Huracán Florence

Bombas nucleares y bloques de hielo: ¿hay manera de detener un huracán?

Si viendo los reportes que se hacen de la tormenta que amenaza la Costa Este de EEUU ha fantaseado con la idea de detener el huracán, no es el único. Las oficinas de manejo de emergencias de todo el país, de hecho, se llenan cada vez que amenaza un huracán de alocadas ideas y sugerencias. Lamentablemente la ciencia no ha encontrado la manera de detener a estos gigantes.
14 Sep 2018 – 9:04 PM EDT

Durante toda la semana millones de personas han seguido en detalle los avances del huracán Florence. Han sido sus testigos, viendo como crecen y decrecen sus vientos, cómo va cambiando su trayectoria. Ante la inminencia de la catástrofe que traen sus vientos y sus lluvias torrenciales muchos quisieran poder hacer mucho más que acatar órdenes de evacuación y salir de sus casas para no saber si, después de un par de días, van a encontrar algo en pie. Muchos deciden entonces escribirle a expertos en centros meteorológicos del todo el país cartas llenas de ideas -creativas y descabelladas- sobre cómo podría detenerse un huracán.

“Sin importar a qué parte del país vaya a llegar un huracán, yo recibo cientos de correos electrónicos del público con ideas de cómo domar y disminuir la fuerza de la tormenta”, cuenta Dennis Fletgen, el funcionario de asuntos públicos del Centro Nacional de Huracanes en Miami.

Fletgen no es el único. Según la revista National Geographic, durante las últimas 6 décadas las agencias gubernamentales vienen colectando cartas en las que los ciudadanos los alientan a tomar acciones que mengüen el poder amenazante de los huracanes. Dos ideas parecen ser las más populares y recurrentes entre la gente común. Una de las ideas más sugeridas parece estar relacionada con el uso de armas nucleares para destruir esta poderosa fuerza natural. La otra, con enfriar las aguas por las que transita el huracán para que las tibias aguas del océano dejen de funcionar como combustible para su poderosa fuerza.

Una bomba nuclear vs. un huracán

¿Deberían los humanos batallar con la inconmensurable fuerza de la naturaleza? Los expertos en meteorología parecen estar muy claros y de acuerdo con que lanzar una bomba nuclear sería sencillamente una terrible idea, aunque falso sería asegurar que la ciencia nunca haya coqueteado con esto.

En el discurso dado en octubre de 1961 durante el Club Nacional de Prensa, Francis W. Riechelderfe, jefe de la Oficina del Clima de Estados Unidos admitió que “imaginaba la posibilidad de algún día explotar una bomba nuclear para detener un huracán cuando estuviera aún lejos en el océano”.

En su artículo, Reed especuló que un submarino podría viajar bajo el agua para penetrar en el ojo de un huracán, donde se lanzaría y detonaría uno o más misiles nucleares. La explosión subsiguiente despejaría la mayor parte del aire relativamente cálido en el ojo del huracán por encima de la tormenta hacia la estratósfera. El aire caliente sería reemplazado por un aire más frío y denso, reduciendo la velocidad del viento y debilitando la tormenta.

Pero más allá de la imposibilidad de llevar a cabo esta tarea, de hecho, detonar una bomba nuclear al interior de un huracán solo lograría, según predicen los científicos, crear un huracán radioactivo que no solo seguiría avanzando, sino que acabaría con toda la vida a su paso.

Pero…y ¿enfriar el mar?

La otra idea más común que ha sido consignada en miles de cartas y correos online que reciben los centros de meteorología del país está relacionada con enfriar las agua, ya que justamente la diferencia entre los aires frescos de la atmósfera y las aguas tibias del océano es lo que crean estas gigantes masas de vientos giratorias.

Pero esta idea es casi tan imposible de llevar a cabo como la otra. Lo primero es que a pesar de que los sistemas de rastreo de huracanes son cada vez más precisos y detallados, nadie sabría a ciencia cierta qué parte del océano enfriar. Los servicios del clima tendrían que saber exactamente la ruta del huracán para poder invertir cantidades indecibles de dinero y energía para enfriar una masa de agua tan amplia que efectivamente desalentara el curso de la tormenta.


Poner un bloque gigante de hielo en la mitad del océano como han llegado a sugerir algunos creativos en sus cartas representaría además la dificultad de saber cuánto hielo es necesario y el punto exacto en el que habría que depositarlo.

Los ambientalistas además calculan un terrible daño ambiental, una vez que a vida marina ha evolucionado para vivir bajo ciertas temperaturas en el mar durante épocas específicas del año. Enfriar una gran porción del mar para evitar daños en una ciudad amenazada podría costar la vida de millones de seres marinos.

Aunque la ciencia invierta muchos recursos en darle más forma a estas ideas para algún día poder menguar a estos gigantes que se crean en la mitad del océano, por lo pronto, ni bombas nucleares ni gigantes cubos de hielo tienen ninguna posibilidad, solo queda atender los llamados de evacuación y resguardarse de las inundaciones.

En fotos: Marejadas de Florence comienzan a inundar zonas costeras

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