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Cuba

EEUU permitirá demandas a empresas cubanas por propiedades confiscadas

El gobierno de Trump dijo el lunes que permitirá demandas de ciudadanos estadounidenses contra compañías cubanas en una lista negra de Washington. Pero la decision tendra un efecto limitado porque no incluye empresas extranjeras.
4 Mar 2019 – 2:30 PM EST

El gobierno del presidente Donald Trump permitirá demandas en tribunales de Estados Unidos por primera vez en décadas contra compañías Cubanas que operan con propiedades confiscadas a ciudadanos de Estados Unidos, según una alta funcionaria del Departamento de Estado.

La medida podría amenazar los esfuerzos de Cuba para atraer inversión extranjera en su floreciente industria turística y el anuncio fue diseñado para castigar a La Habana por su apoyo al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien enfrenta una crisis política y económica, dijo la funcionaria.

El anuncio se hizo momentos después de que el presidente interino Juan Guaidó regresara a Venezuela luego de una semana en el extranjero cortejando a gobiernos extranjeros en su intento de remover a Maduro del poder.

Sin embargo, la funcionaria dijo que la decisión, que entrará en vigencia el 19 de marzo, sera inicialmente solo por un mes y se limitaría a inversiones en propiedades de una lista de 200 entidades estatales cubanas sancionadas por vínculos con las fuerzas armadas cubanas y servicios de seguridad. Por ahora, Washington mantendrá una prohibición de demandar a empresas extranjeras que hacen negocios en la isla.

Los contratos existentes entre empresas cubanas y estadounidenses también serían respetados, dijo. Por ejemplo, la decisión no afectaría a los cruceros que navegan desde Estados Unidos a puertos en Cuba, ya que la ley tiene una exención para instalaciones involucradas en viajes legales a Cuba, como las terminales portuarias.

El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazo "enérgicamente" el anuncio en su cuenta de twitter.

Sin efecto práctico


Como resultado, la funcionaria admitió que no estaba claro cuánto efecto práctico tendría la decisión. "Debido a que depende de la acción privada es difícil evaluar con fidelidad", dijo.

Pero la funcionaria insistió que la acción tenía la intención de enviar una señal clara "de que Estados Unidos está aumentando la presión sobre el régimen cubano". Agregó que cualquier persona o firma que invierta en Cuba debería "reevaluar seriamente sus inversiones... especialmente si involucran propiedades confiscadas”.


'Ley de Libertad'


La administración Trump advirtió en enero que estaba considerando tomar esta acción para permitir que una cláusula controvertida de la Ley de Libertad de 1996 entre en vigencia. La cláusula, conocida como Título III, ha sido suspendida desde su creación y permite a los ciudadanos de EEUU demandar a compañías extranjeras por propiedades incautadas en la década de 1960 por el gobierno cubano.

"Debido a la ambigüedad e incoherencia del anuncio, los abogados tardarán un tiempo en resolver las ramificaciones reales," dijo Collin Laverty, presidente de Cuban Educational Travel, una compania estadounidense que organiza viajes culturales y educacionales a Cuba. "Sin embargo, está claro que en el corto plazo no afectará los viajes y negocios en curso con respecto a Cuba, incluidos los vuelos comerciales, cruceros y alojamiento en hoteles y casas privadas," añadió.

El abogado de Washington, Robert Muse, un experto en las sanciones contra Cuba, estuvo de acuerdo en que se desconoce la efectividad del anuncio, pero señaló que la incertidumbre era preocupante para cualquiera que hiciera negocios en Cuba. "Los arquitectos de la ley siempre quisieron crear miedo, odio y ansiedad", dijo.

La Ley de Libertad, también conocida como Ley Helms-Burton, originalmente entró en vigencia con una "suspension parcial" del Titulo lll debido a la oposición de la comunidad internacional y por el temor de que pueda crear un caos en el sistema judicial con una avalancha de demandas.

Un levantamiento completo de la prohibición podría permitir que miles de millones de dólares en reclamaciones legales avancen en los tribunales de EEUU y podría causar malestar en Canadá y Europa donde algunas compañías tienen inversiones en Cuba, como el gigante del tabaco británico Imperial Brands, los hoteleros españoles Iberostar y Melia, y el fabricante de bebidas francés Pernod-Ricard.

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