Un latino sueña con la Casa Blanca, pero ¿es el momento correcto para Julián Castro?

Su popularidad estaba en su punto más alto en 2012, pero luego de dos años fuera de los grandes escenarios públicos, el ex secretario de Vivienda tiene una carrera compleja por delante.
15 Dic 2018 – 8:43 PM EST

“Se postulará para presidente”, así describió el congresista Joaquín Castro las intenciones de su hermano gemelo Julián Castro, el jueves por la noche en 'The Late Show with Stephen Colbert'. Pero más allá de la intención, ¿realmente tiene chance?

El exalcalde de San Antonio y exsecretario de Vivienda en el gobierno de Barack Obama ni siquiera ha pronunciado la frase de sus propios labios.

Esta semana Castro anunció un comité exploratorio y dijo que el 12 de enero próximo tomaría la decisión de si compite por la Casa Blanca.

Pero su hermano salió en su defensa, cuando Colbert lo presionó, dejando claras las intenciones que lo han motivado por meses. Primero a escribir un libro y luego cuando decidió no postularse a ningún cargo público en las elecciones de mitad de periodo este año.

¿Vigente?

Pero a dos años de su salida del gobierno de Obama, los días en que habló en la Convención Nacional Demócrata de 2012 parecen cada vez más lejos. Un momento donde brilló con un discurso fuerte y personal e incluso se dio el lujo de conseguir la respuesta conjunta de cientos de demócratas que lo comenzaron a mirar como una estrella en ascenso.

Pero la realidad política de Castro ahora es muy diferente. “No creo que tenga una oportunidad. Pienso que el momento que escogió no es bueno. Su estrella era más brillante cuando dio el discurso en la Convención Nacional Demócrata en 2012 y cuando era alcalde de San Antonio y secretario de Vivienda. Desde la salida del gobierno de Obama ha desaparecido del panorama público y ha tenido dificultades para mantener su visibilidad y relevancia”, aseguró a Univisión Noticias Mark Jones, analista político y profesor de la Universidad de Rice en Houston.

Así como la visibilidad y el reconocimiento público, también las redes y contactos dentro del partido y con los donantes son esenciales para levantar una candidatura exitosa.

Durante todo este año Castro hizo justamente eso, preparó el camino viajando a estados como Iowa y New Hampshire, además de respaldar la campaña de diversos candidatos demócratas en las elecciones pasadas y tratando de fortalecer su Comité de Acción Política 'Opportunity First'.

Castro ha seguido el camino que toma tradicionalmente cualquier político que quiere lanzar su candidatura a la presidencia de EEUU y sin embargo ahora está en la sombra y no delante de otros potenciales candidatos.

Una mala decisión

Cuando Castro anunció que no se postularía al escaño en el Senado para desafiar al republicano Ted Cruz en 2017, la mayoría de los políticos locales en Texas lo entendieron como parte de una estrategia para dar el paso que anunció recientemente.

El problema es que la campaña del excongresista demócrata Beto O’Rourke fue tan exitosa y estuvo tan cerca de ganar el escaño, que activistas locales se preguntan cuál habría sido el resultado si una figura ya reconocida en Texas como Julián Castro se hubiera postulado.

“Julián y Joaquín no tuvieron las agallas para la pelea. No vieron la oportunidad. Joaquín y Julián no creían que un demócrata pudiera ganar en Texas y no quisieron participar en la elección, porque no querían herir su marca. Pero O’Rourke demostró que un demócrata puede tener una campaña muy buena”, explicó a Univisión Noticias Cal Jillson, profesor de ciencia política de Southern Methodist University en Dallas.

“Creo que ellos todavía son estrellas en ascenso en el Partido Demócrata, pero serían un elemento mucho más valioso si hubiera dado la pelea”, agregó.


Ahora uno de los problemas principales de Castro es justamente O’Rourke, quien aún está evaluando si postularse como candidato presidencial. Castro necesita reunir dinero para iniciar una campaña que lo haga un candidato viable y para ello irá a las arcas de O’Rourke.


Candidato latino

Uno de los puntos a favor de Castro en una carrera política es su origen hispano. Un característica que lo llevó a ser considerado dentro de la lista de Clinton a la hora de escoger un compañero de fórmula en 2016.

Apenas Castro realizó el anuncio del comité exploratorio, organizaciones políticas hispanas como Latino Victory Fund hicieron eco de imagen.

“Julián es un líder latino progresista con un récord extraordinario para nuestra comunidad y las familias trabajadoras de nuestro país”, dijo Cristóbal Alex, presidente de la organización, mientras destacaba la trayectoria de Castro en sus roles como secretario de Vivienda y alcalde de San Antonio.

“Ahora más que nunca necesitamos candidatos hispanos compitiendo por cargos de representación pública en todos los niveles del gobierno”, agregó.

En una entrevista realizada a finales de noviembre, Castro dijo que sería “bueno para el partido” tener varios candidatos en la primaria demócrata. Ahora llegó el momento de llenar los cupos y nadie está seguro de cuál será el número mágico, pero el exalcalde dejó claro que nunca es muy temprano para empezar.

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