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Thanksgiving

Acidez, indigestión y distensión abdominal: las consecuencias menos placenteras del banquete de Acción de Gracias (y cómo evitarlas)

Durante esta comida se ingieren, en promedio, 4,500 calorías. Más allá de hacernos engordar, estos excesos suelen dejar huella en el sistema digestivo. En vez de resignarte al malestar estomacal, sigue estas recomendaciones que te ayudarán a prevenirlo.
27 Nov 2019 – 12:12 PM EST
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No necesariamente hay que resignarse al malestar estomacal que le sigue a la cena de Acción de Gracias. Comer lento y menos evitará problemas posteriores. Crédito: Unsplash

Aparte de la gratitud, la festividad de Acción de Gracias gira, sobre todo, en torno a la comida. El banquete de Thanksgiving contiene en promedio 4,500 calorías, muchas más de las que se consumen en un día completo –entre 1,600 y 2,800 dependiendo del género, peso y edad–, según el Calorie Control Council. Estos excesos pueden afectar al sistema digestivo y generar problemas estomacales como el reflujo, la acidez, la distensión abdominal o la indigestión.

El reflujo ocurre cuando el ácido estomacal retrocede al tubo que conecta la garganta con el estómago (esófago), explica la Clínica de Mayo en su web. Durante un episodio de reflujo se siente una sensación de ardor en el pecho (acidez estomacal). Esto puede ocurrir después de comer una comida abundante –como la de Acción de Gracias– o tras consumir café o alcohol.

A la indigestión también se le conoce como dispepsia, un término general que describe lo que coloquialmente conocemos como dolor de estómago e incluye molestias en la parte superior del estómago, náuseas y gases.

A la desagradable sensación de llenura o hinchazón se la conoce como distensión abdominal y ocurre por la acumulación de gases.

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