La administración de Estados Unidos amplió este lunes 18 de mayo sus sanciones contra el régimen cubano y puso en la mira al núcleo del aparato de seguridad de la isla, incluyendo a la Dirección General de Inteligencia (DGI), conocida como G2, así como a altos mandos militares y funcionarios del Gobierno de Cuba.
EEUU sanciona al G2 y a generales cubanos: Trump endurece presión contra el régimen de Cuba
La administración de Estados Unidos amplió este lunes 18 de mayo sus sanciones contra el régimen cubano y puso en la mira al núcleo del aparato de seguridad de la isla, incluyendo a la Dirección General de Inteligencia (DGI), conocida como G2
La medida fue anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, que actualizó la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN), el principal registro de sanciones financieras de la administración de Donald Trump.
Entre los nuevos sancionados figuran Mayra Arevich Marín, ministra de Comunicaciones; Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas; Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional; Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Partido Comunista, y Rosabel Gamon Verde, ministra de Justicia.
La lista también incluye a altos jefes militares vinculados al aparato de seguridad y control interno del régimen, como el general José Miguel Gómez del Vallín, jefe de la Contrainteligencia Militar; Joaquín Quintas Solá, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; Eugenio Armando Rabilero Aguilera, jefe del Ejército Oriental, y Raúl Villar Kessell, jefe del Ejército Central.
Están formalmente en la 'lista negra' de Washington
Además, la OFAC incorporó formalmente a la DGI a la lista SDN y actualizó sanciones ya existentes contra el Ministerio del Interior (MININT), la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y otros mandos de seguridad cubanos.
Las sanciones implican el bloqueo de bienes y activos bajo jurisdicción estadounidense y prohíben transacciones o negocios con ciudadanos y entidades de Estados Unidos.
La decisión ocurre en medio de un nuevo endurecimiento de la política de Washington hacia La Habana y pocos días después de que el director de la CIA, John Ratcliffe, realizara reuniones de alto nivel en Cuba con figuras vinculadas al aparato de seguridad del régimen.





