Univision Investiga

Religioso del Perú, entre los señalados como abusadores sexuales en reporte de Pensilvania

Fue de los pocos sacerdotes que afrontó cargos judiciales en Estados Unidos por asalto sexual.
22 Ago 2018 – 6:00 PM EDT

Un religioso peruano, de la orden de San Francisco de Asís, figura quizás como el único sacerdote católico hispano involucrado en abusos sexuales de menores en el explosivo informe del Gran Jurado de Pensilvania revelado la semana pasada.

También es de los pocos que ha sido llevado a la justicia en Estados Unidos.

Guido Quiroz Reyes, quien murió en 2006, fue acusado en una corte estatal de la Florida de asalto sexual a tres niñas, dos de ellas menores de edad, pero no fue condenado por dilaciones en el proceso relacionadas con sus condiciones mentales.

El reporte del Gran Jurado destaca un agravante en la conducta del religioso: las niñas eran parte de una familia que lo había invitado a vivir con ellos en 1980 a una ciudad de la Florida. Una de las víctimas tenía entre 8 y 11 años durante la época en que ocurrieron los hechos de acuerdo con una denuncia criminal radicada en la corte estatal del condado de Polk, Florida.

Según esa denuncia, Quiroz abusó de las menores entre los años 1988 y 1991. En relación con una de las niñas, afirma que “casi todos los días de verano en que ella estuvo en la casa de sus abuelos en la ciudad de Polk, padre Guido, quien es un sacerdote católico retirado, le tocaba sus senos bajo la camisa y le ponía un dedo en la vagina’’.

El informe del jurado reveló que más de 300 sacerdotes católicos en el estado de Pensilvania abusaron de niños durante 70 años. Alrededor de 1,000 niños fueron identificados como víctimas.


Según registros públicos, Quiroz, nacido en 1917, consignó como su primera dirección en Estados Unidos la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en Victoria, Texas. El informe del Gran Jurado explica que obtuvo autorización para ejercer como cura en la diócesis de Harrisburg en diciembre de 1975. Luego se vinculó al Centro Hispano de Lancaster, Pensilvania.

Univisión Investiga se comunicó con el centro el martes para conocer las actividades realizadas por el religioso en esa institución, que se dedica a apoyar a la comunidad hispana desde la década de los 40, pero las llamadas no fueron respondidas.

Durante su trabajo en el centro, Quiroz conoció a una familia que le ofreció su nuevo hogar en una ciudad de la Florida. El aceptó y vivió con ellos entre 1980 y 1993, pero la relación se terminó en 1993 cuando la familia lo confrontó con las acusaciones de haber abusado de las tres niñas, agrega el reporte de Pensilvania.


“Específicamente, la familia cree que Reyes abusó sexualmente de dos hijas de la familia en los 70 cuando eran menores. Esos abusos continuaron cuando se mudaron a la Florida’’, afirma el Gran Jurado.

Según el mismo reporte, Quiroz negó la acusación y la familia le pidió que se fuera de la casa. En 1994 el religioso les imploró que no lo denunciaran por los abusos sexuales, pero la familia contactó a las autoridades.

Alegatos de enfermedad mental

La denuncia criminal se centra en el caso de la nieta de la familia. Ella afirmó que en el verano de 1989 el padre Guido le mostró su pene y se lo puso en la boca.

Quiroz fue arrestado en febrero de 2000, cinco años después de que la denuncia criminal fue presentada en el condado de Polk. El documento no revela el nombre de los denunciantes. El ex sacerdote estuvo bajo arresto 12 días, tras los cuales obtuvo libertad bajo fianza, de acuerdo con documentos judiciales y del condado de Polk obtenidos por Univision Investiga.

Después de la capilla de Texas, Quiroz reportó como dirección una residencia en Washington y luego una iglesia del condado de Polk que hoy es parte de un centro educativo privado.

Personas contactadas en ese lugar negaron que conocieran al sacerdote y pidieron a reporteros de Univision que consultaran con la diócesis local. Una vocera de

la diócesis dijo que los archivos no mostraban ningún documento de Quiroz.

Univision tuvo acceso al historial del caso pero no al contenido de las mociones. De acuerdo con el prontuario, Quiroz se declaró inocente tras su arresto. Desde el primer año del proceso se empezó a ventilar en la corte si el acusado estaba en condiciones siquiátricas para asumir el juicio.

El registro reporta el pago de especialistas que evaluaron el estado mental del acusado. Al comenzar el proceso, en 2000, Quiroz tenía 82 años. Hay varias anotaciones en el expediente en las que se lee “el acusado no es competente para proseguir’’ o el acusado “no está presente’’.

A lo largo de seis años, a partir de su arresto, el caso criminal de Quiroz, se fue dilatando hasta que se produjo la muerte del acusado. De acuerdo con el informe del Gran Jurado de Pensilvania, Quiroz falleció en 2006. El historial de su caso refleja que en julio de ese año se le retiraron los cargos, aunque no es claro si fue como consecuencia de su muerte o por argumentos de la defensa.


La oficina de la fiscalía estatal no respondió llamadas de Univision. James Marion Moorman, el entonces jefe de abogados de oficio, que aparece como primer defensor del sacerdote, dijo que no recordaba detalles del proceso porque en su condición de jefe de la oficina de la defensa de oficio él delegaba a otros abogados la defensa particular de los acusados.

En mayo de 2017, una década después de su muerte y casi dos de que los abusos fueran denunciados, una publicación de la diócesis de Victoria, en Texas, publicó una petición a sus fieles para que mantuvieran a Quiroz en sus oraciones, para pedir por su eterno descanso.

Margarita Rabin contribuyó con este reportaje.

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