Inmigrantes indocumentados

"Se sentirían como en casa": lo que en realidad pasaría en Los Ángeles si Trump libera allí a los indocumentados

Llegar a una ciudad santuario donde se habla tanto español, que otorga licencias de manejo a los indocumentados, que tiene una red de consulados centroamericanos, que prohíbe a los policías locales cuestionar el estatus migratorio de los detenidos y hasta la amplia oferta culinaria, son algunas de las ventajas mencionadas por activistas.
16 Abr 2019 – 6:06 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– A unas cuadras del centro de Los Ángeles hay tantos restaurantes y negocios de migrantes salvadoreños que el gobierno municipal lo nombró oficialmente 'El Corredor Salvadoreño'. En esa área en el oeste angelino hay alrededor de 150 establecimientos que así como sirven pupusas y yuca frita, ofrecen productos que solo se consiguen viajando hasta el llamado 'Pulgarcito de América'.

En ese mismo vecindario, la calle que divide al famoso parque MacArthur se llena cada otoño de banderas centroamericanas, juegos mecánicos y platillos típicos durante la Feria Agostina, un encuentro ya tradicional en la escena cultural de esta metrópoli. La celebración se desarrolla frente a la estatua de Monseñor Arnulfo Romero, el nuevo santo salvadoreño asesinado en plena homilía en la época en que este barrio empezó a recibir a miles de refugiados de la guerra civil en ese país.

En esta zona, donde se dice más "vos" que "tú" y abundan los colores azul y blanco (de su bandera), se concentra la mayor comunidad de inmigrantes provenientes del triángulo norte de Centroamérica. Se cree que en este municipio viven alrededor de un millón de salvadoreños, una cifra similar a la de los guatemaltecos distribuidos en todo el estado de California. Por esa razón, aquí sus selecciones nacionales de fútbol juegan como si fueran equipos locales.

Por eso activistas consultados por Univision Noticias coinciden en que el plan de la Casa Blanca de liberar a los indocumentados en ciudades santuario sería benéfico para los migrantes liberados aquí.

Llegar a una ciudad santuario donde predomina el español, que prohíbe a sus policías cuestionar el estatus migratorio de los detenidos y colaborar en los operativos de ICE, que cuenta con una red de oficinas consulares, que facilita la vida a los indocumentados otorgándoles licencias de manejo y en la cual miles trabajan –aunque no tengan un permiso del gobierno–, son algunas de las ventajas que ellos destacan.

"Cuando llegas a Los Ángeles te sientes muy arropado, identificado. Encuentras tu comida, tantas cosas, esa zona de confort de que hablas con quien sea y hay una conexión. Para mí, Los Ángeles fue un regalo", dice Blanca Olivares, una activista que emigró a esta ciudad hace 17 años y aún no ha logrado legalizarse. "Creo que el plan de Trump sería favorable para ellos (los solicitantes de asilo), incluso como punto de partida si quieren irse a otros estados", agregó.

Para ella, la amplia cantidad de restaurantes que sirven platillos típicos latinoamericanos también ayuda en el proceso de asimilación cultural. "Aquí encuentras de todo", celebra.

Olivares, madre de dos menores estadounidenses, concluye que en esta región los centroamericanos que huyeron de la violencia y la pobreza en sus comunidades "se van a sentir en casa, bienvenidos".

"Los dejaría en el mejor lugar para los indocumentados"

Juan José Gutiérrez, dirigente de la organización Vamos Unidos USA, también cree que en Los Ángeles se cebaría la polémica iniciativa de Trump. "Les estaría haciendo un grandísimo favor a estos inmigrantes porque los enviaría al 'Estados Unidos del futuro'. Aquí se sentirían como en casa", dijo.

"No solo los dejaría en el mejor lugar para los indocumentados, sino que les proveería de una visión adelantada de lo que será este país en el futuro: una comunidad diversa que respeta los derechos de todos", añadió.

El activista resalta la ley estatal AB60 que otorga licencias de conducir sin importar el estatus migratorio y la vasta presencia de representaciones de los gobiernos centroamericanos, como dos ventajas que ofrece esta zona del sur de California. "Fuera de San Salvador no hay más salvadoreños que en Los Ángeles; igual sucede en Guatemala y Honduras", menciona Gutiérrez.

Según reportes, el área metropolitana de Los Ángeles es hogar de un millón de indocumentados, siendo la segunda comunidad más grande del país, solo debajo de Nueva York. Pero la falta de papeles no impide que estos trabajen en restaurantes, el sector de la construcción, talleres de costura, fábricas, limpiando casas, cuidando niños o que incluso tengan licencias en la industria de la belleza.

"Yo sí les daría trabajo", expresó una empresaria angelina que pidió no identificar su negocio para evitar represalias de ICE, que endureció sus auditorías contra quienes tengan indocumentados en su nómina.

Por su parte, Aniceto Polanco, un emprendedor del estado de Guerrero, asegura que los migrantes no necesitan un permiso de trabajo para salir adelante en esta ciudad. "Por casi 30 años yo no tuve papeles y nunca sufrí por la falta de trabajo. No hay impedimento para el que quiera salir adelante", afirmó.

Polanco, dueño de una panadería familiar y un negocio que fabrica sillas 'Acapulco', coincide en que Trump difícilmente podrá vengarse de los demócratas liberando migrantes en Los Ángeles. "Aquí se sentirán como en su propio país: se habla el mismo idioma y hasta los estadounidenses anglosajones se esfuerzan por hablar español", afirmó.

Hace tres años Polanco obtuvo una green card. Pero él dice que incluso sin tener ese documento sacó adelante a sus hijos: uno de ellos se graduó en 2018 como ingeniero civil y su hija recibirá en un mes un título como administradora de centros médicos. "No somos gente mala; lo que pasa es que a los políticos se les olvida que Estados Unidos está compuesto por inmigrantes y que contribuimos", advierte.


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