Un supuesto manifiesto, un arsenal de más de 30 armas de fuego y tres víctimas identificadas: lo último del tiroteo en San Diego

Mansour Kaziha, Nader Awad y Amin Abdullah son los tres asesinados en el Centro Islámico de San Diego. Las autoridades acaban de dar más detalles del suceso, esto es todo lo que se sabe del tiroteo

Video Tiroteo en San Diego: Revelan identidad de los adolescentes acusados de la agresión armada

Las autoridades federales han dado nuevos detalles del tiroteo perpetrado ayer en una mezquita de San Diego. Comunicaron que el imán del centro, Taha Hassane, identificó a las víctimas como Abdullah, Mansour Kaziha y Nader Awad.

Puntualizaron que Abdullah era el guardia de seguridad que había trabajado en el centro durante más de una década y que, según las autoridades, impidió que el ataque se extendiera más allá de la parte frontal de la mezquita.

PUBLICIDAD

"Los individuos que cometieron este acto atroz pasaron corriendo junto al guardia de seguridad, él se percató de inmediato de la amenaza que se cernía sobre todos los presentes en la mezquita. Comenzó a disparar contra ellos; ambos sospechosos respondieron al fuego", relataba Scott Wahl, el jefe de la Policía de San Diego.

"Se puede ver cómo el guardia de seguridad toma su radio y activa el protocolo de cierre de emergencia. A continuación, el guardia de seguridad siguió enfrentándose a tiros con estos dos sospechosos; sus acciones, sin duda, retrasaron, distrajeron y, en última instancia, impidieron que estos dos individuos accedieran a las áreas más amplias de la mezquita, donde había unos 140 niños a menos de cinco metros de los sospechosos. Trágicamente, el guardia murió en ese tiroteo", relató el jefe de la policía ensalzando la labor de Abdullah.

Detalló también que las otras dos víctimas intentaron distraer a los sospechosos corriendo hacia el estacionamiento, donde los atacantes lograron acorralarlos y los mataron. "Quiero dejar muy claro que nuestras tres víctimas no murieron en vano: si no hubieran desviado la atención y retrasado las acciones de esas dos personas, sin lugar a dudas, ayer habría habido muchas más víctimas mortales.", recalcó Wahl, jefe de la Policía de San Diego.

Aunque el nombre de otro de los asesinados es Mansour Kaziha, era conocido como Abu Ezz, y en palabras del imán "lo era todo" para el Centro Islámico. “Él era el manitas. Él era el cocinero. Él era el cuidador”, aseguró Hassane.

PUBLICIDAD

En una publicación de Facebook, además, la mezquita quiso honrar la memoria de los fallecidos subrayando que eran “hombres de valentía, sacrificio y fe”, escribió el centro. “Su ausencia deja un vacío que jamás podrá llenarse por completo”.

Nuevos datos del ataque en la mezquita de San Diego

Las autoridades dieron nuevas informaciones sobre los presuntos atacantes. Aseguran que los adolescentes, de 17 y 18 años, se conocieron en línea y compartían un " odio generalizado" hacia diferentes religiones y razas.

Mark Remily, del FBI, declaró en rueda de prensa que las autoridades han hallado escritos de los sospechosos, una especie de manifiesto relacionado con el ataque, lo que podría arrojar luz sobre lo que motivó a los dos sospechosos a desatar el tiroteo.

Remily aseguró que el escrito comprende "un amplio espectro de razas y religiones” y que los atacantes parecen haberse radicalizado a través de internet.

Las fuerzas del orden incautaron un arsenal compuesto por más de 30 armas de fuego —incluyendo numerosas pistolas, rifles y escopetas, así como una ballesta— al ejecutar tres órdenes de registro en residencias vinculadas a los sospechosos del tiroteo, informó Remily. El portavoz del FBI también avanzó que analizan equipos y dispositivos electrónicos incautados y que están tratando de averiguar si los tiradores tenían planes más amplios.

La cronología del tiroteo

Horas antes del ataque, la policía trabajaba a contrarreloj para encontrar a los dos adolescentes que, en última instancia, serían considerados responsables.

PUBLICIDAD

La búsqueda comenzó después de que la madre de un adolescente denunciara que su hijo tenía tendencias suicidas y que se había escapado de casa, según el jefe de policía Scott Wahl, quien añadió que faltaban armas y su vehículo en el domicilio familiar. Dos horas después de su llamada, a las 11:43 hora local, se reportó el tiroteo en el Centro Islámico de San Diego, que también alberga una escuela.

Los sospechosos, de 17 y 18 años, fueron encontrados cerca del lugar, dentro de un vehículo, tras haberse suicidado.

El tiroteo fue el último de una serie de ataques contra lugares de culto y se produce en medio de crecientes amenazas y crímenes de odio contra las comunidades musulmanas y judías desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio, lo que ha obligado a aumentar la seguridad.

Se desconoce la identidad de los sospechosos

Las autoridades continuan con los registros en varias viviendas. En la comparecencia pública de hoy, no han hecho pública la identidad de los sospechosos pero tras el tiroteo, se vio a los investigadores registrando la casa de Cain Clark, un estudiante de último año de secundaria en San Diego. Sus familiares han rechazado hacer declaraciones al respecto.

James Canning, portavoz del Distrito Escolar Unificado de San Diego, declaró que la policía escolar estaba cooperando con las autoridades de San Diego en la investigación del ataque a la mezquita. Añadió que Clark había estado asistiendo a clases en línea desde 2021 y que estaba a punto de graduarse el próximo mes. Aunque no asistió a clases presenciales, en 2024 formó parte del equipo de lucha libre de la preparatoria Madison en San Diego. Canning afirmó que Clark no tenía antecedentes de problemas disciplinarios en la preparatoria.

PUBLICIDAD

Los vecinos de Clark confirmaron que le vieron por última vez unas horas antes del tiroteo y que los saludó con la mano mientras subía solo a un auto y se marchaba. Describieron a la familia Clark como buenos vecinos desde hacía más de 20 años. Incluso comentaron que les ayudaba a llevar la compra.

El discurso de odio

La " retórica del odio" jugó un papel importante según los investigadores. Se basan en escritos que registran ese discurso de odio y que encontraron en los registros de los sospechosos.

Apuntaron a que recurrían a una "retórica de odio generalizada", en palabras del jefe de la policía. Las organizaciones musulmanas estadounidenses no tardaron en señalar que la retórica antimusulmana ha ido en aumento en todo Estados Unidos, especialmente tras el conflicto en Oriente Medio.