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Inmigrantes indocumentados

La acosó y se masturbó frente a ella: guatemalteca denuncia a un agente de CBP que tenía bajo custodia a su hijo

La madre contó su historia al diario The Washington Post. Ella dijo que aunque la entrevistaron y le dijeron que el caso sería investigado, nunca supo cuáles habían sido las conclusiones.
18 Jul 2019 – 3:30 PM EDT

Un agente de la Patrulla Fronteriza (CBP) localizó a una migrante guatemalteca que vivía en California, le envió mensajes a través de Facebook y se masturbó mientras conversaban por videollamada, según cuenta el diario The Washington Post, que revisó la demanda y entrevistó a la mujer. Todo ocurrió mientras su hijo de 12 años estaba en custodia de CBP en la misma estación en la que trabajaba el oficial en Clint, Texas.

Según los documentos vistos por el Post, el agente le pidió a la madre su nombre de usuario en Facebook luego de que le permitió hablar con su hijo, que era procesado en ese centro después de su ingreso a Estados Unidos el 18 de abril para reunificarse con su madre. Ella —que prefirió resguardar su nombre por temor a represalias— contó al diario que había llegado mucho antes que él al país y trabajaba limpiando casas, pero que le pidió que saliera de Guatemala porque ya estaba en una edad de interés para los pandilleros.

Después de que el joven cruzó, quedó en custodia de la Patrulla Fronteriza, quienes la contactaron para notificarle que el adolescente se encontraba en Clint. Dos días después, contó la mujer, recibió la llamada de su hijo. La conversación fue breve, ella apenas alcanzó a preguntarle cómo estaba y él le dijo que bien; le preguntó desde dónde la llamaba, pero él no sabía.

"Luego escuché la voz de este oficial y él tomó el teléfono", aseguró al Post. "Ya ve, señora, su hijo está bien", le dijo en español. Ella le respondió que estaba haciendo un "gran trabajo" al ayudar a esos niños y en ese momento le pareció "educado y respetuoso". En esa oportunidad él le dijo que quería ser su amigo y mantenerla informada sobre su hijo mientras el adolescente continuara en esa estación.

"Sentí un alivio de poder tener a alguien adentro que me dijera qué ocurría día y noche", contó.


Después de eso, el agente la invitó a que conversaran por videollamada de Facebook y le dijo que le enviaría una solicitud de amistad. Esa tarde la llamó bajo un alias y como foto de perfil se veía el logo de un equipo deportivo.

Ella contestó y en la imagen podía ver que el agente estaba acostado en una cama y que enfocaba solo de la cintura para abajo. Ella asegura que solo notaba el short marrón oscuro, las piernas y los pies descalzos. Hablaron por casi 25 minutos: él le contó de su familia, de una relación amorosa fallida y que acostumbraba ir a la iglesia. Hasta que en un punto le preguntó si era soltera.

Ella se negó a contestar eso y desvió la conversación a su historia como inmigrante, le dijo que en 2007 se había ido de Guatemala por la violencia que reinaba en el país. Le sugirió que le gustaría conocerlo en persona y que era una lástima que vivieran tan lejos. A eso él respondió que la distancia no era un problema y que igual podían conocerse.

Y fue entonces cuando él le preguntó si tenía gente alrededor. Ella le dijo que no, y entonces él se metió la mano en el short y comenzó a masturbarse, recuerda ella. "Mírame, mírame", le decía. "¿Te gusta?", le preguntaba. Ella quedó en shock.

"No podía creerlo, no sabía cómo reaccionar (...) Pensé: 'Dios mío, ¿que puede estarle pasando a mi hijo? ¿Le hará esto a él también?'", contó. Logró ponerle fin a la llamada cuando su teléfono se quedó sin batería.

Cuando lo cargó de nuevo, vio que el agente le había dejado mensajes en Facebook diciéndole con emoticones de caras tristes que la necesitaba, seg´un constató el Post: "No me respondiste más", le escribió.

Preocupada por lo que pudiera estar viviendo su hijo, llamó a una línea de ayuda legal a inmigrantes. Ellos lograron conectarla con un grupo de abogados que detalló la denuncia en un correo electrónico a autoridades de CBP.

"Ella obviamente está asustada y no quiere que su hijo quede en las manos de este agente", se lee en la queja, que introdujeron el 24 de abril y tiene fechas para avalar las alegaciones y el nombre del agente. "Son acusaciones muy serias y queremos asegurarnos primero de la seguridad del niño y de que esto será investigado".

Días después ella recibió la noticia de que su hijo había sido transferido y que estaba en custodia del Departamento de Salud y Servicios Humanos, el encargado de resguardar a los menores no acompañados que llegan a la frontera sur y coordinar con las famiias su reunificación.

Para mayo su hijo continuaba en manos de las autoridades federales, pero ella se reunió con dos investigadores de la Oficina de Responsabilidad Profesional de CBP, quienes la entrevistaron y le pidieron copias de las conversaciones que había tenido con el agente.

Poco después, el 12 de junio, recuperó la custodia de su hijo, que le contó que le tenía miedo a ese agente, que él ridiculizaba a los menores, les decía que eran "feos" y que debían estar arrepentidos de haber venido a Estados Unidos. Y cuando los veía observando su pistola, les decía que no tenían permiso de mirarla y que si los veía tocando a alguna niña podía dispararles.

La denuncia de esta madre se conoce en medio de la coyuntura por las críticas a la forma denigrante e inhumana en la que son tratados los inmigrantes en centros de procesamiento de la Patrulla Fronteriza. Además, recientemente se les criticó porque más de 9,000 agentes eran parte de un grupo secreto de Facebook en el que, por ejemplo, se mofaban por la muerte de inmigrantes mientras cruzaban el río Bravo y hacían bromas vulgares sobre congresistas mujeres que justamente por esos días visitaban las estaciones de CBP en Texas.

"Una jaula tenía 20 niños adentro": así es el centro de procesamiento de la Patrulla Fronteriza en Texas (fotos)

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