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Trabajadores con visas H2-A denuncian que fueron despedidos tras iniciar una huelga

Trabajadores con visas H2-A denuncian que fueron despedidos tras iniciar una huelga

Unos 80 trabajadores agrícolas protestaron por sus condiciones laborales el pasado viernes, enfurecidos por la falta de atención médica a un trabajador que falleció dos días más tarde. Fueron despedidos el sábado de la empresa Sarbanand Farms, en la ciudad de Sumas, Washington.

En video: Despiden a más de 80 hispanos con visas H2A luego de exigir derechos laborales Univision

Decenas de trabajadores agrícolas denunciaron esta semana que fueron despedidos tras empezar una huelga por sus condiciones laborales, inspirada por la falta de atención médica a un trabajador que eventualmente falleció.

Unos 80 inmigrantes con visas H2-A protestaron este martes frente a las oficinas de la empresa Sarbanand Farms, en la ciudad de Sumas del estado de Washington, alegando injusticias laborales y acusando a la compañía de ignorar las advertencias del trabajador fallecido, identificado como Honesto Silva Ibarra, de 28 años.

Silva Ibarra llevaba varios días quejándose de que sufría dolores de cabeza, según los trabajadores, pero la empresa falló en proveerle asistencia médica.

“Hubo días que estuvo muy caliente. Él se quejó de que tenía dos días con dolor de cabeza y se fue al tráiler. (Los jefes) fueron por él y lo regresaron y lo pusieron a trabajar. Fue cuando se puso más grave”, explicó uno de los trabajadores despedidos, en un video compartido por el grupo Familias Unidas por la Justicia.

Silva Ibarra terminó yendo a una clínica por su cuenta, según cuenta el activista Edgar Franks de Familias Unidas, y de ahí fue enviado de emergencia a un hospital en Seattle. Cayó en un coma tras una cirugía el sábado y murió el domingo, aseguró Franks.

"Deja tres niños y una esposa, que viven en México", agregó.

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Antes de que Silva Ibarra falleciera, la inatención médica que había recibido inspiró una huelga entre sus compañeros el pasado viernes, por la que alegan fueron despedidos el sábado en la mañana.

"Él pidió ayuda y no se le brindó", explicó en entrevista telefónica uno de los despedidos, Misael González Montes, mientras protestaba el martes frente a la oficina de Sarbanand Farms. "Estamos pidiendo explicaciones. Hay varios compañeros que se han enfermado y no le han ayudado".

Los trabajadores temporales aseguran que la empresa no quiere renovar sus visas H2-A, que habían expirado el 30 de junio y con las que fueron reclutados en México. De hecho, dicen que Silva Ibarra no pudo regresar a México a recibir atención médica cerca de su familia porque se le había vencido la visa.

"El muchacho enfermo estaba buscando la manera de viajar a México porque no se sentía bien. Pero como tenía la visa vencida, no lo dejaron salir de Estados Unidos. La línea aérea le dijo que como tenía visa expirada, tenía que arreglar eso, a menos que iniciara un proceso de deportación", explicó Franks.

"Una disputa laboral"

Los migrantes también aseguran que Sarbanand Farms no quiere pagarle su última semana de trabajo ni proveer un reembolso para que regresen a su país. Dice Franks: "(Los trabajadores) le dijeron a la compañía que sus visas estaban vencidas, pero les respondieron que sus renovaciones se encontraban en proceso y nunca se las dieron".

Llamadas de Univision Noticias a la empresa no fueron contestadas el martes en la tarde, aunque un representante corporativo dijo al diario local The Lynden Tribune que no tenía comentarios y que se trataba de una mera "disputa laboral".

Según el trabajador González Montes, su grupo de trabajadores temporales fue reclutado en México por una empresa llamada CSI Visa Processing. Con sus visas agrícolas, trabajaron primero por varios meses en las instalaciones de Munger Farms, en Stockton, California, y en mayo fueron enviados a Sarbanand Farms.

Ahora se sienten en un limbo migratorio, pues no pueden viajar ni trabajar legalmente sin una visa. "Nos dieron una hora para salir (el sábado tras ser despedidos). Algunos compañeros todavía tienen sus maletas dentro del campamento", explicó.

Decenas de los inmigrantes ahora duermen en un campamento que formaron en el patio de una casa en Seattle. En la empresa, aseguran, quedan cientos de otros trabajadores temporales en condiciones parecidas a las suyas.

"Muchos trabajadores que están trabajando no hablan por miedo a perder la visa", dijo Franks.

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