Política

James Comey: "Trump está moralmente incapacitado para ser presidente"

El despedido director del FBI abrió fuegos contra el mandatario en una entrevista con ABC con la que arrancó la promoción de su libro de memorias, que será publicado este martes.

Después de casi un año fuera del ojo público tras su intempestivo despido, el exdirector del FBI James Comey aseguró este domingo que el presidente Donald Trump está "incapacitado moralmente" para ejercer el cargo, según dijo en una entrevista con el programa 20/20 de la cadena ABC.

"No compro estas cosas sobre él de que es mentalmente incompetente o está en etapas tempranas de demencia. Me parece una persona de inteligencia superior a la media que está rastreando conversaciones y sabe lo que está pasando. No creo que sea médicamente incapaz de ser presidente. Creo que es moralmente incapaz de ser presidente", dijo Comey al periodista George Stephanopoulos.

“Lo más importante es la verdad. Este presidente no puede hacer eso. Él es moralmente incapaz de ser presidente”, fue la conclusión de Comey en la entrevista de una hora.


La conversación marca el arranque de la promoción de su libro de memorias "Una lealtad mayor", en el que cuenta aspectos de su carrera en el sistema de justicia y los eventos que llevaron a ser despedido como director del FBI en mayo pasado por el presidente Trump, faltando seis años para el final de su período al frente del buró.

Salvo su calificación del presidente como "moralmente incapacitado", el resto de los puntos de los que habló Comey en el programa ya habían sido presentados en las promociones que se hicieron de la entrevista en días previos o incluso en su último testimonio ante el Congreso el año pasado luego de su despido.


  • Un presidente "mafioso"

Comey describe la famosa cena en la Casa Blanca a la que fue invitado sorpresivamente por el presidente el 27 de enero de 2017, apenas días después de haber asumido el poder. En esa velada parece haberse gestado el mecanismo que terminó con el despido de su cargo en el que aún le quedaban seis años por ley.
El exdirector del FBI caracteriza a Trump como un jefe mafioso, por la manera de vincularse con sus asesores.

“El silencioso círculo de asentimiento. El jefe en completo control. Los juramentos de lealtad. La visión del nosotros vs. ellos. El mentir por todo, pequeño o grande, al servicio de un código de lealtad que coloca a la organización por encima de la moralidad y encima de la verdad”, describe en su libro, de acuerdo con los extractos que se han hecho públicos.

Por eso, durante la entrevista, Stephanopoulos le pregunta "¿Cuán extraño es para usted sentarse aquí y comparar al presidente con un jefe de la mafia?".

"Muy extraño. Y no lo hago a la ligera (…) Los juramentos de lealtad, el jefe como el centro dominante de todo, se trata de cómo se sirve al jefe (…) Es la familia, la familia, la familia...", aseguró el exdirector del FBI.


  • ¿Chantaje ruso?

Comey recordó la sorpresa que le causó que una de las cosas que no parecía estar en la mente del nuevo inquilino de la Casa Blanca era la amenaza que representaba para la comunidad de inteligencia que Rusia estuviese influyendo en la dinámica política de EEUU y otros países.
Mientras el saliente gobierno de Barack Obama estaba tomando represalias contra Moscú, Comey afirma que, durante una reunión en la Torre Trump de Nueva York, los herederos del poder no mostraron ninguna curiosidad sobre el caso o cómo lidiar con los rusos.

“No recuerdo ninguna pregunta acerca de ‘entonces, ¿qué van a hacer a continuación? ¿Cómo podríamos detenerlo?‘”


En un punto de la conversación, Stephanopoulos pregunta si el presidente puede estar siendo chantajeado por los rusos, si “tienen algo” contra el mandatario.

“Creo que es posible. No lo sé”, fue su respuesta (aunque ni en la entrevista ni en su libro el exdirector del FBI ofrece alguna evidencia que refuerce esa sospecha).

Stephanopoulos: “Eso es impresionante. ¿No puede decir con certeza que el presidente de Estados Unidos no está comprometido por los rusos?”.

Comey: “Es impresionante y desearía no haberlo dicho, pero es solo… la verdad. Siempre me impactó y todavía me parece poco probable, y hubiera podido decirlo con gran confianza sobre cualquier otro presidente con el que traté, pero no puedo. Es posible”.


  • Posible obstrucción a la justicia

Comey se refiere en el diálogo con Stephanopoulos al caso de Michael Flynn, el primer asesor de Seguridad Nacional de Trump, quien tuvo que renunciar a pocos días de iniciado el nuevo gobierno, luego de que investigaciones periodísticas mostraran que había ocultado la naturaleza de conversaciones que tuvo con el embajador ruso en Washington.
De acuerdo con lo que ha dicho varias veces el exdirector, Trump le pidió "dejar ir" la investigación sobre Flynn, quien meses despúes se declaró culpable ante la fiscalía especial que investiga la posible injerencia rusa en las elecciones creada a raíz de la salida de Comey.

Stephanopoulos: ¿Debería haber dicho más allí? ¿Debería haber dicho: “Señor Presidente, no puedo hablar de esto con usted. Está haciendo algo indebido?”.

Comey: Tal vez. Quiero decir, eso ... eso también es una crítica justa. Quizás debería haberlo hecho. Aunque, como lo he pensado desde entonces, si él no sabía que estaba haciendo algo indebido, ¿por qué sacó de la reunión al fiscal general, al vicepresidente de Estados Unidos y a los líderes de la comunidad de inteligencia? Quiero decir, ¿por qué estoy solo si él ... no conoce la naturaleza de la solicitud?

Stephanopoulos: ¿Estaba el presidente Trump obstruyendo la justicia?

Comey: Posiblemente. Quiero decir, ciertamente es una evidencia de obstrucción a la justicia. Dependería ... y solo soy un testigo en este caso, no el investigador o el fiscal, dependerá de otras cosas que reflejen su intención.


  • Trump "mancha" y contraataca

“El desafío de este presidente es manchar a todos los que lo rodean. Y la pregunta es, ¿cuánta mancha es demasiada y cuánta mancha finalmente te incapacita para lograr tu objetivo de proteger el país y servir al país?”, dijo Comey haciendo referencia a quienes en el ejecutivo, el Congreso o el Partido Republicano siguen apoyando a Trump y justificando un comportamiento que muchos consideran poco ortodoxo para un inquilino de la Casa Blanca.
En su libro, Comey dice que John Kelly, el actual jefe de gabinete de la Casa Blanca y entonces secretario de Seguridad Nacional, le expresó que quería renunciar en protesta cuando él fue despedido. En la entrevista con ABC, dice que él instó Kelly a quedarse "por el bien del país".


Aunque el presidente no reaccionó la noche del domingo a la entrevista, ante la inminencia de la publicación de "Una lealtad mayor" había empezado a arremeter desde el viernes duramente contra Comey, calificándolo de “baboso”, “mentiroso” y sugiriendo que debería ser procesado por supuestamente filtrar información clasificada.

Volvió a hacerlo el domingo por la mañana, a horas de la presentación del programa, diciendo que "no es inteligente" y que "pasará a la historia como el peor director de la FBI". También sugirió que debía ser encarcelado.

Se había especulado que la Casa Blanca se mantendría fuera del debate y que no respondería o refutaría los contenidos, un trabajo que llevaría a cabo fundamentalmente el Partido Republicano, con la promoción de una campaña en redes sociales y presentación de portavoces en medios de comunicación cuestionando a Comey a quien presentan como alguien que sólo quiere ganar dinero con un libro escandaloso.

Sin embargo, el presidente decidió salir al ataque en su propia defensa, como reconoce que le gusta hacer cuando se siente agredido.

Este lunes, en la mañana, Trump publicó un mensaje de Twitter para atacarlo. "Comey redactó la exoneración de Corrupta Hillary mucho antes de hablar con ella (mintió en el Congreso ante el Senador G) y luego basó sus decisiones en encuestas (sobre intención de voto de Hillary). ¡Descontentos, él, McCabe y los demás cometieron muchos crímenes!", escribió.

En dicho mensaje, el presidente se refiere al senador Charles E. Grassley, republicano por Iowa, quien interrogó a Comey en su comparecencia de mayo. En dicha ocasión, Grassley le preguntó si había sido una "fuente anónima" en el 'Rusiagate' o en la investigación de Hillary Clinton, a lo que el exdirector del FBI contestó que "nunca".


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