El difícil trabajo de asesorar a Trump con frecuencia termina en una renuncia o un despido

La Casa Blanca de Trump es la de mayor rotación de personal de las últimas décadas, en buena parte por el estilo personal del presidente. Y la manera de anunciar los cambios tampoco ha sido la acostumbrada.
6 May 2018 – 11:07 AM EDT

Uno de los legados indiscutibles de la Administración de Donald Trump es la estruendosa rotación de personal que comenzó desde su llegada a la Casa Blanca. El jefe de gabinete John F. Kelly está esforzándose en desmentir rumores y salvar su puesto, pero en el mundo del presidente eso ha probado no ser suficiente.

La rotación es común en Washington, pero Trump lo ha llevado al extremo. Hasta ahora más de 22 personas en cargos de alto nivel se han ido del gobierno, cuando ni siquiera se ha cumplido un año y medio desde que comenzó su mandato.

La mayoría han sido personas que deben trabajar de cerca con el presidente y aconsejarlo en la toma de decisiones. Entre ellos el asesor de seguridad nacional Michael Flynn; el secretario de prensa Sean Spicer; el jefe de gabinete Reince Priebus; el director de comunicaciones Anthony Scaramucci; el estratega principal Steve Bannon; la directora de comunicaciones Hope Hicks y el secretario de estado Rex Tillerson, entre otros.

“Ahora probablemente Kelly también saldrá. Ningún presidente en la historia de Estados Unidos ha tenido este nivel de rotación de personal. El gobierno de Trump es sobre él y para él. Maneja la Casa Blanca como un negocio y si no haces lo que él quiere, te vas”, aseguró a Univisión Noticias Robert Guttman, profesor de política y medios en la Universidad Johns Hopkins.

El jefe de gabinete está a cargo de las operaciones diarias de la Casa Blanca y es uno de los asesores principales del presidente. La rotación en este puesto no es atípica, pero en general se da al menos después de un año y medio en el gobierno. En el caso de Trump, Priebus duró sólo seis meses en el cargo.

Una relación complicada

La historia de Kelly no es nueva. Tillerson antes que él llamó “tonto” a Trump –según reportes de prensa– y cinco meses después salió de su cargo. El apodo vino luego de varios roces entre ambos y una lucha de egos, común en la política de Washington.

Kelly, a diferencia de Tillerson, corrió a negar los reportes de prensa y describió su relación con el presidente como “increíblemente sincera y fuerte”.

Sin embargo, lo que ha ocurrido en la Casa Blanca en las últimas semanas, según reportes de prensa está lejos de esta descripción. Un reporte del diario The Washington Post en enero pasado indicó que Trump le gritó a Kelly luego de que apareciera en la televisora Fox News y dijera que el presidente había “evolucionado” respecto a construir el muro en la frontera.

La relación se dañó por la manera en que Kelly manejó el escándalo de Rob Porter, secretario de gabinete, quien fue acusado de violencia doméstica por dos de sus ex esposas y que contó con el apoyo de Kelly hasta que una de las mujeres mostró una foto del abuso.


Otras señales más graves de la lejanía entre ambos y la creciente exclusión de Kelly, es que el jefe de gabinete no participó en la decisión de nombrar a John Bolton como el asesor de seguridad nacional, según la agencia The Associated Press.

Aunque Kelly usualmente escuchaba en la línea durante llamadas a jefes de estado, el 20 de marzo no fue parte de la conversación entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin, donde el presidente estadounidense lo felicitó por las recientes elecciones.

“Trump ha demostrado que cumple con sus amenazas y que quiere una lealtad del 100% por parte de sus empleados. No permite que nadie lo contradiga y tampoco es bueno recibiendo sugerencias. Individuos cercanos a él me han dicho que no saben qué hacer debido a la volatilidad del presidente”, explicó a Univisión Noticias Juan Hernández, estratega republicano.

Rotación en la Casa Blanca

En los últimos 25 años, Barack Obama ha sido el presidente que ha tenido más cambios entre sus jefes de gabinete, con cinco rotaciones, aunque la primera la realizó después de dos años en la Casa Blanca. George W. Bush en cambio tuvo solo dos jefes de gabinete.

En general, los cambios en un cargo tan esencial están relacionados con ambiciones políticas (como el caso de Rahm Emanuel, primer jefe de gabinete de Obama, quien en 2010 dejó el gobierno federal para convertirse en alcalde de Chicago). También se asocian con elecciones y un nuevo comienzo tras los comicios.

Obama en particular, cada vez que realizó un reemplazo, lo hizo con una despedida ante las cámaras, agradecimientos, una reflexión sobre el legado de quien se iba y una explicación respecto a las razones de su partida.

Pero en la Casa Blanca de Trump el cambio parece estar asociado a los choques de personalidad y desacuerdos con el mandatario. No hay despedidas y con mucho esfuerzo se realizan escuetos anuncios. En general, la fuente de información más prolífica está en la cuenta de Twitter del presidente.

Priebus salió después de varios fracasos para lograr que el Congreso derogara la ley de salud heredada del presidente Obama, conocida como 'Obamacare', y su inhabilidad para controlar al presidente en diversas áreas, como su consumo y uso de medios sociales. Su renuncia se aceleró luego de la llegada de Scaramucci –quien duró solo 10 días como director de comunicaciones de la Casa Blanca, un récord insospechado.

Scarramucci atacó públicamente a Priebus, quien se había opuesto a su contratación. Lo llamó esquizofrénico paranóico y lo acusó de filtrar información a la prensa.

“Trump está gobernando sin mayor conocimiento de política doméstica y exterior. Kelly lo sabe, como su antecesor y probablemente está frustrado. No me sorprendería que el presidente dijera que no necesita un jefe de gabinete e insistiera en que él puede hacerlo”, señaló Guttman.

En Washington los rumores respecto a una posible salida de Kelly crecen minuto a minuto. Incluso la posibilidad de que sea reasignado para dirigir el Departamento de Asuntos para Veteranos, está circulando por los pasillos del Capitolio. Por ahora no hay un tuit de despido y eso ya es suficiente para asegurar su presencia un día más en la Casa Blanca de Trump.

Las renuncias y despidos más resonantes del gobierno de Donald Trump (fotos)

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