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Elecciones 2016

Por qué la amenaza de Trump de encarcelar a Clinton es la frase más peligrosa del debate

El candidato republicano aseguró que si él fuera presidente su rival demócrata estaría en prisión por el escándalo de los correos electrónicos. Una afirmación que supone un ataque a la Constitución.
10 Oct 2016 – 12:48 AM EDT
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ST. LOUIS, Missouri.- Ocurrió unos 20 minutos después del inicio del debate. Donald Trump acababa de mencionar los correos electrónicos de Hillary Clinton. Había citado los escándalos sexuales de su esposo y había llevado a la sala a tres mujeres que le han acusado de abusos o violación.

La candidata demócrata explotó al escuchar hablar a su adversario e invitó a la audiencia a visitar su página web para chequear las mentiras que había dicho Trump. “Sería imposible chequear en tiempo real todo lo que dice”, comentó Clinton. “Nunca podría hablar de lo que quiero hacer o de cómo mejorar la vida de las personas. (…) Es terriblemente bueno que alguien con el temperamento de Donald Trump no esté al cargo de las leyes de nuestro país”.

“Porque estarías en la cárcel”, espetó Trump a su rival.

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Durante el segundo debate presidencial, el 9 de octubre de 2016, Donald Trump le dijo a Clinton: "si estuviese a cargo de la ley, estarías en la cárcel"


Fue un momento único en la historia de los debates presidenciales y uno que quizá no se vuelva a producir. Pero refleja muy bien la naturaleza bronca de esta campaña y el modo en que lo ha cambiado todo la irrupción de Trump.

El candidato republicano jalea a menudo a sus incondicionales cuando gritan que encierren a Hillary en sus mítines. “¡Lock her up!” fue el canto estrella de la convención de Cleveland y brota a menudo en los eventos de campaña. Pero hasta ahora Trump no había dado el paso de decir que metería en la cárcel a su adversaria si perdía la carrera presidencial.

Es un matiz importante por muchos motivos. La Constitución de Estados Unidos establece la separación del poder ejecutivo del poder judicial. El presidente gestiona la política exterior y firma las leyes que elaboran los congresistas. Pero no tiene poderes para meter en prisión a ningún ciudadano. Son los tribunales quienes toman esa decisión.

El FBI criticó la forma en que Hillary había gestionado sus correos electrónicos pero la exoneró de cualquier delito. Trump ha sugerido en el pasado que reabriría esa investigación y que nombraría un fiscal especial para investigar “la corrupción” de los Clinton. Pero hasta ahora no había dicho que conociera de antemano el resultado de esa investigación.

La frase de Trump confirma los instintos autoritarios que ha transmitido durante la campaña. El candidato ha elogiado a líderes como Hugo Chávez o Vladimir Putin, que han encarcelado o asesinado a sus adversarios políticos. ¿Se propone hacer con su adversaria algo similar?

“No es la primera vez que vemos un debate bronco", me dijo al final Peter Kastor, profesor de la universidad donde se celebró el debate y experto en historia presidencial. "Obama y McCain se acusaron mutuamente de no ser sinceros sobre sus propuestas en 2008 pero pero los dos hablaron de su adversario de forma respetuosa y al final de la campaña dieron dos discursos muy generosos. El discurso de McCain estaba diseñado en especial para legitimar la elección de su adversario. Yo no creo que Clinton y Trump vayan a hacer algo similar. El grado de antipatía que sienten uno por otro no tiene precedentes. No hubo un ganador pero tampoco un perdedor”.

No parece que la frase de Trump vaya a ayudarle a ganar votos entre los indecisos. Quienes quieren un líder autoritario están con Trump desde hace muchos meses y quienes desconfían de su temperamento o de su preparación no votarán por un candidato que amenaza con encarcelar a su rival.

John Adams escribió que Estados Unidos era “una república de leyes, no de hombres”. Más de dos siglos después, Barack Obama dijo que Adams, George Washington y Alexander Hamilton no habían combatido para reemplazar la tiranía de un rey por los privilegios de unos pocos o por el gobierno de una turba”.

Los autores de la Constitución establecieron un sistema lleno de contrapesos para evitar que una sola persona tuviera un poder excesivo. Ni el presidente ni el Capitolio pueden hacer demasiado por sí solos. Para sacar adelante sus propuestas tienen que llegar a acuerdos y negociar.

Es un proceso tedioso y cada vez más complicado porque los demócratas y los republicanos se convirtieron en partidos consumidos por la polarización. Pero la alternativa es la dominación de un líder autoritario como Trump.

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