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Petróleo

Una fuga de 9,000 barriles de petróleo reactiva las advertencias ambientalistas contra el oleoducto Keystone

Un segundo derrame en menos de dos años demuestra para los críticos del proyecto que no se debería permitir la extensión del Keystone XL, que va desde Alberta hasta Nebraska. Un juez federal bloqueó la construcción y pidió más estudios sobre los impactos ambientales.
1 Nov 2019 – 7:13 AM EDT

Aproximadamente 383,000 galones de petróleo crudo (9,120 barriles) se han derramado en un humedal de Dakota del Norte esta semana en un nuevo incidente del oleoducto Keystone, cuya extensión fue vetada por Obama por causas ambientales, pero aprobada luego por Trump, a pesar de un fuerte movimiento de oposición.

La fuga de petróleo se descubrió al norte de la pequeña comunidad de Edinburg, en el noreste del estado, y afecta unas zona equivalente a medio campo de fútbol . Este martes se detectó una caída en la presión, lo cual puede ser una señal de que hay una fuga, y la tubería se cerró de inmediato, según informó TC Energy, la compañía responsable del oleoducto, en un comunicado.

Aunque la empresa no sabe a ciencia cierta cómo comenzó la fuga, ha informado que una entidad independiente está examinando las tuberías del oleoducto para detectar cualquier problema.

"Estamos estableciendo el monitoreo de la calidad del aire, el agua y la vida silvestre y continuaremos monitoreando durante toda la respuesta (al incidente). No se han reportado daños para la salud ni vida silvestre afectada", dijo TC Energy.

Esta fuga, una de las más grandes del estado, equivale a verter aproximadamente media piscina olímpica de petróleo en medio acre de tierra. El humedal afectado no es una fuente de agua potable ni tiene poblaciones cercanas de acuerdo con Karl Rockeman, director de la división de calidad del agua del Departamento de Calidad Ambiental de Dakota del Norte, citado por The Washington Post. De cualquier modo, tomará años que el humedal vuelva a su estado normal, dijo Rockeman.

Para los grupos ambientalistas, esta filtración es una prueba más de que no se debería permitir que la canadiense TC Energy construya finalmente la controvertida extensión del Keystone XL, que cubriría más de 1,000 millas desde Alberta hasta Nebraska.

“No existe una forma segura de transportar combustibles fósiles”

Tras años de protestas, este proyecto fue vetado por Obama pero aprobado luego por la administración Trump en 2017. Poco después fue bloqueado por un juez federal que pidió más estudios sobre los impactos ambientales.

"Con cada uno de estos derrames importantes que ocurren en el sistema de tuberías Keystone, se hace cada vez más claro que esto no es seguro", dijo Doug Hayes, un abogado que lleva los casos del Sierra Club contra el Keystone XL, citado por el Post.

La principal preocupación de activistas y residentes locales de toda la zona que sería atravesada por el oleoducto es que una fuga como esta llegue a contaminar algunas de las vías fluviales de la región.

“Ojalá pudiera decir que me sorprendió, pero un derrame importante de la tubería de Keystone es exactamente lo que múltiples expertos predijeron que sucedería", declaró en un comunicado Tim Donaghy, especialista de investigación de Greenpeace USA. "De hecho, este es el cuarto derrame significativo de la tubería Keystone en menos de diez años de operación. La historia nos ha demostrado una y otra vez que no existe una forma segura de transportar combustibles fósiles, y los oleoductos no son la excepción", añadió.

Segunda gran fuga en dos años y justo en medio del debate

La filtración de esta semana fue la segunda gran fuga de Keystone en dos años. Otros derrames pequeños han ocurrido en la tubería desde su apertura en 2010. Para algunos expertos, esto es motivo de preocupación.

"Es una pregunta válida, dos grietas en una tubería bastante nueva: caramba, ¿qué está pasando?", dijo Richard Kuprewicz, presidente de la compañía de consultoría de seguridad de tuberías Accufacts, al diario Star Tribune de Minneapolis.

La cantidad exacta que ha sido derramada no estará clara hasta que se recupere todo el petróleo, explicó TC Energy. En 2017, tuvo lugar otra gran fuga en tierras agrícolas de Dakota del Sur. En un principio se habló de 210,000 galones (unos 5,000 barriles) pero finalmente la cifra se elevó a más de 400,000 (más de 9,500 barriles). La Junta Nacional de Seguridad del Transporte encontró entonces una grieta en la tubería, probablmente causada por un vehículo durante su construcción.

Las noticias de esta segunda ruptura llegan en la misma semana en que el Departamento de Estado aceptó una posible revisión ambiental del muy debatido plan Keystone XL. El pasado martes tuvo lugar una reunión pública en Montana para debatirlo, que según la agencia AP tuvo varios momentos de tensión y subidas de tono.

Los defensores del proyecto alegan que es una gran fuente de empleos y que traerá beneficios a la comunidad pues la compañía les ofrece un pequeño porcentaje, lo cual podría traducirse en carreteras y hospitales para las localidades aledañas.

"Sí, existe el riesgo de un derrame de petróleo", dijo un hombre cuya granja está en el camino del oleoducto y a quien TC Energy está pagando por el acceso a su propiedad, según AP. “Tenemos que estar dispuestos a arriesgarnos. Es un riesgo minúsculo", había dicho el hombre, casualmente el mismo día en que se detectó la fuga.

"Siempre hemos dicho que no se trata de si una tubería se derramará, sino de cuándo ocurrirá esto, y una vez más, TC Energy nos ha hecho el caso", dijo la directora asociada de Sierra Club, Catherine Collentine, en un comunicado.


En fotos: Policía y manifestantes se enfrentan durante protesta contra oleoducto en Dakota del Norte

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