Robert Mueller

El fiscal Mueller entrega al DOJ su reporte final sobre la investigación del 'Rusiagate', sin nuevas acusaciones

Tras casi dos años de trabajo, el fiscal especial Robert Mueller entregó su reporte final al fiscal general William Barr, quien ahora tendrá que leer minuciosamente el informe y decir qué hará llegar al Congreso y qué quedará clasificado. Aunque no se conocen aún los detalles, un funcionario del Departamento de Justicia confirmó que Mueller no recomendará más acusaciones relacionadas con la investigación.
22 Mar 2019 – 5:03 PM EDT

A casi dos años del comienzo de su trabajo, el fiscal especial Robert Mueller entregó este viernes el reporte final de su investigación sobre la intervención de los rusos en la elección presidencial de 2016 y la posible colusión con la campaña del presidente Donald Trump.

Durante todo el día, fuentes relacionadas con la investigación habían indicado que era inmimente la entrega del reporte final, con el que formalmente Mueller pone fin a su labor.

Hacia las 5:00 pm, el Departamento de Justicia indicó al Congreso que ya había recibido el informe, aunque no describió de ninguna manera su contenido.

Como indican los procedimientos, Mueller le hizo entrega del reporte completo al jefe del Departamento de Justicia (DOJ), el fiscal general William Barr, quien ahora deberá revisar el reporte, algo que podría llevar semanas.

Posteriormente, el fiscal general deberá decidir qué partes le entrega al Congreso y se hacen públicas y qué partes mantendrá clasificadas. En su comunicación al Congreso, Barr ha dicho que consultará con Mueller y su segundo, el fiscal Rod Rosenstein, sobre q ué trozos de los hallazgos serán compartidos con los legisladores y con el público.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, indicó que la presidencia no ha recibido información sobre la entrega del reporte y que "los próximo pasos dependerán del fiscal general Barr y nosotros esperamos que el proceso tome su curso".

La investigación termina sin cargos para Trump

La investigación de Mueller, a la que el presidente ha llamado sostenidamente una "cacería de brujas", busca determinar si la intervención masiva de los rusos en el proceso de las elecciones presidenciales de 2016 en EEUU fue hecha en algún punto en coordinación con la campaña de Trump.

También Mueller investigaba si el presidente intentó obstruir a la justicia con acciones como el despido abrupto en mayo de 2017 del exjefe del FBI, James Comey, que era quien encabezaba la investigación sobre la interferencia rusa y cuya salida del cargo forzó la creación de su oficina.

Sin que se hayan dado a conocer detalles hasta el momento, se desconoce si el reporte de Mueller responde las preguntas clave de su investigación: ¿La campaña de Trump se coludió con el Kremlin para influenciar las elecciones presidenciales a favor del multimillonario? Y ¿Trump tomó medidas posteriores, incluyendo el despido del director del FBI, para obstruir la pesquisa?

Sin embargo, la entrega del informe sí significa que la investigación concluyó sin que se presentaran cargos públicos de una conspiración criminal entre la campaña y Rusia, y sin que se acusara al presidente de obstrucción. Mueller no recomendará nuevas acusaciones relacionadas con la investigación sobre Rusia, confirmó el viernes un funcionario del Departamento de Justicia, quien describió el documento como "extenso".

La fuente, citada por medios nacionales y agencias de noticias, habló bajo condición de anonimato debido a que no estaba autorizada a discutir el tema de manera pública.

Se desconocen los pasos que Mueller tomará en caso de que haya descubierto actos criminales por parte de Trump, considerando las opiniones legales del Departamento de Justicia de que no se puede imputar a un presidente en funciones.

Trump ha afirmado insistentemente que "no hubo colusión" entre su campaña de 2016 y Rusia, que se trata de una estrategia de los demócratas para dañar su presidencia, así como ha atacado cada vez con mayor frecuencia el trabajo del fiscal especial.

De hecho, la mañana del viernes, al decir que desconocía si el fiscal estaba por terminar su trabajo, el mandatario aseguró que "la gente no tolerará" un informe negativo sobre él.

Pero más allá de que el presidente la catalogue como "cacería de brujas", la investigación de Mueller ha logrado decenas de declaraciones de culpabilidad por mentir en la investigación y condenas a personajes de alto perfil como el jefe de la campaña de Trump, Paul Manafort, y el exasesor de seguridad nacional del presidente, Michael Flynn.

En total, la investigación ha resultado en más de 190 cargos presentados contra 34 personas y tres compañías.


¿Se hará público el reporte?

Los procedimientos requieren que Mueller detalle su trabajo al fiscal general de modo confidencial para que luego Barr informe al Congreso sobre el contenido de la investigación, aunque no tiene obligación legal de hacerlo.

La Cámara de Representantes del Congreso votó 420 votos a favor y ninguno en contra para exigir al Departamento de Justicia que se haga público el informe en su totalidad. Aunque se trata de un voto no vinculante da una idea de cómo en ambos partidos hay el deseo de que el caso se haga público.

Los demócratas del Congreso están inquietos sobre qué acciones tomará Barr, quien asumió este año el puesto de fiscal general.

La investigación del 'Rusiagate' ha sido una nube sobre la presidencia de Trump desde sus inicios. Su primer fiscal general, Jeff Sessions, cayó en desgracia con el presidente por haberse inhibido en cualquier investigación relacionada con la campaña electoral, una vez que se determinó que ocultó al Congreso contactos que él tuvo con funcionarios rusos en ese tiempo.

Trump consideró que Sessions lo había "traicionado", dando a entender que el presidente considera que el Departamento de Justicia debe defender sus intereses y no gozar de la tradicional independencia con la que suele trabajar.

Lo cierto es que el fiscal general puede decidir a discreción qué hace público y qué no.

En su audiencia de confirmación, Barr fue consultado sobre qué hará con la información del informe. Su respuesta fue que divulgaría toda la información que sea posible publicar, sin comprometerse a nada en particular. Pero mencionó prácticas del Departamento de Justicia que se inclinan a no hacer públicos detalles que no conlleven cargos criminales.

Por lo que se puede leer entre líneas que si a lo largo de la investigación se hallaron conductas inapropiadas por parte de los investigados pero eso no decanta en un cargo criminal, el fiscal general lo mantendría clasificado.

Más investigaciones

Cabe destacar que el final de la pesquisa de Mueller no significaría de por sí el final de las investigaciones criminales relacionadas con el presidente y su círculo. Por ejemplo, la investigación en Nueva York sobre presuntos pagos ilegales de campaña que se desprendió de la investigación central de Mueller, continúa avanzando.


Por otra parte, los demócratas que son mayoría en la Cámara de Representantes, ya han impulsado investigaciones sobre el presidente , sus impuestos y otros aspectos. También están pidiendo información a más de 80 organizaciones y personas vinculadas a Trump para indagar sobre posibles infracciones o delitos por parte de su entorno.

Trump también criticó a los demócratas por investigarlo sobre presuntas irregularidades de la administración de Trump y ciertas facetas de sus negocios que podrían estar en conflicto con su rol como presidente.

"Es una continuación de la misma caza de brujas", dijo este viernes cuando salía rumbo a Mar-a-Lago, su resort en Florida.


Los demócratas ahora también tienen una nueva línea de investigación sobre el presunto uso de cuentas privadas de correo electrónico o aplicaciones de mensajería como WhatsApp por parte del yerno de Trump y asesor de la Casa Blanca, Jared Kushner, y la hija del presidente y también asesora principal, Ivanka Trump.

Tales acciones suponen una amenaza para la seguridad nacional, señalan los demócratas, además de una violación a la Ley de Registros Presidenciales que prohíbe a altos funcionarios de la Casa Blanca tratar asuntos oficiales mediante canales de comunicación no oficiales.

Caso que a muchos les recuerda -por sus similitudes- al de la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien usó un servidor de correos privado para tratar temas oficiales. Por este mismo caso, Trump ha dicho que Clinton debería ser encarcelada.

Los demócratas de la Cámara Baja, además, podrían usar los archivos de Mueller que lleguen a sus manos para indagar sobre presuntos delitos cometidos por asesores de Trump que pueden proporcionar la base para nuevas audiencias.

Los rostros del ‘Rusiagate’, la investigación que incomoda al presidente Trump (fotos)

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