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Represa de agua

Cuando el asesinato de una joven musulmana se vuelve más importante porque el acusado es un hispano indocumentado

Activistas antiinmigrante utilizan la acusación del indocumentado salvadoreño Darwin Martinez Torres como presunto asesino de la adolescente musulmana Nabra Hassanen para promover su agenda contra los indocumentados. Las diferentes lecturas raciales del crimen ponen de manifiesto el delicado momento que vive EEUU.
20 Jun 2017 – 1:24 PM EDT

En las redes sociales, donde el odio y los insultos racistas alimentan a diario la división en Estados Unidos, un crimen ha dejado a muchas personas sin saber qué decir.

El pasado domingo la adolescente de 17 años Nabra Hassanen regresaba a su mezquita en Sterling, Virginia, con un grupo de amigos tras haber roto su ayuno de Ramadan. El carro de Darwin Martinez Torres se les aproximó por detrás y uno de los jóvenes, que iba en bicicleta, tuvo un enfrentamiento con Martínez, de 22 años y origen salvadoreño. El incidente enfureció al hispano, que los persiguió al grupo con un bate de béisbol, golpeando a Nabra y llevándosela en su auto. Unas horas más tarde, encontraron el cuerpo sin vida de la joven junto a un estanque.

La policía de Fairfax ha atribuido el asesinato al incidente vial y ha decidido no investigarlo como un crimen de odio. Esta decisión le ha valido críticas de la familia de Nabra y de destacados miembros de la comunidad musulmana, que argumentaban que la islamofobia podría estar detrás de la motivación del atacante.

Sin embargo, una nueva lectura racial del incidente no se ha hecho esperar, sobre todo después de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) haya confirmado que el acusado es un inmigrante indocumentado. La agencia ha tramitado una solicitud para su detención.


Enseguida, Infowars, medio vinculado al movimiento 'alt-right', ha utilizado la procedencia nacional del joven para defender a Trump, que había sido criticado por no condenar el crimen rápidamente y por estar alimentando sentimientos antimusulmanes durante su administración: "El presidente ha sido señalado como responsable de una muerte que su política fronteriza podría haber prevenido", escribía el editor de Infowars, Joseph Paul Watson.

Otros medios conservadores cercanos a Trump como Breitbart han enfatizado que el salvadoreño era un "ilegal" y varios usuarios que en Twitter se identifican como partidarios de Donald Trump han argumentado que el crimen no habría ocurrido si Martínez Torres no hubiera estado en Estados Unidos. Para ellos, esta es una nueva prueba de que es necesario construir el muro o cancelar DACA (algunos mensajes señalaban que Martínez era beneficiario del programa, pero una portavoz de ICE desmitió este punto a Univision Noticias).



Un mensaje de unidad entre minorías

La presunta autoría de un latino de la muerte de una musulmana enfrenta a dos grupos vulnerables a la retórica racista y antiinmigrante. También pone de manifiesto una vez más el difícil momento racial que vive Estados Unidos, donde se está experimentando la oleada más turbulenta de incidentes de odio desde los atentados del 11 de septiembre.

Y, a pesar de que la policía sigue negando la motivación racial del crimen, todas las partes lo interpretan con esta óptica. Las organizaciones musulmanas se ven ahora en la dificil posición de dar un paso atrás después de haber señalado a los efectos del discurso islamófobo como un posible factor en la muerte de la joven.

"En un momento en el que hay un esfuerzo por demonizar a los musulmanes, a los inmigrantes y otros grupos minoritarios, todos debemos estar unidos y rechazar este mensaje y centrarnos en la tragedia de este caso particular", dijo a Univision Noticias Ibrahim Hooper, director de comunicación del Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR), la principal organización musulmana de Estados Unidos. Según Hooper, su organización hará un llamado a la conciliación entre minorías frente a la revelación de que el presunto asesino de Nabra es hispano.

Otros han visto en el caso de Darwin Martínez y Nabra una ocasión perfecta para debatir abiertamente del racismo que también afecta a la comunidad hispana. La usuaria Cassandra ha recordado algunos incidentes de odio protagonizados por hispanos y casos como el del hispano George Zimmerman, autor de la polémica muerte del joven Trayvon Martin en 2012 o el del oficial Jeronimo Yanez, que disparó al afroamericano Philando Castile y quedó absuelto la semana pasada: "Queremos hablar de cómo estamos oprimidos en este país, pero de forma sistemática no revisamos cómo nosotros nos involucramos en sistemas opresivos", escribió la joven.

Varios estudios han probado que los inmigrantes cometen menos crímenes que los estadounidenses, aunque Donald Trump ha asociado sistemáticamente a este grupo demográfico con el crimen. Pero pertenecer a una minoría tampoco los absuelve de cometer actos racistas. Según las incompletas estadísticas del FBI sobre crímenes de odio, relativas al año 2015, los hispanos fueron autores de 182 de las 6,885 ofensas motivadas por la raza, la religión, el género o la orientación sexual de la víctima.

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