Miles de personas asisten al funeral de Otto Warmbier, el joven que murió tras ser liberado en coma por Corea del Norte

Luego de haber sido arrestado y condenado a 15 años de trabajos forzados por robar un afiche de propaganda en Corea del Norte, el estudiante de economía oriundo de Cincinnati fue liberado por "razones humanitarias". Llegó a Estados Unidos en estado de coma y falleció a los pocos días.

Más de 2,500 familiares, amigos y gente en general se congregaron para el funeral del joven estadounidense de 22 años, Otto Warmbier, tras ser liberado por Corea del Norte en estado de coma y que murió apenas seis días después de haber sido entregado a su familia.

El servicio funerario duró unos 45 minutos y se llevó a cabo en la escuela secundaria de la pequeña ciudad de Wyoming, en el estado de Ohio. En el auditorio había espacio para apenas 800 personas, por lo que la mayoría vio la ceremonia desde pantallas. Las calles calles aledañas también estaban llenas de personas con carteles con mensajes de apoyo a la familia, flores y corazones de cartón.

Desde la escuela partió la caravana fúnebre hasta un cementerio cercano para su entierro. Miles de personas vieron en silencio pasar el cortejo de autos negros por las calles adornadas con cintas de tela azules y blancas atadas a los árboles, marcando el camino de la caravana.

Entre los presentes estuvieron personalidades políticas de departamentos estatales y de defensa. El senador republicano por Ohio, Rob Portman, que había participado en las operaciones para traer al joven nuevamente a EEUU también asistió a la ceremonia.

La historia del estudiante Otto Warmbier cobró relevancia internacional en la última semana cuando fue devuelto por Corea del Norte a EEUU, luego de más de un año en prisión y de haber sido sentenciado a 15 años de trabajos forzados en el país asiático. La condena fue porque el joven robó un poster de propaganda del gobierno norcoreano.

Luego de 6 días de llegar en coma a EEUU y de haber sido diagnosticado con una "lesión neurológica severa", murió. Ese daño, aseguraron expertos, pudo haber sido la causa más probable del paro cardiopulmonar que había cortado el suministro de sangre al cerebro y que le ocasiónó la muerte. Sus padres aseguran que él nunca habló ni abrió los ojos.

No se llevó a cabo una autopsia a petición de la familia.

Otto Warmbier, estudiante de la Universidad de Virginia, viajaba junto a un grupo de turistas cuando fue arrestado en el aeropuerto de Pyongyang, capital de Corea del Norte, en enero de 2016. Fue acusado de robar un afiche de propaganda de un hotel y, dos meses después, fue condenado en un breve juicio.

Su familia no tuvo noticias de él hasta el 13 de junio del año pasado, cuando el país asiático aseguró que había estado en coma desde su encarcelamiento después de contraer botulismo y recibir una píldora para dormir. Los médicos estadounidenses que lo atendieron a su llegada contradicen esta versión y dicen que no hay evidencia de botulismo.

La familia Warmbier cree que el daño cerebral y la posterior muerte fue el resultado de un "terrible maltrato".

Las relaciones entre ambos países, con una larga historia de tensiones diplomáticas, se ha resentido nuevamente.

Corea del Norte ha tildado al presidente Donald Trump como un "psicópata" y desde medios manejados por el estado, advirtió a Corea del Sur que "seguir al psicópata Trump ... sólo llevará al desastre".

A principios de la semana, tras anunciar la muerte del joven, Trump dijo que estaba decidido a "evitar que tales tragedias lleguen a personas inocentes a manos de regímenes que no respetan el estado de derecho o la decencia humana básica".

RELACIONADOS:Corea del NorteMuertesTragedias