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Foodies

Por qué tomar fotos de lo que comes también puede ser sano

Aunque no es lo más educado en la mesa, tomar fotos de comida puede ser una buena práctica alimenticia.
21 Abr 2016 – 03:09 PM EDT
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Tomar fotos de todo lo que comes puede ser no tan mala idea. Crédito: iStock

Esa relación que se ha vuelto tensa, de amor y odio, hacia los obsesivos que nos llenan los ojos con fotos de comida en las redes sociales (leáse, la mayoría de los usuarios de Instagram) está por llegar a buenos términos después de que un estudio publicado por el Journal of Consumer Marketing indique que tomar fotos de comida, antes de comerla, es una buena práctica en términos de alimentación.


En los tres estudios, realizados por Sean Coary y Morgan Poor, se establece que cuando un consumidor se toma el tiempo para tomar una foto de un plato indulgente (una hamburguesa, por ejemplo) la percepción sobre el sabor del alimento tiende a ser mejor. En el caso de los platos de cocina saludable el efecto también es positivo ya que las fotos ayudan a que el consumidor los perciba más apetitosos.


Esta forma de aproximarse a la comida, tiene distintas vertientes e inclinaciones en las redes sociales. Hay grupos que promueven, muy activamente, una relación más sana con la comida, incentivando a los usuarios con fotos de desayunos, comidas y cenas saludables o de casos de éxito en temas de pérdida de peso. Al tiempo, hay abanderados del food porn, de las hamburguesas y del tocino o, simplemente, fotógrafos profesionales cuya debilidad es la comida.

Aunque del lado de la hospitalidad haya involucrados (como cocineros y restauranteros) que encuentran un poco irritante que los comensales tomen fotos de todo lo que se llevan a la boca, este comportamiento pinta para convertirse en un hábito (que ahora tiene la justificación para ser catalogado como bueno).

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