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Salud

La ley de Texas establece un plazo de seis semanas para abortar, pero en realidad es menos

La ley de Texas contra el aborto establece un plazo de seis semanas para que una mujer pueda interrumpir un embarazo. Sin embargo, el plazo real para poder tomar esa decisión es menor, de menos de dos semanas.
10 Sep 2021 – 05:19 PM EDT
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El gobernador de Texas, Greg Abbott, defendió el martes la ley antiaborto que firmó y que fue ratificada, paradójicamente, por la Corte Suprema. Reafirmó que no es restrictiva porque "obviamente", dijo, da un plazo de seis semanas para interrumpir el embarazo. Políticos, médicos y activistas lo han refutado y han criticado su falta de conocimiento sobre la salud reproductiva de la mujer. Aseguran que, en realidad, esa ventana es menor de dos semanas, inclusive para aquellas que se dan cuenta inmediatamente que están a la espera de un bebé.

La Clínica de Mayo explica en su página web que la detección del embarazo es una experiencia diferente en cada mujer. Algunas se dan cuenta desde los primeros días; pero otras no lo notan sino cuando les falta el periodo —y algunas pueden tener ciclos irregulares de más de 28 días— y para eso pueden pasar varios días, hay incluso quienes dejan pasar una semana para confirmar que hay un retraso. Hay otro grupo que podría darse cuenta tras meses de embarazo.

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Gobernador de Texas defiende medida que prohíbe el aborto después de las 6 semanas

La Clínica agrega que la falta del periodo no es siempre un signo de embarazo: "Te puede faltar la menstruación por estrés, por hacer mucho ejercicio, por la dieta, desbalances hormonales y otros factores". Y, en algunos casos, muchos de los síntomas del embarazo —como dolores de vientre, antojos de comida, manchas de sangre— pueden confundirse con la próxima llegada de la menstruación. "Los síntomas premenstruales pueden ser muy similares a los del embarazo. Esto puede hacer difícil que una mujer note la diferencia", dicen.

Sin embargo, la ley asume que todas las mujeres de Texas tienen periodos regulares, que comienzan con la puntualidad de un reloj, cada cuatro semanas.

En ese caso, el de las mujeres con ciclos regulares de 28 días, la semana después de la menstruación comienza la ovulación. Si el huevo es fecundado, durante la semana 3 del ciclo comienza su implantación —que puede generar un leve sangrado— y será hacia la semana cuatro que una persona probablemente pueda notar la falta de su periodo. Con unos días más o unos días menos, en algún punto de la semana cinco comienza realmente la ventana que da la ley de Texas para que una mujer sospeche de un embarazo. A partir de entonces, empieza a correr el tiempo para que ella llame a su médico, le confirmen una cita para algún día en ese periodo de entre 10 y 12 días, ella tome la decisión de tener al bebé o no, pueda contactar a una clínica para realizarse un aborto seguro —en caso de que su médico no lo practique—, le den la cita, la evalúen, reciba consejería para repensar su decisión, espere 24 horas de esa consulta para entonces, poder realizarse el aborto.


Y eso será en el escenario ideal de que la mujer tenga los recursos para pagarse el aborto. Texas puso en efecto más restricciones al aborto desde enero de 2021. Si la mujer tuviera un seguro privado e incluso Obamacare, su plan solo podría darle cobertura al procedimiento en casos en que su vida esté realmente en peligro como consecuencia de ese embarazo o porque pueda comprometer de forma severa su salud.

El Instituto Guttmacher, dedicado al estudio de este tema, analizó las consecuencias de la ley en el reporte 'Impacto de la prohibición al aborto en Texas'. "En realidad la ley de Texas está cerca de ser una prohibición total al aborto. Las pacientes tendrán que lidiar con muchos problemas logísticos, legales y financieros en una pequeña ventana de tiempo que tienen entre que piensan y confirman que están embarazadas y que pueden agendar y realizarse el aborto", explican.

En Texas, entre 85% y 90% de las mujeres se realizan abortos justamente después de las seis semanas de gestación.

La suma de restricciones al aborto en el estado ha hecho que entre 2014 y 2017, los centros para realizarse abortos seguros bajaran de 1,671 a 1,587, estima el Instituto Guttmacher. Ya para 2017, 96% de los condados de Texas no tenían clínicas para realizarse abortos y 43% de las mujeres vivían en comunidades en esos espacios. Con la entrada en vigencia de esta nueva ley, ese número probablemente siga cayendo. Desde el 1 de septiembre, muchas clínicas han cancelado las citas con sus pacientes y les han recomendado viajar a otros estados por miedo a ser multados, como parte de lo que establece el nuevo texto que rige en Texas.

El estado más cercano es Louisiana, considerado por el Instituto Guttmacher como "muy hostil" cuando al aborto se refiere. En ese estado hay solo tres clínicas y las regulaciones para realizarse el proceso son similares a las de Texas: la persona debe recibir consejería de personas que le ayuden a repensar la decisión, luego deben pasar 24 horas antes de que pueda realizarse el aborto; el seguro solo puede usarse en casos de situaciones extremas; y la telemedicina para solicitar medicinas para abortar está prohibida.

El siguiente es Oklahoma, considerado como "hostil". Pide que después de la consejería transcurran 72 horas y también limita el financiamiento a casos extremos. Pero una ley similar a la Texas, con un plazo de seis semanas, está a la espera de una decisión y, de aprobarse, podría entrar en vigor el próximo 1 de noviembre. Si eso ocurre serán aún menos los espacios a los que las mujeres podrán recurrir.

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