Trump condiciona la protección de los dreamers a un drástico endurecimiento de las reglas migratorias

El presidente pretende que toda su dura política migratoria sea convertida en ley por el Congreso a cambio del amparo a jóvenes indocumentados.
8 Oct 2017 – 7:42 PM EDT

El gobierno del presidente Donald Trump anunció este domingo una lista de prioridades severas relacionadas con la inmigración que podrían frustrar los intentos para proteger de la deportación a cientos de miles de jóvenes inmigrantes, muchos de los cuales fueron llevados ilegalmente de niños a Estados Unidos.

Las exigencias incluyen cambiar el sistema para el otorgamiento de tarjetas de residencia, contratar 10,000 agentes adicionales de inmigración y construir un muro en la frontera sur con México como el mandatario lo ha prometido, pese a que los legisladores demócratas han rechazado explícitamente muchas de estas políticas.

Sin embargo, funcionarios del gobierno de Trump dijeron que el mandatario insistirá en que el Congreso las apruebe a cambio de apoyar una iniciativa que remplace el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

“Estas prioridades son esenciales para mitigar las consecuencias legales y económicas de cualquier subvención o categoría otorgada a los beneficiarios del DACA”, señaló el director de asuntos legislativos de la Casa Blanca, Marc Short, a la prensa.

Además de la represión contra niños no acompañados en la frontera, el documento insiste en que cualquier acuerdo para dar a los dreamers un estatus legal permanente debe incluir la construcción de un muro a través de la frontera sur y una legislación para reducir la inmigración legal mediante la creación de un sistema que apruebe a los inmigrantes en base a sus habilidades, no a sus conexiones familiares.

La propuesta de Trump contempla, sin dar cifras, poner límites a los permisos de residencia o "green cards" para cónyuges e hijos menores de edad de aquellos que ya viven en EEUU, así como crear un sistema de puntos para obtener esas tarjetas.

Junto con la seguridad fronteriza y el cambio en los parámetros de aceptación de inmigrantes, el plan de Trump enfatiza la necesidad de "hacer cumplir" las leyes migratorias y llevar a cabo reformas para la "rápida salida" del país de aquellos que se quedan más tiempo del permitido por su visa.

La Casa Blanca quiere que la lista de deseos guíe la reforma de inmigración en el Congreso y acompañe un proyecto de ley para reemplazar a DACA, el programa de la era Obama que protege a casi 800,000 dreamers de la deportación y les permite obtener permisos de trabajo.

El presidente Donald Trump quiere que una futura reforma migratoria incluya la construcción "completa" del muro en la frontera con México y un sistema de concesión de visas basado en el mérito, según su plan de principios.

El plan de Trump aboga también por un aumento en el coste de los visados para financiar la mejora de la seguridad fronteriza, el retorno "ágil" a sus países de los menores que llegan solos a EEUU, en su mayoría centroamericanos, y el fin del "abuso" del sistema de concesión de asilo.

Además, el presidente plantea mejorar el cumplimiento y la aplicación de las leyes migratorias con la contratación de 10,00 agentes más para la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y 300 fiscales federales adicionales.

El Gobierno de Trump está dispuesto a trabajar con el Congreso para lograr "tres objetivos": garantizar admisiones en EEUU "seguras y legales", defender "la seguridad" del país y "proteger a los trabajadores y contribuyentes estadounidenses".

Y así figura en el plan de principios de Trump, donde el primer punto del apartado de seguridad fronteriza es la "financiación y construcción completa del muro en la frontera sur", una idea que rechaza totalmente la oposición demócrata.


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