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Universidades

Estudiantes podrán ir armados a la Universidad de Texas justo desde el día que marca 50 años de la masacre allí sucedida

El 1 de agosto de 1966 un francotirador subió a la Torre de UT-Austin y mató a 14 personas en los terrenos de la institución. Este lunes los sobrevivientes del tiroteo y los estudiantes armados podrían coincidir en el campus.
29 Jul 2016 – 2:33 PM EDT

Cuando este lunes a los estudiantes de la Universidad de Texas se les permita por primera vez asistir a clases con armas de fuego, en el campus de UT-Austin una mujer estará recordando el día en que, hace 50 años, un francotirador apostado en la torre universitaria mató en su vientre al hijo que esperaba, la primera víctima en el campus de una masacre que dejó 16 muertos.

El 1 de agosto de 1966 un infante de Marina y estudiante de ingeniería de UT-Austin, Charles Whitman, de 25 años de edad, subió a la torre de la universidad y, tras matar a tres personas, comenzó a disparar desde el edificio hacia al campus, matando en total a 14 personas en los terrenos de la institución.

Antes, Whitman había asesinado a su madre y a su esposa a puñaladas, e hirió a otras 32 personas en el campus. La masacre de la Torre fue el primer tiroteo masivo en una universidad estadounidense, pero tristemente no fue el último.


En el debate por el control de armas, los críticos a la ley que permitirá a los estudiantes llevarlas al campus a partir de este lunes apuntan a la masacre como una prueba de los peligros de permitirlas en el recinto, y los que la apoyan señalan que solo personas armadas son capaces de detener a asesinos como Whitman.

El presidente de UT-Austin, Greg Fenves, dijo en una entrevista reciente que no comentaría sobre la coincidencia de la entrada en vigor de la ley este lunes, día del 50 aniversario de la tragedia, reseñó el diario Texas Tribune.

"Así son las cosas. Son asuntos separados. No los estamos conectando de ninguna manera", dijo Fenves, quien se opone a la ley pero no tiene más remedio que ponerla en vigor.


La ley conocida como 'Campus Carry' fue proclamada por el gobernador de Texas, Greg Abbott, en junio del año pasado, y permite a las personas con licencia para portar armas llevar pistolas o revólveres a los campus universitarios siempre y cuando permanezcan ocultas. La ley no permite llevar armas largas, como rifles y escopetas.

El estatuto también permite a las universidades regular parcialmente la portación de armas, y según el reglamento de UT-Austin las armas solo las pueden llevar las personas con licencia para hacerlo, no pueden estar a la vista y los portadores deberán tenerlas todo el tiempo junto a su cuerpo y bloqueadas.

Además, el arma debe ir dentro de una funda que cubra totalmente el gatillo y debe tener suficiente tensión para retenerla, incluso si su portador se somete a empujones inesperados; quien lleve una pistola semiautomática debe portarla sin una ronda completa de municiones.


Durante más de 20 años las armas de fuego han estado permitidas en los terrenos de la universidad, pero no en los edificios, explicó la administración universitaria.

Seguirán siendo zonas libres de armas algunos edificios universitarios como los laboratorios, residencias estudiantiles y casas de fraternidades, además de eventos deportivos.

"No creo que las armas pertenezcan a la Universidad, tomar esta decisión ha sido el mayor desafío de mi vida", afirmó en febrero pasado Fenves, al anunciar el reglamento para portar armas adoptado por la UT.

La polémica desatada por la ley provocó la renuncia del decano de Arquitectura de UT-Austin, Fritz Steiner, y el malestar del único Nobel en la plantilla universitaria, Steven Weinberg (Física, 1979), quien ha dicho que no permitirá estudiantes armados en clase.

Centenares de profesores y miles de estudiantes mostraron su oposición a la norma, pero no pudieron pararla.

En un mensaje a la comunidad universitaria el vicepresidente adjunto de Seguridad de UT-Austin, Bob Harkins, expresó que aunque mucha gente tiene "fuertes puntos de vista" en torno al estatuto, hay que obedecer la ley y "pedimos a todos que muestren respeto hacia otros miembros de la comunidad universitaria con distintos puntos de vista".


Ese mismo lunes, a las 11:48 de la mañana, hora en que Charles Whitman inició el tiroteo en el campus, el reloj de la Torre universitaria se detendrá durante 24 horas y las autoridades universitarias develarán un nuevo memorial en honor a las víctimas de la masacre.

Allí estará Claire Wilson James, quien hace medio siglo era una joven estudiante de UT-Austin y que recibió en su vientre el primer disparo de Whitman desde la Torre universitaria. Ella vivió para contarlo, pero el hijo que llevaba en sus entrañas, y su prometido, murieron en el acto.


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