El centro de Florida fue el principal punto receptor de puertorriqueños después de que el potente ciclón golpeara la isla en 2017. En el condado de Brevard, donde las autoridades han emitido una alerta de huracán, algunas familias que viven en la costa se preparan para evacuar sus casas, mientras los boricuas que llevan más años se organizan para ayudar a quien resulte afectado.