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Tormentas y Huracanes

Una tormenta perfecta: 2020 dejó la peor temporada de huracanes y varios récords rotos

Fue una de las temporadas de huracanes más destructivas de la historia, especialmente para Centroamérica, México y las costas de Estados Unidos. Se rompieron varios récords: mayor cantidad de tormentas que tocaron EEUU, mayor número de tormentas en un mes y mayor cantidad de huracanes categoría cuatro.
29 Dic 2020 – 03:02 PM EST
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Una mujer observa los destrozos dejados por el huracán Iota en Puerto Cabezas, Nicaragua. Crédito: STR/AFP via Getty Images

Cuando en junio los meteorólogos advirtieron que 2020 iba a tener una temporada de huracanes activa, no imaginaban cuántos récords se romperían.

La Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus iniciales en inglés) pronosticó que habría 60% de probabilidad de una temporada más movida de lo normal, con 70% de opciones de tener entre 13 y 19 tormentas con nombre, incluidos de tres a seis huracanes de gran potencia.

Al final, las estimaciones se quedaron cortas: hubo 30 tormentas con nombre, más del doble de la actividad de una temporada promedio —del 1 de junio al 30 de noviembre—, y 13 se convirtieron en huracanes.

Por segunda vez en la historia, el Centro Nacional de Huracanes usó todos los nombres disponibles en la lista para sistemas tropicales en la cuenca del Atlántico, por lo que tuvieron que seguir la enumeración con el uso del alfabeto griego.

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"Estados Unidos sufrió un número extraordinario de 12 tormentas con nombre que tocaron tierra en 2020, rompiendo el récord anterior de nueve en 1916", escribió el meteorólogo Jeff Masters en un resumen de fin de año para la Universidad de Yale. "Cada milla de la costa atlántica continental de Estados Unidos, desde Texas hasta Maine, estuvo bajo vigilancia o advertencia por ciclones tropicales en algún momento de 2020", agregó.

Y hubo más récords rotos: el de la mayor cantidad de tormentas que azotaron Louisiana, unas cinco; el del mayor número de tormentas en un solo mes, el de septiembre, cuando hubo 10; y el de la mayor cantidad de huracanes de categoría cuatro en una sola temporada, unas cinco.

Además, durante cada mes durante los cinco meses de la temporada, una tormenta tocó tierra en Estados Unidos: "Había tormentas que tocaban tierra en todas partes, y varias llegaron en el momento de su máxima intensidad", dijo Phil Klotzbach, meteorólogo de la Universidad Estatal de Colorado y especialista en pronósticos.


El huracán Laura fue el huracán más fuerte de 2020 que tocó tierra en Estados Unidos continental y quedó a la par del huracán 'Last Island' de 1856, uno de los más mortíferos que ha tocado a Louisiana.

Durante el pico de la temporada, hubo cinco ciclones tropicales en el Atlántico al mismo tiempo y por segunda vez en la historia: Paulette, Rene, Sally, Teddy y Vicky.

2020 fue además el quinto año consecutivo con al menos un huracán de categoría 5, un récord en sí mismo. Es significativo si se considera que en los últimos 170 años, el Centro Nacional de Huracanes estima que solo ha habido 37 tormentas de esa magnitud.

Iota y Eta

La tormenta más fuerte de la temporada fue el huracán Iota, que alcanzó un máximo de 160 millas por hora (257 kilómetros por hora). Fue el segundo huracán más importante que se formó en el mes de noviembre, algo que nunca había sucedido en la historia: el huracán Eta fue el primero, a principios del mes.

Iota tocó tierra en Nicaragua como un huracán de categoría 4 con vientos sostenidos de 155 mph (249kph), a solo dos mph por debajo del umbral para ser considerado como categoría 5. Nunca antes se había formado tan tarde en la temporada un ciclón de esa magnitud.

Honduras tuvo un estimado de 7,000 millones de dólares en pérdidas como consecuencia de Eta e Iota, lo que representa 30% de su producto interno bruto.

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Riviera Maya

El azote de cinco tormentas en el espacio de unas pocas semanas causó daños sin precedentes en las famosas playas de la Riviera Maya, donde la suave pendiente de arena blanca fue reemplazada por un muro de dos metros y medio en algunos lugares.

Rápida intensificación

Y no fue solo la cantidad de tormentas lo que asombró a los expertos, también la intensificación repentina de algunas de ellas. Por ejemplo, las velocidades de los vientos del huracán Eta aumentaron alrededor de 130 kilómetros por hora en un día, señaló Jim Kossin, científico atmosférico de NOAA.


Durante las últimas décadas, los huracanes se han intensificado rápidamente con mayor frecuencia. En 2020, ocurrió con nueve tormentas en las que la velocidad del viento aumentó al menos 35 millas (56 kilómetros) por hora en 24 horas.

Además del aumento en la velocidad, varios estudios han sugerido que desde la década de 1950, el avance de todas las tormentas tropicales y huracanes se ha reducido hasta en 15%. Dos tormentas con nombre circularon a menor velocidad en 2020. Una de ellas, Sally, se ralentizó y se movió a apenas dos millas por hora. Un evento similar ocurrió en 2019 con Dorian, un devastador huracán de categoría 5 que azotó las Bahamas.

¿Es el cambio climático un factor?

La gran pregunta de este año es qué causó estos registros y cuánto afectó el cambio climático. La NOAA citó un conjunto de condiciones atmosféricas y oceánicas que incluían temperaturas más cálidas en la superficie del Atlántico. A eso se sumaron vientos provenientes de África, más favorables para el desarrollo de tormentas.

Otro factor fue La Niña, un fenómeno natural que involucra temperaturas oceánicas fluctuantes en el Pacífico. Las aguas más frías en el Pacífico asociadas con La Niña crean vientos atmosféricos altos más débiles, lo que permite que las bolsas de aire caliente se canalicen hacia los huracanes.

En los últimos 120 años, el Atlántico tropical se ha calentado 2 grados Fahrenheit. Las temperaturas en el Golfo de México este año fueron las más cálidas registradas.

"Normalmente no pasa nada en noviembre. Pero este año tuvimos La Niña, y el Caribe occidental estuvo más cálido de lo habitual, creando un ambiente muy propicio . Realmente fue una tormenta perfecta", dijo Klotzbach.

Si bien un planeta que se calienta no tiene un impacto directo en el número total de tormentas, existe una creciente evidencia de que los mares más cálidos afectan la intensidad, la velocidad de avance y la cantidad de lluvia producida por los ciclones tropicales. Los huracanes adquieren su combustible de la energía cinética almacenada en las aguas más cálidas.

En un artículo publicado a principios de este año, Kossin de la NOAA encontró que los huracanes importantes (de categoría 3 a 5) están aumentando. Kossin dice que los huracanes del Atlántico ahora tienen el doble de probabilidades de alcanzar una intensidad de huracán mayor que hace cuatro décadas.

Klotzbach está trabajando con un grupo de cientificos en un documento que analiza las temperaturas más cálidas del mar, mientras que también comienza a pensar en su pronóstico para la temporada 2021.

"2020 fue una temporada súper activa, por lo que tenemos muchos más puntos de datos para analizar para que podamos averiguar qué diablos sucedió," dijo.

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