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Muertes

Tráfico en la cima del mundo: los montañistas están muriendo por atascos de horas en el Everest

La cumbre más alta del mundo se ha vuelto tan popular que hay un tráfico sin precedentes. La congestión incrementa el tiempo de exposición a condiciones extremas, convirtiéndolo en un peligro para los alpinistas. En los últimos días han muerto 11 personas, algunas de las cuales coronaron la cima y ya iban bajando, pero luego de una espera de horas en cola no aguantaron el regreso por la dificultad que supone estar tanto tiempo a una altura de más de 8,800 metros (29,000 pies).
24 May 2019 – 5:43 PM EDT

Como si ya no fuera suficiente desafío alcanzar la cumbre del Everest, a las duras condiciones del ascenso y descenso se le ha sumado un factor de riesgo más: la popularidad del destino. Una impactante imagen del pasado 22 de mayo es la prueba de que los atascos que se están haciendo en la cima más alta del mundo son reales y una de las razones por las que esta temporada está siendo especialmente fatal para los expedicionarios.

La foto de Nirmal Purja, un montañista que se encontraba realizando el ascenso, muestra la extensa fila que había para pasar por un tramo de la ruta hacia la cima. "Hice cumbre en el Everest a las 5:30 am y en Lhotse a las 3:45 pm a pesar del tráfico pesado (cerca de 320 personas)", escribió Purja.

Los usuarios reaccionaron con asombro y mensajes de "no puedo creer que esta foto del Monte Everest 2019 sea real, pero aparentemente lo es".

Es real y estos impresionantes atascos pueden ser mortales para los montañistas. ¿La razón? Aunque no es la congestión la que incrementa de por sí la dificultad, las personas tienen que pasar mucho más tiempo a una altura de más de 8,800 metros (29,000 pies) y cada minuto adicional aumenta los riesgos de accidentes y las posibilidades de edema cerebral y pulmonar –enfermedades de altura–, así como de hipotermia y congelación.

Ese es el peligroso escenario al que se enfrentan ahora los que intentan coronar el Everest, pues mientras luchan contra el mal de altura y están exhaustos cargando el peso de los equipos de montaña, una larga espera puede ser insoportable.

Víctimas de los atascos

Esto fue lo que le ocurrió a Robin Haynes Fisher, quien había advertido de lo congestionado que estaba el ascenso justo en su último post de redes sociales.

"Con una sola ruta hacia la cumbre, las demoras causadas por aglomeración pueden ser fatales, así que tengo la esperanza de que mi decisión de ir el 25 (de mayo) significará menos personas. A no ser de que todos los demás juegen el mismo juego de espera", escribió el montañista británico días antes de intentar hacer cumbre.

Este sábado logró llegar a la cima del Everest y en su regreso, cuando estaba a unos 8,600 metros, falleció al parecer por complicaciones relacionadas al mal de altura.

También fue el caso del estadounidense Donald Lynn Cash, de 55 años y residente de Utah, quien murió horas después de haber alcanzado la cumbre a principios de la semana pasada. Outside Magazine reportó que el día que Cash subió la montaña había otras 200 personas y se encontró con un atasco cuando iba descendiendo.

"Cuando Cash y sus guías sherpa llegaron al Hillary Step (el tramo más difícil antes de llegar a la cumbre) se vieron forzados a espe rar su turno por al menos dos horas", escribió el montañista Alan Arnette para la revista.

"Frío extremo, fuertes vientos, rutas congestionadas y ritmo lento son parte del problema" de las muertes de los últimos días en el Everest, según dijo en su propio Twitter Arnette.

Anjali Kulkarni, de 55 años y de India, entrenó durante seis años para cumplir su sueño de alcanzar la cima de la montaña más alta del mundo, y finalmente lo logró esta semana. Pero se encontró con un embotellamiento en la llamada "zona de la muerte" (a más de 8,000 metros de altura) y no aguantó el descenso.

"Ella tuvo que esperar por un largo tiempo para alcanzar la cumbre y descender", dijo a la agencia AFP Thupden Sherpa, quien organiza tours a la montaña. "No se podía mover por sí sola y murió cuando los sherpas (guías de montaña) la bajaban".

Otra mujer de India, Kalpana Das, de 52 años, llegó a la cima pero murió el jueves por la tarde cuando bajaba. Y un montañista más de esa misma nacionalidad, Nihal Bagwan, de 27 años, también falleció en el descenso.

"Estuvo bloqueado en el atasco durante más de 12 horas y estaba agotado. Unos sherpas lo trajeron al campamento 4 y allí murió", relató Keshav Paudel de la agencia Peak Promotion.

En el lado tibetano de la montaña, menos frecuentado que el nepalés, murió un austríaco de 65 años, según uno de los organizadores de la expedición. También falleció un guía nepalés de 33 años en un campamento base, tras haber enfermado en el campamento 3 a 7,158 metros de altura.

Las autoridades de Nepal y organizadores de expediciones en el Everest han anunciado que esta temporada va en 11 el número de víctimas mortales en el techo del mundo, donde el gran flujo de montañistas ha incrementado el peligro.

Por qué suben tantas personas a la vez

Los expertos sugieren que las difíciles condiciones del clima, más la falta de experiencia y la comercialización de las expediciones, están contribuyendo al caos.

Una de las razones por las que se han creado más atascos es porque los alpinistas deben esperar a que haya ventanas de clima que les permitan iniciar el ascenso y las condiciones sean óptimas durante el trayecto. Generalmente las mejores etapas meteorológicas se dan durante dos o tres días a finales de mayo, cuando muchos expedicionarios salen entonces a la vez.

Esto sumado al número récord de personas que obtuvieron luz verde esta temporada para intentar subir el Everest. Este año Nepal concedió un total de 381 permisos (que cuestan 11,000 dólares por persona), según los últimos datos disponibles.

Cada montañista que obtiene un permiso va acompañado de un guía sherpa. Esto significa que unas 750 personas coinciden en la ruta.

Hasta el jueves, unos 550 alpinistas habían coronado este año la cumbre, según datos de las autoridades nepalíes.

Rizza Alee, un montañista de India que se regresó del campamento 4 por la falta de oxígeno, le contó a la agencia Reuters sobre "la carnicería" causada por el atasco mortal que había la semana pasada cerca de la cumbre. "Se ha convertido en una carrera mortal allá porque hay un tráfico masivo y hay personas que se están forzando, algunas que no pueden ni siquiera hacerlo", dijo Alee. "Lo hacen, intentan hacer cumbre y en lugar de llegar a la cima, se mueren".

La 'zona de la muerte' deja al menos 11 víctimas: la letal ruta congestionada del Monte Everest (fotos)

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Riesgo de muerte

A esta altura extrema, el oxígeno es más escaso en la atmósfera y los alpinistas deben recurrir a tanques de oxígeno para llegar a la cima. Una altura superior a 8,000 metros sobre el nivel del mar es considerada como la "zona de la muerte".

"Permanecer mucho tiempo en la zona de la muerte, aumenta los riesgos de congelación, de sufrir mal de las alturas o incluso de muerte", explicó a la AFP Ang Tsering Sherpa, expresidente de la Asociación de Alpinistas de Nepal.

"A ese nivel, cada respiro contiene solo un tercio del oxígeno encontrado a nivel del mar. El cuerpo humano se deteriora rápidamente a esa altura, lo que quiere decir que la mayoría de personas solo puede pasar cuestión de minutos en la cumbre, sin necesidad de reservas de oxígeno extra, antes de que se convierta en algo intolerable", expone Dandu Raj Ghimire, jefe del Departamento de Turismo de Nepal.

En comparación, el año pasado murieron solo cinco personas en el Everest. Aunque siempre ha sido una ruta extrema en la cual cientos han muerto en el intento, sus años más fatales han estado generalmente relacionados a un evento desastroso (una avalancha, un terremoto). Sin embargo, este año las muertes no están vinculadas a un solo acontecimiento, sino al número de factores que están sobrepoblando las áreas más peligrosas de est a ruta hacia el techo del mundo.

¿La foto más icónica del Everest?

La impresionante foto de Nirmal Purja que muestra la larga fila de alpinistas, uno tras otro, en la cresta ubicada entre la cima y el lado sur, donde se halla el último campamento en la zona de Nepal, podría ser la más icónica del Everest en la modernidad. Al menos desde 2012, cuando Ralf Dujmovits capturó otra extensa línea de montañistas subiendo por Lhotse.

Esto a pesar de que no es la primera evidencia de lo congestionada que está la temporada, pues en abril 19 otra foto de una larga cola dejaba ver la cantidad de gente esperando para avanzar.


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