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Por qué es tan grave que Sessions no dijera que habló con los rusos

El fiscal general luce abandonado por los republicanos y acorralado por los demócratas por no haber informado durante su audiencia de confirmación sus encuentros con el embajador ruso, el mismo hombre al centro de la caída de Michael Flynn exasesor de seguridad nacional.
2 Mar 2017 – 10:20 AM EST

El escándalo surgido la noche del miércoles en torno al fiscal general Jeff Sessions y sus no informadas reuniones con el embajador ruso en Washington amenaza con borrar el buen momento que había logrado Donald Trump con su comedido primer mensaje ante el Congreso la noche del martes.

Sessions amaneció el jueves acorralado por los demócratas y, sobre todo, abandonado por los republicanos, luego de que The Washington Post revelara que había tenido contactos con el embajador ruso en Washington de los que no informó al comité del Senado que analizaba su postulación para fiscal general.

Mientras los demócratas exigen la renuncia del fiscal por “mentir” al comité, republicanos de alto rango piden que se recuse en cualquier investigación sobre los supuestos nexos entre la campaña de Trump y Rusia porque consideran que fue “engañoso” en el mejor de los casos.

Es notable que ningún republicano haya salido hasta ahora en una defensa de Sessions. El presidente Trump publicó un mensaje en Twitter la mañana del jueves, el primero en casi 24 horas, felicitándose por el record que viven los mercados financieros desde que llegó al poder.


La Casa Blanca asegura que se trata de un ataque de los demócratas, pero no ha puesto a rodar la especie de “noticia falsa” a la que recurre cada vez que surgen informaciones que le resultan potencialmente dañinas, como hizo en las primera etapas del caso de Michael Flynn, el exasesor de seguridad nacional que fue despedido luego de que The Washington Post revelara que no informó que habló con el embajador ruso sobre las sanciones impuestas por el gobierno de Barack Obama

El origen del problema

El 10 de enero de 2017, el entonces senador Jeff Sessions dijo durante la audiencia para su confirmación como Fiscal General que no conocía de actividades entre la campaña de Donald Trump y representantes del gobierno de Rusia, al que Washington acusaba de intervenir en las elecciones estadounidenses.

“No estoy al tanto de esas actividades”, respondió Sessions ante una pregunta de su colega demócrata Al Franken, y añadió un trozo de información que es el que hoy le pude crear problemas: “He sido nombrado representante en esa campaña una o dos veces y yo no tuve comunicaciones con los rusos”.


La noche del miércoles un trabajo de The Washington Post indicaba que el senador tuvo dos reuniones con el embajador ruso en Washington Sergey Kislyak, algo de lo que no informó al comité que analizaba su candidatura para fiscal general, una posición en la que estará a cargo de cualquier potencial investigación sobre el tema de Rusia y las elecciones.

Algunos interpretan que Sessions un intento engañar al comité senatorial, algo que le puede generarle serios problemas legales si se determinara que cometió perjurio.

“Nunca me he reunido con un funcionario ruso para tocar asuntos de campaña. No tengo idea de qué se tratan esas acusaciones. Es falso”, se lee en el breve texto en reacción a la publicación que emitió Sessions la noche del miércoles.

Un grave “descuido”

La portavoz de Sessions, Sarah Isgur Flores, había dicho a The Washington Post que el senador tuvo durante 2016 “más de 25 conversaciones con embajadores extranjeros como miembro del Comité de las Fuerzas Armadas (del Senado)” y que entre esos diplomáticos estuvo el representante de Rusia.

Para Sessions y su gente hay una diferencia clara entre su trabajo como senador y sus funciones como representante de la campaña de Trump.

Pero no es lo que piensan muchos demócratas, algunos de los cuales piden la renuncia del fiscal general, y hasta muchos republicanos. Todos parecen reconocer que hay cosas no suficientemente bien explicadas que añade el episodio de Sessions al de por sí turbio caso de las conexiones de la campaña de Trump con Rusia.


Conflicto de intereses

Lo primero que destacan muchos es que Sessions no puede investigar a Sessions. Como jefe del departamento de Justicia, el fiscal general estaría al mando de cualquier investigación sobre los supuestos contactos rusos de la campaña de Trump, algo que por ahora está siendo manejado dentro de los comités del Congreso pero que podría crecer hasta disparar una investigación oficial.

Si eso sucediera, Sessions debería recusarse, piden algunos. El propio fiscal dijo la mañana del jueves en una entrevista con NBC que lo hará de ser necesario, aunque yo no solo porque él haya sido parte de la campaña bajo la lupa sino porque él mismo sería uno de los focos de la investigación.

En ese caso, el conflicto de interés del Departamento de Justicia entero sería tan grande y manifiesto al tener que hacer indagatorias sobre su propio jefe que Sessions debería renunciar completamente al cargo para permitir que no haya conflictos mayores, sostienen algunos.

Posible perjurio

Otros, como la líder de la minoría demócrata en la cámara de Representantes, Nancy Pelosi, piden la renuncia porque consideran que mintió bajo juramento.

En EEUU mentir bajo juramente a una autoridad como la policía, un juez o un congresista en funciones investigativas es considerado perjurio y fue la causa que motivó el juicio político que casi destituye de la presidencia a Bill Clinton en 1998.

Richard Painter, quien fue miembro del equipo de abogados especializados en ética que trabajó con George W. Bush entre 2005 y 2007, sintetizó en su cuenta Twitter la gravedad de la movida del fiscal general.

“Engañar al Senado en testimonio bajo juramento sobre los propios contactos (de Sessions) con los rusos es una Buena manera de ir a la cárcel”, escribió en un lapidario tuit Painter

En este caso de Sessions algunos dicen que la respuesta a la pregunta de Franken es amplia y ambigua, aunque haya dejado fuera alguna referencia a sus contactos oficiales con el embajador ruso.

Por eso, decidir si hubo o no perjurio es materia de la interpretación. El propio senador Franken dijo la mañana del jueves a CNN que solicitará más explicaciones por escrito a Sessions

“Irrelevante”

La explicación que ha dado hasta ahora la gente de Sessions es que la pregunta de Franken era específicamente sobre la campaña y que considero “irrelevante” ofrecer alguna información sobre las reuniones con el diplomático ruso.

No hay manera de establecer la intencionalidad del entonces senador al quedarse con esa pieza de información que hoy algunos consideran crucial. Pero es lógico que genere suspicacias, considerando la creciente importancia que la supuesta conexión rusa ha ido adquiriendo desde que se descubrió el hackeo al Partido Demócrata del que la inteligencia estadounidense culpa a operadores del gobierno de Moscú.

Una divulgación honesta durante la sesión del comité, aprovechando justamente la pregunta de su colega Franken, habría ayudado a reforzar la idea de transparencia que exige ejercer un cargo como el suyo y le habría evitado estos problemas a Sessions, hoy forzado a defenderse con desmentidos.

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