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Muertes

"Todo el mundo quisiera haberlo visto (a Fidel) por última vez, como a Lenin, en una caja"

Este lunes comienzan los funerales del mandatario cubano con la exposición de sus cenizas en la icónica Plaza de la Revolución. En La Habana se le extraña, pero los cubanos creen que será una tarea dura sobrevivir a nueve días de ley seca.
28 Nov 2016 – 7:10 PM EST

LA HABANA, Cuba.- Hay una rareza brutal en La Habana. Las calles, sin estar vacías del todo, siguen con una parquedad sombría que las envuelve. No se percibe el luto solemne de las primeras horas de la Cuba sin Fidel, pero uno llega a sentir el abatimiento y la congoja que la muerte de Castro ha provocado en los cubanos. La Habana sigue sin encontrarse, sigue asimilando aún el golpe al mentón que le dobló las piernas y la ha dejado en shock. La Habana no se halla. La Habana está gris y frugal, pero empieza a moverse.

Uno lo nota porque ya hay gente en las paradas de los ómnibus, sin llegar a estar atestadas como en las jornadas cotidianas, pero las filas han comenzado a configurarse para la espera de los bus urbanos. En la Habana Vieja profunda hay niños jugando al béisbol en el medio de la calle, en un terreno improvisado entre el cruce de cuatro esquinas. Juegan con un palo y una pelota hecha de papel y esparadrapo. En El Vedado, adolescentes juegan al fútbol en un parque público.


Desde las primeras horas del día, la Plaza de la Revolución está cercada. Hay policías por todos lados desviando el tránsito de la zona y custodiando el circuito donde, a partir de este lunes 28 de noviembre, el pueblo de Cuba podrá rendirle tributo a Fidel Castro.

“A partir del lunes es cuando es. Verás la matazón y la locura y las largas colas. Como él quiso que lo enterrarán en Santiago de Cuba, esta es la manera que tiene la gente de despedirse de él”, dice Ana Laura, estudiante de medicina, vecina del Vedado.


Las autoridades gubernamentales de la ciudad han hecho público la manera en que los habitantes de La Habana podrán acudir al sitio y homenajear a Fidel en las horas comprendidas entre las 9:00 am y las 10:00 pm. Será desde tres puntos cercanos a la Plaza que tendrán acceso en paralelo al lugar para evitar las concentraciones.

“Realmente todo el mundo quisiera haberlo visto por última vez, como a Lenin, en una caja, o al menos el féretro, pero hay que respetar esas decisiones. Si él quiso que lo cremaran, eso hay que respetarlo”, comenta Miguel Vázquez, miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), quien andaba con su hija de tres años cerca de la Plaza.

Los centros laborales del estado están movilizados para las ofrendas de este lunes y para la concentración masiva del martes a las 7:00 pm donde la capital se despedirá de Castro, pues saldrá a recorrer el país en caravana, con el mismo itinerario que hiciera el ejército rebelde al triunfar en 1959, para ser enterrado en el cementerio de Santa Ifigenia.


"Los cubanos no van a aguantar nueve días sin tomar algo para alegrarse"

“Aunque duela, la vida sigue, hay que seguir sin él o con él, no queda remedio”, dice Alfredo Campuzano, trabajador de la empresa de Comunales que es la encargada de la limpieza de la ciudad. Alfredo, mientras me habla de soslayo, barre la avenida de Paseo del Prado con un escobillón de madera de gruesos dientes que arrasan con los papeles y el churre que empaña las largas losas del paseo.


En fotos: un Fidel omnipresente en La Habana

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“Es normal que el día esté así, la gente quería a Fidel y por eso están tristes. Además es domingo y para colmo la gente no puede ni escuchar música para relajarse ni tomarse un traguito de ron tranquilo en la casa o en la esquina con los socios”, dice Alfredo y sigue barriendo hasta alejarse y enrumbar hacia el Capitolio.

En los alrededores del Prado, Fidel sigue posando en los balcones, en las rejas de las casas y en cuanta iniciativa salga del ingenio de sus adeptos. La televisión cubana mantiene encadenada su red de cinco canales nacionales más los locales de las provincias que trasmiten de forma ininterrumpida una revista informativa especial sobre el líder cubano.

El duelo nacional por nueve días decretado por el gobierno cubano ha cancelado todos los espectáculos públicos. Incluido la visita del tenor Placido Domingo que tenía programado un concierto en el teatro Alicia Alonso el día 26 de noviembre. Los bares estatales y privados han tenido que cerrar sus puertas y los establecimientos públicos que abastecen al pueblo no están autorizadas a vender ninguna bebida que contenga alcohol.


“Mi cumpleaños es mañana y no sé lo que voy a hacer porque no tengo a donde ir ni qué tomar en casa con la familia y mis amigos”, comenta a la salida de una gasolinera Yuris Estrada, joven de 26 años, quien iba en busca de una cajetilla de cigarros.

“Yo entiendo totalmente que hay que respetar lo que pasó y rendirle tributo, pero pienso que se debería ser más flexible porque los cubanos no van a aguantar nueve días sin tomar algo para alegrarse”, sentencia Yuris.

Sobre el alcohol, un bicitaxero en la calle Aguacate también opina: “Deberían al menos dejar tomar en las casas sin bulla, tranquilos. Si al final, esto no tiene remedio”.

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En fotos: El primer día de los funerales de Fidel Castro


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