Master of the Grill

Master of the Grill: el parrillero heroico

Esta columna está dedicada a los parrilleros de verdad, a esos héroes del fuego y la brasa que no se acongojan por un pequeño chubasco.
14 Jun 2016 – 5:11 PM EDT

Las lluvias ya no son estacionales. Caprichoso el clima por doquier, el agua cae ya en cualquier momento del año. Y aunque en ocasiones trae consigo calamidades lamentables (inundaciones sobre todo, como las que hemos visto en Chicago), lo cierto es que en los meses de verano es de agradecerse la refrescada, sobre todo porque el calor se acumula hasta debajo de la cama.

Las parrilladas no deberían estar limitadas por las esporádicas lluvias. Sin embargo, no es raro ir a abastecerse de carbón y descubrir que no hay en existencia porque en algunas tiendas consideran que no es la época correcta para encender el grill. En realidad la súbita aparición de una lluvia en día de parrillada, no tiene mayores implicaciones que llevar la fiesta a interiores por algunas horas.

Mi columna en realidad está dedicada a los parrilleros de verdad, esos héroes del fuego y de la brasa que no se acongojan por un pequeño chubasco. Lo mismo le diré en invierno: el Parrillero de verdad, el verdadero Master Of The Grill, no se estresa con una nevada. Así pues, le doy algunos tips.


1. Recuerde que usted es el héroe, no los invitados. No los obligue a estar afuera, conceda que coman adentro y usted cocine con alegría. Saque todo lo necesario y demuestre una y otra vez que, a mala lluvia, buen paraguas.

2. Ni se le ocurra acercar el asador al interior de la casa o departamento. En el 2000 (lo recuerdo porque fue el año en el que tuve mi primer asador), en una parrillada veraniega nos cayó un tremendo aguacero. Los invitados corrimos a refugiarnos a la sala y (¿por qué no?) refugiamos también el asador en la entrada de la estancia. ¡Craso error! Se imaginará usted que el humo no salió al jardín, sino que se metió a toda la casa, de modo que todos los invitados terminaron por salir corriendo a la lluvia.

No lo haga. Al asador con tapa no le pasará nada con la lluvia; bajará ligeramente la temperatura, pero si está preparando algo, no se preocupe, igual se cocinará y la lluvia, en verano, pasará en un rato.

3. Elija bien su menú. La lluvia genera corrientes de aire frío. No exponga demasiado los productos, sobre todo si tienen grasa animal. El tocino o un buen trozo de rib eye se verán afectados. La grasa se cuajará y tendrá una textura poco agradable. Busque preparar piezas grandes que se reparten rápidamente o que conservan calor interno. Piense que probablemente termine comiendo en el comedor.


4. Cuide el carbón. El carbón es como una esponja. Fácilmente se humedece si no lo tiene en un lugar seco. No lo deje abierto a la intemperie, manténgalo en su bolsa cerrada y contemple que en un día con lluvia puede tomar un poco más de tiempo encenderlo. El gas y las briquetas son una muy buena alternativa para los días de lluvia. Una vez encendido, el carbón puede ser ligeramente menos caliente, es probable que necesite usar más o bien que tome más tiempo en sus cocciones.

5. No procrastine su asado. Que la lluvia no lo lleve a soluciones de pánico. Descarte el microondas y, desde luego, no intente adaptar a la mera hora su preparado para hacerlo en el horno de la cocina. Cúmplale a sus invitados. Busque un impermeable, consiga el apoyo de alguien que le sostenga una sombrilla, improvise un mini techo para poder maniobrar en el asador, pero concluya su parrillada con dignidad.

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