Trump revisará si su nominado para zar antidrogas “ayudó” a frenar la lucha contra los opioides

Un reportaje del programa '60 minutos' indica que el representante republicano Tom Marino fue clave en el Congreso para promulgar una ley que debilita el trabajo de la DEA para supervisar la industria farmacéutica.

El presidente Donald Trump aseguró este lunes que va a "darle una mirada” a la nominación de su zar antidrogas, luego de la publicación de un reportaje que señala al congresista republicano por Pennsylvania Tom Marino de haber sido el principal promotor de una ley de que dificulta a la DEA vigilar a las compañías sospechosas de ser parte del problema de la amplia disponibilidad de narcóticos recetados en las calles de EEUU.

El presidente respondió en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca a los medios sobre el reportaje de The Washington Post y CBS sobre cómo la industria farmacéutica logró que el Congreso redactara una ley que, según el reportaje de ’60 minutes’, limita la acción del gobierno para bloquear cargamentos sospechosos de ser destinados al mercado negro de drogas de prescripción.

“(Marino me apoyó desde muy temprano y es un gran tipo”, dijo sobre el congresista, a quien el presidente propuso en septiembre para que dirija la Oficina Nacional para Control de Drogas y cuya ratificación todavía está pendiente de que el Senado le asigne fecha para la audiencia.

Pero esa entrevista con los senadores podría no producirse, ya que Trump aseguró que si se determina que el trabajo del legislador es contrario al objetivo de combatir la adicción a los opioides hará "un cambio”, dando a entender que buscaría otra persona para el cargo de zar antidrogas.

El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo este lunes en el piso del Senado sobre Marino: "Confirmar al congresista Marino como el zar de las drogas de nuestra nación sería como poner el lobo a cuidar el rebaño".

En abril de 2016 el Congreso logró superar viejas objeciones de la DEA y el Departamento de Justicia para crear una ley que flexibilizaba los controles sobre la industria farmacéutica para reducir la venta de prescripciones de medicinas narcóticas por parte de doctores y farmacias fraudulentas, considerada una de las principales fuentes que alimenta la crisis de opioides que padece el país.

La ley fue aprobaba por “consentimiento unánime”, un procedimiento reservado a textos poco polémicos y firmada por el presidente Barack Obama en 2016 sin que la DEA o la Oficina de Presupuesto de la Casa Blanca hiciera alguna observación.

Peor que las armas

Trump también dijo que la próxima semana hará un “gran anuncio” sobre drogas que posiblemente será la declaración de la epidemia de opioides como emergencia nacional, algo que dijo en agosto que iba a proclamar pero que nunca hizo, pese a que fue uno de los temas recurrentes de su campaña electoral.

La crisis de drogas de prescripción es la principal causa de muertes por sobredosis en EEUU, más muertes que los accidentes de tránsito y las armas de fuego. La DEA asegura que se nutre del trabajo de médicos corruptos que firman órdenes para medicamentos que no son necesarias, aun a sabiendas que podrían serán usadas por adictos.

El número de muertes por sobredosis relacionadas con opioides se ha cuadruplicado en Estados Unidos desde 1999, indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Entre 2000 y 2015 más de medio millón de personas falleció por esta causa.


Comités de acción política vinculados a la industria farmacéutica contribuyeron al menos 1,5 millones de dólares a campañas de los 23 congresistas que patrocinaron el proyecto de ley. De ellos, Marino recibió 100,000 dólares y el también republicano Orin Hatch, cuyo voto fue decisivo para la aprobación, recibió unos 170,000.

En total, la industria invirtió 106 millones de dólares haciendo cabildeo ante el Congreso para esta ley y otras iniciativas relativas al sector entre 2014 y 2016, de acuerdo con los datos del reportaje de ’60 minutos’.

“La industria farmacéutica, los fabricantes, mayoristas, distribuidores y cadenas de farmacias, tiene una influencia sobre el Congreso que no se había visto antes”, aseguró en el reportaje el exdirector de la oficina de la DEA que regula la farmacéutica Joseph Rannazzisi y que dejó el cargo en 2015.