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ICE libera a dos madres indocumentadas y sus hijos detenidos durante meses en Berks, Pennsylvania

A pesar del endurecimiento de la política migratoria tras la llegada del presidente Donald Trump en enero, las dos centroamericanas y sus pequeños esperarán libres la decisión de los jueces sobre sus casos de asilo.
9 Ago 2017 – 6:15 PM EDT

Dos inmigrantes centroamericanas junto a sus hijos menores de edad que permanecían detenidos en el centro de detención familiar de Berks, Pennsylvania, fueron liberados en los últimos días mientras las cortes de inmigración resuelven sus casos de asilo.

El martes, un juez ordenó la inmediata liberación de la inmigrante hondureña Teresa y su hijo Tomás, quienes permanecieron casi dos años privados de libertad tras ser detenidos en la frontera.

A finales de julio, la señora ‘D’, otra inmigrante centroamericana y su hijo de cuatro años de edad, quienes también pidieron asilo, fueron liberados. La mujer tiene una orden de deportación en ausencia por no haber asistido a una audiencia ante la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

Los arrestos de ambas madres y pequeños, junto a otro grupo de inmigrantes que huyeron de sus países a causa de la violencia de las pandillas, ha desencadenado protestas, cartas de políticos y huelgas de hambre en demandas de libertad.

Los jueces que ordenaron las liberaciones tomaron en cuenta opiniones de cortes federales, en cuanto a que los niños arrestados cerca de la frontera con México tienen “derecho al debido proceso migratorio”.

Los nombres de los inmigrantes fueron cambiados para proteger sus identidades mientras las cortes de inmigración resuelven sus futuros en Estados Unidos.

Amnistía aplaude liberación

La organización Amnistía Internacional aplaudió la liberación de Teresa y su hijo, quienes en 2014 huyeron de su país por amenazas de secuestro y agresiones físicas y sexuales en Honduras.

“Ambos permanecieron encarcelados en Berks por más de 16 meses. Josué ha pasado más de la mitad de su vida detenido, aprendiendo a caminar y hablar en confinamiento”, protesta el grupo de derechos humanos.

En junio, el capítulo de Estados Unidos de Amnistía Internacional lanzó una campaña para poner fin a la detención de niños y sus padres en los centros de detención familiares de ICE, como el de Berks.

El grupo asegura que en Berks se encuentran decenas de niños y padres encarcelados, quienes aguardan a que los tribunales de inmigración resuelvan sus pedidos de asilo.

"La decisión de liberar a Teresa y su hijo es bienvenida, aunque solo se trate de un alivio temporal”, dice Eric Ferrero, director ejecutivo adjunto de Amnistía Internacional”. “Seguiremos luchando para garantizar que las personas que piden asilo reciban una audiencia justa y un trato humano".

Ferrero subraya que “las familias detenidas en Berks huyeron de una violencia espantosa en sus países de origen sólo para ser puestas tras rejas en los Estados Unidos. Este encarcelamiento insensato va en contra de los valores compartidos de igualdad y dignidad de nuestro país”, razones suficientes para que “sean puestos en libertad inmediatamente”.

“No alcanzamos a llegar a Canadá”

La señora ‘D’ fue liberada a finales de julio. “Mi hijo de cuatro años y yo estuvimos detenidos cuatro meses en Berks. Nos agarraron el 15 de marzo cuando faltaban 15 minutos para cruzar a Canadá, por el lado de Buffalo. Huíamos del gobierno de Donald Trump porque nos dio miedo su mensaje contra los inmigrantes”.

La inmigrante cuenta que viajaron de Florida a Nueva York, y de ahí hacia la frontera con Canadá, donde iban a pedir asilo. “Pero en la carretera, poco antes de llegar a la frontera, nos pararon los agentes federales y nos pidieron papeles. Estábamos escapando porque sabíamos que, si nos deportaban, en nuestro país nos matan, incluso a mi hijo”.

El esposo de la señora ‘D’ también fue arrestado y enviado a otro centro de ICE, a pesar de tener varias órdenes de deportación. “Él intentó entrar en el 2012, pero lo agarraron en la frontera y lo mandaron devuelta. Hasta que por fin pudo pasar. Ahora los tres esperamos que nos den el asilo”, cuenta su esposa.

Si bien la mujer tiene una orden de deportación emitida en ausencia, alega que nunca se enteró que debía presentante a una cita ante la corte de inmigración.

La abogada Brgidge Cambria, que representa a la señora ‘D’, confía en que “al final del día”, su clienta y el pequeño Josué “recibirán el asilo que buscan desde que llegaron a Estados Unidos, en el 2014”.

La protesta de Berks

En agosto del año pasado Univision Noticias reportó que un grupo de 28 madres centroamericanas detenidas en Barks y cuyas peticiones de asilo fueron denegadas, entre ellas la de Teresa, apelaron el dictamen de sus casos y anunciaron que seguirán luchando para que el gobierno no las deporte.

Un palen de tres jueces de la Corte Federal de Apelaciones del 3er Circuito dictaminó que había negado las peticiones de asilo del grupo, argumentando que los temores de que enfrentarían violencia en sus países de origen (en caso de ser deportadas) "no son creíbles".

Las mujeres, todas madres de familia con niños de entre 2 y 12 años, son originarias de Guatemala, Honduras y El Salvador. Fueron arrestadas entre el 2015 y el 2015 en un sector de la frontera entre Texas y México, pidieron asilo al gobierno de Estados Unidos y sus casos fueron negados, resultando en una orden de deportación.

A comienzos de ese mes 18 de ellas, junto a otras cuatro internas, iniciaron una huelga de hambre para exigi9r que sean puestas en libertad mientras los tribunales de justicia deciden sus casos.
El miedo a perder las custodias de sus niños hizo que el grupo suspendiera la huelga de hambre, pero no su lucha para evitar la deportación.

Entre el 14 de julio del 12014 y el pasado 31 de enero, la Patrulla Fronteriza detuvo a 185,768 inmigrantes centroamericanos en la frontera. De ellos, 92,190 eran niños solos, y 93,578 a unidades familiares (menores acompañados por un adulto).

Todos los casos fueron puestos en proceso de deportación. De acuerdo con un informe de la Oficina Ejecutiva para la Revisión de Inmigración (EOIR), en los casi 31 meses de registro los jueces emitieron 41,643 órdenes de deportación, y de ellas el 87% en ausencia.


En fotos: El inmigrante hondureño atrapado en un limbo legal en Canadá

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