El "Individuo 1": por primera vez Trump es el centro de la investigación del 'Rusiagate'

Hasta ahora la investigación del fiscal especial Robert Mueller estaba escrutando el entorno de Trump. Las nuevas revelaciones de esta semana pusieron a Trump en el incómodo centro de la escena.
30 Nov 2018 – 4:56 PM EST

Hasta esta semana, las informaciones de la investigación del llamado ' Rusiagate' que lleva adelante el fiscal especial Robert Mueller se centraban en personas que estaban en el círculo del presidente Donald Trump. Pero algo cambió en estos días: por primera vez se sabe que hay un foco puesto en el propio presidente de EEUU, sus acciones y contactos durante la campaña electoral.

En el tumulto de noticias que ha habido esta semana este dato podría pasar desapercibido pero es de crítica importancia porque las revelaciones de los últimos días señalan, básicamente, ahora son las actividades del propio Trump las que están bajo escrutinio, y no solo la de su círculo.

The Washington Post informa que documentos de la investigación muestran que "tienen evidencia de que Trump estaba en estrecho contacto" con las personas de su círculo cuando estas llevaban a cabo "diversas actividades vinculadas a Rusia y a WikiLeaks", país señalado por EEUU como el responsable de la intromisión y la organización que difundió los mails hackeados a los demócratas en 2016.

Los negocios con Rusia

La nueva evidencia en la investigación de Mueller siembra una gran incógnita sobre las versiones anteriores que Trump ha dado sobre que no tenía intereses en Rusia durante la campaña presidencial 2016.

Todo indica que Trump es el "Individuo 1" del que su exabogado de confianza, Michael Cohen, habla en la declaración que hizo este jueves en la que se declara culpable de haberle mentido al Congreso en 2017 sobre negocios inmobiliarios de la Organización Trump en Moscú.

Cohen había dado otra versión en los interrogatorios de 2017: dijo al Congreso que los planes de Trump de contruir una Torre de lujo en Rusia habían terminado en enero de 2016, cuando el republicano no era candidato presidencial aún.

Ahora, bajo juramento en un Tribunal, dice que eso fue mentira, y que las charlas sobre la Torre Trump de Rusia siguieron cuando Trump ya era candidato.

Cohen dice que ese "Individuo 1" recibió actualizaciones directas suyas de los avances sobre el proyecto inmobiliario en Moscú. Cohen añade que habló con funcionarios del gobierno ruso para ello hasta el 14 de junio de 2016 y reportaba información a la Organización Trump.


De este modo, Cohen parece desbaratar las reiteradas declaraciones de Trump de que no nunca tuvo intereses comerciales en Rusia cuando era candidato, algo que ha hecho incontables veces desde Twitter o en declaraciones a medios.

Tras las revelaciones de Cohen, Trump atacó la credibilidad de su exabogado y lo llamó "débil". Pero, llamativamente, dijo también a la prensa que "no es ilegal que un candidato continúe dirigiendo un negocio mientras se postula para un cargo".

Trump agregó: "Ahora, aquí está el asunto: incluso si él (Cohen) tenía razón, no importa porque he tenido permitido hacer lo que quería durante la campaña. Dirigí mi negocio, muchas cosas diferentes, durante la campaña".

El hackeo a los demócratas en 2016

Trump está en el centro de otro asunto en la investigación. Esta semana también The Washington Post reveló que Robert Mueller estaba investigando minuciosamente las comunicaciones entre Trump y su asesor en la campaña y viejo conocido, Roger Stone.

Varios reportes anteriores sobre Stone sugieren que él sabía de antemano que WikiLeaks filtraría los correos hackeados a los demócratas a mediados de 2016.

Mueller tiene los emails intercambiados entre Stone y un socio suyo, Jerome Corsi, en los que hablan de Wikileaks y de la filtración, antes de que esta ocurriera. Y si sabía de antemano, presumiblemente estaba en contacto con alguien que le dio esa información.

El presidente aparece en un borrador, dice el Post, en donde se indica que Corsi le habría informado a Stone los planes de WikiLeaks porque conocía que ambos se relacionaban regularmente. El diario detalló que el mismo día de la comunicación Corsi-Stone, hubo una comunicación Trump-Stone.

La sumatoria de estas acciones sitúan ahora a Trump en una posición protagónica que hasta el momento no había tenido en la investigación.

Algunas voces aliadas de Trump indican que las novedades de esta semana aún no muestran que Trump haya cometido un delito. Pero ahora se despiertan las suspicacias de que varios otros testigos hayan mentido durante la investigaciones tanto de los Comités del Congreso como a los investigadores de Mueller. Incluso, podría sugerir que el propio Trump no ha dicho la verdad sobre sus intereses reales en Rusia.


Desde hace mucho Trump desea acabar con la investigación de Mueller, pero no ha realizado acciones en contra del fiscal especial porque el costo político sería enorme.

La investigación de Mueller, para muchos, podría estar amenazada tras la salida del fiscal general Jeff Sessions del Departamento de Justicia, quien fue despediddo por Trump semanas atrás. Así, Trump puso interinamente a Matt Whitaker en el lugar de Sessions, un leal trumpista que ha criticado el trabajo de Mueller públicamente. Y ahora es Whitaker quien supervisa a Mueller.

Con este escenario, los senadores demócratas que desde hace meses venían tratando de impulsar una legislación para proteger la investigación de Mueller, ahora lo están haciendo con más fuerza. Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana del Senado, y otros republicanos han impedido esos esfuerzos porque dice que "no es necesario" proteger a Mueller.

Los demócratas y republicanos moderados desde hace meses que quieren aprobar una legislación para proteger la investigación de Mueller pero se han topado con el muro de Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana del Senado, y otros republicanos que han bloqueado esos esfuerzos. Con el nuevo Congreso que tendrá mayoría demócrata en la Cámara de Representantes se vaticina que nuevas pesquisas sobre testigos que ya declararon y revisiones de testimonios en busca de algún otro falso testimonio como el de Cohen.

La diferencia esta vez es que hay al menos un hombre clave, Michael Cohen, que se declara culpable de delitos y de mentiras y asegura que sus acciones fueron en nombre de Trump. Y los Comités de la Cámara Baja serán presididos por demócratas, que manifiestan intenciones de querer llegar al fondo del asunto. Y ahora, Trump está en el incómodo centro de una investigación que busca comprobar si su campaña conspiró con los rusos durante la campaña de 2016.

Los rostros del ‘Rusiagate’, la investigación que incomoda al presidente Trump (fotos)

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