Juez decide proseguir con una demanda contra Trump por incitar la violencia contra manifestantes cuando fue candidato

David Hale, juez federal de un circuito de Kentucky, ve razones para que continúe una demanda que fue interpuesta por tres ciudadanos víctimas de agresiones físicas y verbales en uno de sus actos de campaña.

“Sáquenlos de aquí”, clamaba el entonces candidato republicano Donald Trump en un mitin en Louisville, Kentucky, para que expulsaran de su acto a tres personas que protestaban por sus propuestas políticas. Inmediatamente la orden fue acatada por algunos de sus seguidores que no solo los sacaron del recinto sino que los empujaron, insultaron y golpearon.

Incidentes similares sucedieron a los largo de la campaña electoral, pero éste en particular, que ocurrió el 1 de marzo del pasado año, no quedó en una mera anécdota. Los tres agraviados denunciaron a Trump por incitar a sus seguidores a usar la violencia.

Este viernes, un juez federal decidió proseguir con la demanda a pesar de que los abogados del hoy presidente de Estados Unidos ha pedido que se desista, como revela USA Today, que publicó íntegro el documento con la decisión judicial.

El juez federal David J. Hale, del Western District de Kentucky, también escribió en una opinión que publicó que una de las víctimas, una mujer afroestadounidense, fue “particularmente imprudente” pues conocía que en el mitin había presencia de un conocido grupo de supremacía blanca.


Citando un caso legal sobre un tumulto y otras protestas estudiantiles, Hale rechazó las mociones para desestimar la queja pendiente contra Trump.

Solo una parte de la moción de los tres acusadores fue concedida, pero la decisión significa que el grueso de las reclamaciones procederá.

Los manifestantes, Henry Brousseau, Kashiya Nwanguma y Molly Shah, están solicitando una compensación monetaria que no ha sido detallada aún.

Afirman que fueron agredidos por los miembros de la audiencia tras ser estimulados por Trump. Además del presidente, la demanda nombra a tres acusados presentes: Matthew Heimbach, líder del grupo de la supremacía blanca Traditional Youth Network de Paoli, Indiana; Alvin Bamberger, miembro de la Asociación de Veteranos de Guerra de Corea de Ohio; y un individuo desconocido.

Los hombres fueron captados en el video jalando y empujando a Nwanguma para sacarla del Kentucky International Convention Center después de que Trump lo pidiera desde el escenario.

El abogado de Trump, R. Kent Westberry, había argumentado que las denuncias de la demanda amenazaban las protecciones constitucionales y que los acusados de agredir a los tres no actuaban por dirección de Trump o de su campaña, sino por iniciativa propia.

Hale no aceptó el argumento de la defensa de Trump al señalar que, como los manifestantes habían alegado, la violencia comenzó tan pronto como el candidato republicano dio la orden de expulsar a los manifestantes de la actividad.

El juez sí desestimó una de las demandas que señala a Trump de ser el principal responsable de las agresiones cometidas por Heimbach y Bamberger, pues no se trata de personas empleadas por Trump o su campaña y por lo tanto no estaban bajo su control durante el mitin.

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