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Incidentes de Odio

Nueve sencillas técnicas para defenderte si eres víctima o testigo de un incidente de odio

A las clases de defensa personal que Lauren Taylor dicta en Washington DC cada vez llegan más inmigrantes averiguando cómo sobrellevar un posible ataque verbal. La experta comparte frases con las que puedes responder, qué puedes hacer con tu voz y con tu cuerpo para controlar un incidente de odio.
10 Jun 2018 – 12:38 PM EDT

Los sensación generalizada de que en Estados Unidos los episodios de odio relacionados con asuntos de raza, idioma o religión se han incrementado en los últimos años se puede comprobar en un lugar inesperado: en la escuela de defensa personal ‘Defense Yourself’ basada en Washington D.C.

“Cada vez llegan más personas inmigrantes, de diferentes nacionalidades y con diferentes estatus migratorios y con religiones distintas pidiéndonos ayuda y queriendo tomar nuestras clases”, cuenta en conversación con Univision Noticias Lauren Taylor, su creadora.

Desde su fundación, esta organización ha estado enfocada en ayudar a mujeres y a personas de la comunidad LGBTI a empoderarse y defenderse de posibles ataques, tanto verbales como físicos, violaciones o abusos, pero como la misma Taylor admite, “en un clima político en el que el odio que siempre ha estado por ahí se puede expresar de manera más libre y abiertamente, la sensación de miedo parece extenderse a muchas personas y por razones muy diversas”.


Recientes episodios que han sido registrados y condenados por los medios, en los que, por ejemplo, un abogado de Nueva York atacó a tres personas por hablar en español en un café de Manhattan, o en el que un hombre en una hamburguesería ofendió a una mujer que lo atendía amenazándola con comprarle un boleto de vuelta a México, o en el que un consumidor recibió un café en el que se leía en lugar de su nombre de origen latino la palabra ‘Beaner’ son muestras de que cualquiera puede estar en la posición de ser atacado.


Con esa sensación de zozobra generalizada, hay actitudes y recomendaciones que Taylor está segura de que la gente puede implementar al momento de enfrentar un ataque verbal.

En entrevista con Univisión Noticias, esta experta nos dio algunas de las herramientas más útiles que la gente aprende en sus clases, que pueden ser usadas en contextos muy diferentes "desde el colegio, en casos de bullying, pasando por la casa en caso de violencia doméstica, hasta ataques públicos de odio".

Crear límites con tus palabras

Existen varias estrategias que se pueden implementar al momento de sentirse agredido en público, estrategias que serán útiles dependiendo de cada caso. Una de las más importantes es conocida como asertividad verbal y formación de límites.

Cuando se habla de asertividad, se trata de decirle a la persona que te agrede lo que tú quieres que él haga con frases contundentes como estas que detallamos en la galería:

Frases que puedes usar al momento de defenderte de un incidente de odio

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Puedes primero nombrar el comportamiento, calificarlo con frases cortas como:

-Eso es irrespetuoso

-Esto es ofensivo e incorrecto

-Esto no está bien

y luego retar al agresor diciendo lo que tú deseas que él haga:

-No me hable de esa forma

-Tiene que irse de aquí

No usar groserías

Estas frases asertivas debes decirlas de manera respetuosa y sin usar palabras groseras, no por cosa moralista sino porque hay que ser estratégico y usar groserías puede escalar la situación a otro nivel de peligro.

Bajar la intensidad de la discusión

Hay varias cosas que puedes hacer cuando la persona que ataca está muy alterada y crees que lo más seguro que puedes hacer es bajar la temperatura de la discusión.

Eso se puede hacer a través de una estrategia que se llama delegación, es decir, delegarle el problema a alguien más, lo que es lo mismo que involucrar un tercero más neutro con frases como:

-Creo que está muy alterado, voy a llamar al gerente y quizás él pueda escucharlo

-Creo que es necesario que llamemos a la policía

Si esa técnica no sirve o no se puede aplicar y si el nivel de agresión continua y consideras inminente que el otro se calme antes de que el asunto suba a mayores, hay que evitar cuatro cosas:

1. Amenazar al agresor

2. Contradecirlo

3. Retarlo

4. Darle órdenes

Todos estos comportamientos suelen avivar el fuego y las reacciones de las personas involucradas en un enfrentamiento.

Si no eres el atacado, sino testigo

Si estás presenciando un ataque verbal que alguien esté haciendo, hay tres estrategias fundamentales que puedes aplicar:

1. Pueden ir hacia la persona que está siendo atacada y mostrar familiaridad, amistad o cercanía. “¡Oh! hola Michelle hace mucho tiempo que no te veo, como está tu madre”. Interrumpir abruptamente la dinámica y aliarse con la persona que está siendo atacada.


2. Otra cosa que puedes hacer es alinearte hombro a hombro con la persona que está siendo atacada. Y con ese simple gesto le das a entender a la persona que está siendo víctima que alguien más se está dando cuenta de lo que está pasando y le mandas el mismo mensaje al atacante.


3. La última estrategia es crear algún tipo de distracción en torno al atacante para interrumpir la dinámica, con frases como ‘Hola, te conozco, creo que fuimos al college juntos’ o si el atacante está usando algo en su ropa que pueda comentar puedes ir por eso para crear distracción, si es una camiseta deportiva, si es una banda musical, un programa de televisión algo que rompa la dinámica de agresión.


Lenguaje corporal

Al momento de enfrentar un ataque verbal hay cosas que de inmediato tienes que vigilar en tu cuerpo, en donde puedes usar tres elementos: tu voz, tu cara y tu cuerpo.

Para empezar por el cuerpo, lo primero es estar parado de la manera más estable posible. Las mujeres, más que los hombres, suelen pararse con los pies juntos o uno inclinando sobre otro, lo que de inmediato las vuelve un blanco más fácil para poder desequilibrarlas o tumbarlas. Hay que pararse con los hombros derechos y los pies abiertos casi al ancho de la cadera.


Lo otro que puedes hacer es levantar tus manos, no como si lo fueras a golpear a nadie, sino más a nivel del pecho como acentuando tu postura y tus palabras.


Si la agresión continúa puedes subir más las manos y ponerlas hacia el frente, casi a la altura de la cara, con los dedos abiertos y los pulgares casi tocándose, en señal de stop. Este es un mensaje corporal muy poderoso que está profundamente incrustado en el cerebro humano.

Si, por el contrario, sientes que lo que hay que hacer es tratar de desescalar la agresión puedes bajar las manos a tu cadera, eso es señal de bajar la guardia.

En cuanto a la voz es importante que más allá de que hables fuerte o bajo, que lo que digas lo hagas con seguridad. No es lo mismo decirle a alguien que tiene que irse como una orden que como una pregunta o como una sugerencia.

Finalmente es importante tener una cara calma pero seria. Muchos en una situación de peligro tienen una expresión de risa nerviosa, para evitar eso, cada vez que vayan a responder a una agresión, antes hay que tomar una inhalación profunda y ahí si responder, y aunque eso suena imposible en un contexto de ataque, la verdad es que respirar puede ser tu mejor aliado para encontrar la forma más sabia de conducir la situación.

También es posible que después de intentar varias estrategias consideres que lo más seguro que puedes hacer es marcharte del lugar.

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