia de dejar que los niños se aburran.


Revisé estos textos que aseguran que programar las mañanas de los niños durante el verano es innecesario y que evita que los niños encuentren lo que realmente les interesa.

“Tu papel como padre es preparar a tus hijos para encontrar su lugar en la sociedad. Ser un adulto quiere decir ocuparte de ti mismo y llenar tu tiempo libre de una manera que te haga feliz”, dice en uno de estos textos Lyn Fry, psicólogo infantil que trabaja en Londres enfocado a la educación. “Si los padres llenan todo el tiempo libre de los niños, entonces éstos nunca aprenderán cómo hacer esto por ellos mismos”.

También la Dra. Teresa Belton de la Universidad del Este de Anglia dijo a la BBC que el aburrimiento es crucial para desarrollar un estímulo interno que a su vez desarrolla la verdadera creatividad.

La recomendación es escribir una lista de actividades que los niños disfruten y puedan hacer solos para realizar durante las vacaciones.

Cuando digan que están aburridos, solo hay que recordarles que vean la lista y que elijan una actividad.Algunas de las sugerencias que más me gustaron fueron las siguientes:


- Dibujar lo que les inspire una canción

- Pintar un mural (forrando, o no, la pared de papel)

- Hacer un cómic

- Pintar piedras

- Montar una obra de teatro

- Hacer un fuerte de sábanas y cojines en la sala

- Practicar fotografía con una cámara vieja

- Hacer un pie de lodo en el jardín

- Hacer juguetes a partir de material de reciclaje

- Lavar el auto (lo peor que puede pasar es que se tengan que cambiar de ropa, pero también lo pueden hacer en traje de baño).

- Lavar los vidrios

- Pintarse la cara con maquillaje viejo

- Hacer collages con revistas viejas

- Tratar de encontrar varios peluches que hayas escondido dentro y fuera de la casa

- Hacer un experimento en la cocina

- Crear una cápsula del tiempo para enterrar en el jardín

- Competir en un concurso de ver quién puede encontrar el bicho más feo

- Decorar una camiseta vieja con plumas o plumones

- Hacer una boleta de calificaciones que califiquen en distintas áreas a... ¡los papás!

- Hacer un diario de cómo pasaron el día.


Sobra decir de que además de que me entusiasma cómo se divertirán mis niños, el ahorro será considerable. Es por eso que definitivamente pienso dejar que mis hijos se aburran este verano. Será uno que nunca olvidarán.

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