Tabaco

"No es vapor de agua inocuo": investigadores dicen que cigarros electrónicos tienen sustancias potencialmente cancerígenas

Los jóvenes que 'vapean' tienen hasta tres veces más toxinas peligrosas en su organismo que aquellos que jamás han fumado, revela un estudio que cuestiona el argumento que avala el uso de estos dispositivos como alternativa saludable para reducir el consumo de nicotina.

Los jóvenes que 'vapean' (inhalan el vapor de los cigarrillos electrónicos) tienen hasta tres veces más cantidad de toxinas potencialmente cancerígenas en el cuerpo que los que no lo han hecho. Lo muestra una investigación que pone contra las cuerdas uno de los argumentos más utilizados por la industria y que señala que los cigarrillos electrónicos son más saludables que el tabaco y que, por tanto, pueden servir como sustituto para dejar de fumar completamente.

“Una de las razones por las que los adolescentes usan estos productos es que creen que son más saludables que el tabaco. Basándonos en estos resultados, si los jóvenes continúan usando estos productos a lo largo de los años creemos que podría ser peligroso”, señaló Mark Rubinstein, profesor de pediatría de la Universidad de California en San Francisco y director del estudio, publicado el lunes en la revista Pediatrics.

Rubinstein y su equipo hicieron pruebas de orina y saliva a 67 adolescentes con una edad promedio de 16 años que usaban cigarros electrónicos, y compararon los resultados con los de 16 adolescentes que fumaban tanto cigarros electrónicos como tabaco tradicional, y con 20 jóvenes que no consumen ningún tipo de tabaco.

Las pruebas revelaron elevados niveles de cinco toxinas diferentes en los adolescentes que usan estos cigarrillos electrónicos, todas ellas sospechosas de ser carcinógenas . Se trata de las toxinas acroleína, acrilamida, acrilonitrilo, crotonaldehído y propileno óxido). Pertenecen a una familia de químicos conocidos como 'compuestos orgánicos volátiles' COV (por sus siglas en español).

Los COV son liberados cuando el líquido del cigarro electrónico se calienta y se convierte en vapor. Este líquido contiene solventes que están aprobados como aditivos para uso alimentario, pero que, al calentarse, pueden convertirse en otros compuestos químicos, incluidos los COV. Los COV tóxicos también están presentes en los cigarrillos tradicionales, pero en mayores cantidades.

Los resultados del estudio, que contó con una muestra limitada, demostraron que los adolescentes que fuman tanto cigarrillos tradicionales como electrónicos tienen en el cuerpo hasta tres veces más niveles de cinco toxinas, que aquellos que solo 'vapean'. A su vez, estos últimos tuvieron el triple de toxinas que los que jamás han fumado/inhalado tabaco.

Los afrutados: más peligros

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“La presencia de ingredientes dañinos en el vapor de los cigarrillos electrónicos se ha establecido; ahora también podemos decir que estos químicos están presentes en el cuerpo de los adolescentes que usan estos productos”, señalaron los investigadores.

Según Rubinstein se necesita más regulación para prevenir que los adolescentes usen estos productos. Uno de los problemas es que los peligrosos químicos no están especificados en los ingredientes del líquido, sino enmascarados bajo el paraguas de "sabores", advirtieron los investigadores.

Los cigarrillos electrónicos de sabores afrutados, muy populares entre los adolescentes, podrían ser especialmente peligrosos porque contienen mayores niveles de acrilonitrilo, un conocido carcinógeno. Aunque por ley está prohibida la venta de cigarrillos electrónicos a menores de 18 años de edad, muchos logran esquivar esa regulación y adquirirlos, por lo que siguen siendo un target apetecible para los fabricantes.

“Muchos de los sabores en el mercado parecen estar dirigidos claramente a los adolescentes”, explica Rubenstein. “Es difícil argumentar que están vendiendo estos productos a adultos que quieren dejar de fumar cuando ofreces sabores como 'chicle' o 'Unicornio'”, recalcó.

“Los adolescentes necesitan saber que el vapor producido por los cigarrillos electrónicos no es vapor de agua inocuo”, dijo Rubinstein. “Los adolescentes tienen que inhalar aire, no productos con tóxicos”.

Estudios anteriores muestran que, al igual que el cigarro tradicional, el electrónico contiene químicos como nicotina, glicerina vegetal y nicol de propileno, que pueden causar daños en el organismo. Además, investigaciones adicionales revelaron la presencia de químicos potencialmente cancerígenos, incluyendo diacetilo.

Según la última encuesta de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), un 20% de estudiantes de secundaria ha utilizado tabaco al menos una vez. En 2016, el 11% de los estudiantes de secundaria había utilizado un cigarrillo electrónico en los pasados 30 días antes de contestar al sondeo.