null: nullpx
Muertes

Un funeral sin cenizas ni difunto: La Habana se despide de un retrato de Fidel

Miles de cubanos que acudieron a la primera jornada de los funerales de Castro en la Plaza de la Revolución. Algunos quedaron consternados al no encontrar las cenizas del comandante expuestas para el último adiós.
28 Nov 2016 – 04:03 PM EST

LA HABANA, Cuba.- A las 9:00 de la mañana, veintiún salvas de artillería estremecieron la isla. Salieron de una batería de cañones ubicados en la fortaleza San Carlos de la Cabaña en La Habana y en su par de Santiago de Cuba. Con el estruendo y la posterior entonación del himno nacional, la inmensa multitud de personas reunidas en los alrededores de la Plaza de la Revolución, en la capital, comenzó a avanzar en fila india hacia el mausoleo para despedirse de Fidel Castro, quien de acuerdo al relato oficial falleció el pasado viernes 25 a las 10:29 de la noche.

El calor es abusivo, pero hay ancianos que visten sus añejos uniformes de las milicias cubanas. Camisa azul y medallas en el pecho. Boina verde en la cabeza. Pantalón y botas. Hay padres con niños trepados en sus hombros. Hay señoras bien mayores sentadas en las aceras esperando que se desatornille un poco el gentío. Se echan fresco con un cartón improvisado y miran la larga fila. Hay jóvenes con pulóveres deportivos, estilo camiseta de béisbol, que llevan incrustado en la espalda el nombre de Fidel y el número 90.

Pero esta gente, a la que todavía le falta muchísimo para llegar y subir el pasillo de la Plaza y despedirse de Fidel, no sabe que una vez que hayan pasado todo el recorrido se encontrarán con una foto enorme del Castro guerrillero, con sus medallas y un montón de ofrendas florales. Con más nada. Las cenizas no están.


“No sé qué significa esto, uno viene aquí a despedirse de él, no de una foto”, dice María Julia, trabajadora de la empresa de telecomunicaciones Etecsa, al salir de la Plaza de la Revolución.

La mayoría de las personas han quedado consternadas al pasar y no encontrar las cenizas expuestas para el último adiós. “Aquí toman demasiadas medidas por gusto, no trajeron las cenizas para que no pasará algo, cuando todo el que viene aquí es para despedirse de él”, comenta Julio Vergas, profesor de un pre universitario de La Habana.

Lo que se comenta entre rumores es que la familia no ha querido exponerlas en la Plaza y que han decidido solamente mostrarlas en la caravana que llevará a Fidel Castro hacia el cementerio de Santa Ifigenia en Santiago de Cuba, donde serán sepultadas el domingo tras una semana de homenajes fúnebres.


En fotos: El primer día de los funerales de Fidel Castro

Loading
Cargando galería

El sol es imponente, desgarrador. La gente suda en masa, codo a codo, bajo sombrillas, bajo sombreros, gorras y gafas. Hay tres puntos de acceso a la Plaza de la Revolución organizados correctamente en sus puntas, pero detrás, en los contornos y en las afueras, el ambiente es apoteósico.

No existe la manera de llegar a la Plaza sin entrar en la muchedumbre, todas las calles cercanas están cerradas por la policía y el tráfico sufre un embotellamiento kilométrico, de los que nunca se ven en Cuba.

Dentro, en el meollo, los celulares no dejan de sonar. Si alguien piensa encontrar a algún amigo o compañero de trabajo está perdido, no lo logrará. Todos intentan dar su situación geográfica dentro de la masa pero es realmente imposible dar un punto exacto de ubicación.

La avenida Paseo y el teatro nacional son los puntos céntricos, el sitio escogido por la mayoría de las personas. En tiempos en los que Fidel se paraba ante toda esa calle atestada de personas, ese era el lugar más idóneo para escucharlo, quizás haya muchos que quieran desfilar por aquí por esta razón.


Es un bloque inmenso al que no se le ve la última cabeza. Entre ellos va mezclado los miembros del ministerio de cultura que visten todos un pulóver negro. Va toda la vanguardia artística de la isla, desde músicos consagrados hasta plásticos de renombre y actores de talla.

“Estoy aquí porque ese hombre se merece esta peregrinación, toda la bendición del mundo para él y su familia”, dice Alexander Abreu, director de la orquesta de salsa Habana de Primera.

“Su legado nadie se lo puede quitar. Uno puede estar en contra de determinadas cosas que han pasado a lo largo de todos estos años, pero eso no quita que ha muerto uno de los hombres más influyentes de la historia universal”, opina el trovador Tony Ávila.

“Yo no simpatizaba mucho con sus políticas de los últimos años de sus mandato, la verdad que se equivocó, pero si hoy Cuba es reconocida en el mundo es gracias a Fidel”, comenta la actriz Teresa Rodríguez.

No hay espacios para caminar, no hay donde guarecerse del azote solar y la gente ha comenzado a desvanecerse. La gente se rompe, algunos caen como hojas de árboles al piso y se desploman de un desmayo.

Mientras, en lo alto del edificio de la Plaza de la Revolución donde Castro dio sus más célebres discursos, revoletean una bandada de auras tiñosas. Giran. Se posan. Vuelven a volar. Puede que estén disfrutando por última vez esta cantidad de personas reunidas.

RELACIONADOS:MuertesFidel CastroCuba
Publicidad
Actualizaciones importantes Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad a partir del 19 de febrero de 2020.