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Muertes

Una mujer de 83 años desapareció en 2014 y ahora encontraron su cuerpo momificado en su casa

Una mujer trató de localizar a su tía, Amanda J., de la que no sabía nada hace años. Cuando la policía llegó a su casa encontró su cuerpo en el suelo. Los vecinos no la echaron de menos, pese a que debía miles de dólares de la comunidad del condominio.
23 Abr 2019 – 1:36 PM EDT

La sobrina de Amanda J. llevaba ya mucho tiempo sin saber nada de su tía. De hecho, hacía años que no tenía noticias de ella. Por eso, cuando intentó ponerse en contacto con ella y no la localizó, llamó a la Policía para que le ayudara a averiguar si algo le había pasado.

La mujer envió el aviso desde Israel, donde vive, para que los agentes de Madrid, en España, fueran a la casa de Amanda, de 83 años. Cuando miembros de una comisaría de la Policía Nacional llegaron a la casa el pasado jueves al barrio de Salamanca, en un edificio del centro de la capital, los vecinos confirmaron que hacía bastante que no tenían noticias de ella, aunque nunca denunciaron su desaparición.

Al llegar al domicilio, los agentes tocaron a la puerta pero no obtuvieron ninguna respuesta. El conserje confirmó a las autoridades que había estado recorriendo del buzón todo correo que llegaba para ella. Además, descubrieron que debía cerca de 3,400 dólares (unos 3,000 euros) del mantenimiento del condominio.

¿En el extranjero?

Todo indicaba que la mujer había decidido no volver por su casa. De hecho, las autoridades sopesaron que se hubiera ido a vivir al extranjero, ya que tenía una casa fuera de España. Sin embargo, los agentes decidieron llamar a un cerrajero para poder entrar al domicilio. Al abrir la puerta el misterio quedó resuelto: Amanda estaba tirada en el suelo y su cuerpo, en lugar de estar en un estado de descomposición, estaba momificado.

El cadáver de la mujer fue trasladado hasta un centro para realizarle la autopsia. Según indicó el diario El País, el cuerpo no presentaba signos de violencia y el informe forense estableció que la mujer pudo haber fallecido por un ictus hace cinco años mientras estaba en la casa. Desde entonces, su cuerpo permaneció en el suelo sin que nadie la echara de menos.

El reporte de la autopsia establece que Amanda J. seguramente falleció a principios de 2014. Pero, ¿cómo es posible que los vecinos no sintieran el olor, sobre todo con las condiciones extremas del clima de Madrid en verano? Aparentemente, la temperatura del apartamento y la humedad favorecieron que el cuerpo acabara momificado, por lo que no supuso una molestia para los vecinos.

" Nadie olió nada y nadie la echó de menos porque se pensó que se había ido al extranjero, donde tenía otra propiedad", indicó al diario El Mundo uno de los vecinos del edificio. «Por el aspecto exterior todo nos hacía pensar que ella se había marchado y que en la casa no había ocurrido nada raro», añadió. «Nunca se nos pasó por la cabeza que estuviese allí fallecida», indicó.

Según otro de sus vecinos, Amanda J, llevaba más de 30 años viviendo en ese departamento. Hace dos años, ante el impago del mantenimiento, se planteó en el condominio el avisar a la Policía ante la posibilidad de que efectivamente hubiera muerto. Pero nunca lo hicieron y hubo que esperar a la llamada de una sobrina desde Israel para descubrir qué le había pasado.


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