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Trump enfrenta nuevas acusaciones de fraude fiscal en un litigio hotelero en Panamá

Una nueva acusación legal judicial alega un "comportamiento ilegal" de parte de Trump, incluyendo la falta de pago de los impuestos sobre la renta, dentro de un encarnizado litigio legal que resultó en la expulsión de la empresa gerencial de Trump de un hotel de lujo en la ciudad de Panamá.
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3 Jun 2019 – 4:54 PM EDT

Los propietarios de un hotel de lujo en Panamá presentaron este lunes una demanda contra la empresa gerencial hotelera del presidente Donald Trump en el tribunal de distrito de Nueva York. Con esta iniciativa buscan una compensación de 15 millones de dólares por daños y perjuicios por presunto incumplimiento de contrato y fraude fiscal, según documentos judiciales.

El antiguo Trump International Hotel en la ciudad de Panamá estuvo administrado por Trump y sus hijos hasta marzo del año pasado, cuando su compañía fue desalojada mediante una orden judicial debido a una presunta "ineptitud flagrante" y mala administración.

La demanda por parte de los propietarios del hotel, Ithaca Capital, un fondo de inversión con múltiples hoteles en América Latina y el Caribe, alega un "comportamiento ilegal" no divulgado previamente por parte de Trump, en el cual se incluye "la falta de pago de impuestos sobre la renta y de un reporte completo de los salarios de los empleados".

La Organización Trump le dijo a AP que no evadía ningún impuesto y que solo era responsable de la administración del hotel. El grupo hotelero de la familia Trump ha acusado previamente a Ithaca Capital de tomar el control del hotel por medios fraudulentos.

Ithaca Capital se negó a hacer comentarios.

El proyecto, de 400 millones de dólares de hoteles y condominios, fue la primera empresa de la Organización Trump en América Latina y se inauguró en 2011 con bombo y platillo, con la presencia de Donald Trump y sus hijos Ivanka, Donald Jr. y Eric. El edificio de 70 pisos con un diseño característico semejante al de una vela domina el perfil de la costa del Pacífico de la ciudad de Panamá.


Trump le dio su nombre de marca al proyecto y, según informes, le reportó unos 45 millones de dólares en ganancias, pero desde entonces se ha dicho que algunos de los inversionistas tienen vínculos con el lavado de dinero y el narcotráfico. La Organización Trump no ha sido acusada de lavado de dinero, pero han surgido dudas sobre la labor de diligencia debida de la compañía.

En los últimos años, varios proyectos de Trump en todo el mundo han tenido problemas financieros, incluyendo un hotel y un condominio en Toronto, un campo de golf en Puerto Rico y un edificio de condominios en Uruguay. Otros proyectos en Brasil, México y República Dominicana nunca despegaron.


Luego que la empresa Ithaca se hizo con el control de la gerencia del hotel el pasado año, la compañía "descubrió que Trump no había cumplido con los requisitos legales y fiscales de Panamá", incluyendo el impago de un impuesto del 12.5% sobre las propias tarifas administrativas de Trump y tampoco reportó los salarios de los empleados a la agencia de seguridad social panameña, lo cual expuso a Ithaca a una carga de millones de dólares.

¿Una posible multa fiscal?

"Si Trump hubiera sido honesto con Ithaca" sobre los problemas fiscales y salariales, nunca habría invertido en el hotel debido a "la importante multa fiscal multimillonaria que podría imponer el gobierno panameño una vez que comenzó a auditar el hotel", añadió en la presentación judicial.

En los documentos judiciales se citan los registros del hotel como evidencia de un fraude fiscal, aunque no se incluyen copias de los documentos en la demanda. De ser cierto, las acusaciones podrían exponer a Trump a problemas legales en Panamá, aunque no estaba claro si la compañía de administración con sede en Delaware de Trump también podría enfrentar problemas legales con las autoridades fiscales de los Estados Unidos.

Durante su campaña electoral, Trump se convirtió en el primer candidato presidencial en 40 años en negarse a hacer públicas sus declaraciones de impuestos, despertando una enorme sospecha pública sobre lo que podrían revelar sobre sus negocios.

La demanda del lunes es la última de una serie de batallas legales entre Ithaca y Trump por la presuntamente "horrible" gestión del hotel después de que Ithaca adquirió una participación mayoritaria en 2017. Ithaca alega que, antes de la compra en 2017, tuvo varias reuniones con representantes de Trump, incluyendo sus hijos Eric Trump y Donald Trump Jr, quienes afirmaron que el hotel era un gran éxito y que le iba mejor que al resto del mercado en Panamá.

"Estas afirmaciones fueron falsas y se hicieron con la intención de engañar a Ithaca para que creyera que su inversión en el hotel sería sólida", dice la demanda, agregando que Ithaca más tarde se enteró de que el hotel estaba "prácticamente vacío" y que estaba siendo superado en el mercado panameño no solo por sus competidores de lujo, sino también por marcas más baratas.

"Desafortunadamente, la deshonestidad de Trump era sólo la punta del iceberg", alega la demanda. "Trump había estado administrando inadecuadamente el hotel durante años. Como resultado directo... el rendimiento económico, la condición física ... y los niveles de servicio al huésped se redujeron drásticamente".

Una batalla pública

La disputa comenzó como un asunto legal privado, pero ambas partes libraron una batalla pública por el control físico del hotel el año pasado. La compañía de Trump se atrincheró en el hotel y contrató guardias de seguridad. Los propietarios respondieron obteniendo una orden judicial de un juez panameño y finalmente la policía llegó para desalojar al personal de Trump, todo esto frente a periodistas y cámaras.


Antes de ser desalojado, el equipo gerencial de Trump también causó daños importantes e intencionales en las instalaciones del hotel, "incluso provocando deliberadamente infracciones de seguridad que podían ser mortales", alega la demanda. Presuntamente, también destrozaron registros del hotel, retiraron equipos informáticos y computadoras portátiles, e instalaron virus en las computadoras restantes del hotel, según la demanda.

Después de expulsar a la empresa gerencial de Trump, Ithaca firmó un nuevo acuerdo con JW Marriott y desde entonces el hotel ha registrado un cambio importante en la ocupación y la rentabilidad, según la compañía.

El control de la administración del hotel también es objeto de un caso de arbitraje ante la Cámara de Comercio Internacional (CCI), el tribunal más importante para resolver disputas comerciales a nivel mundial. La CCI rechazó un intento legal por parte de la Organización Trump el año pasado para recuperar el control de la administración del hotel. El dictamen del tribunal representó un importante revés para el grupo hotelero Trump, luego de perder también el control de hoteles en Canadá y Nueva York.

Demandas por daños

Como parte del litigio, la Organización Trump inicialmente presentó una demanda solicitando 150 millones de dólares en daños y perjuicios contra Ithaca por incumplimiento de contrato, que luego redujo a nuevo millones de dólares. También dijo que el socio gerente de Ithaca, Orestes Fintiklis, utilizó "tácticas como las de la mafia".

En su demanda del lunes, Ithaca intentó eliminar el nombre de Fintiklis del caso y le pidió a la corte que le prohibiera a la Organización Trump cualquier otro proceso legal en la CCI contra el abogado nacido en Chipre que estudió en la Universidad de Oxford y reside en Miami Beach.

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