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Estas son las razones por las que es importante que los niños se cuenten en el censo

En el conteo de hace diez años dejaron de incluirse cerca de un millón de niños. De repetirse la baja participación en 2020, muchos programas de asistencia y servicios básicos para la población infantil de bajos recursos estarían en riesgo, incluso de desaparecer.
1 Abr 2020 – 04:26 PM EDT

Casi un millón de niños menores de 5 años no se contaron en el censo de 2010. Tuvieron un subconteo y una tasa de omisión más alta que cualquier otro grupo de edad, lo que significó menos fondos federales para beneficios que esta población necesita. Si el bajo conteo de niños se repite en el Censo 2020, algunos programas de asistencia y el acceso a servicios estarían en riesgo.

“Cada año se distribuyen 6.3 mil millones de dólares para los estados y localidades en función del tamaño de la población menor de 5 años que determina el censo”, explica a Univision Noticias Annastacia Belladonna-Carrera, directora ejecutiva de Common Cause Minnesota. “Cada estado toma su parte del dinero y decide en qué invertir, qué programas financiará y qué servicios continuarán. Debemos ser contados para que podamos ser incluidos en estas decisiones”, agrega.

La reducción del financiamiento federal para programas estatales que sirven a familias de bajos ingresos es, de hecho, la consecuencia más importante del bajo conteo de niños. Según el Fondo Educativo NALEO hay cuatro programas de asistencia que pueden verse afectados: el Head Start, que brinda servicios integrales de educación, salud y nutrición; el Programa Suplementario Especial para Mujeres, Bebés y Niños (WIC, en inglés); la subvención Child Care and Development Block Grant y los servicios de salud maternoinfantil Child Health Services Block Grant.

“Nuestros hijos dependen de nosotros para prosperar. Algo tan sencillo como no tener acceso al transporte público para llevarlos a la escuela es impactado por el censo”, explica la representante de Common Cause, quien es enfática al decir que es vital contar a los niños y también a los bebés.

Pero no solo el presupuesto de programas como WIC depende de las estadísticas del censo, afirma la vocera, las compañías privadas interesadas en construir guarderías también las utilizan. “Ellos no abrirán estos centros en lugares donde los datos del censo no indiquen que hay suficientes familias, que les traerían ganancias cuando sus hijos asistan a esos nuevos locales”.

Si el conteo es bajo, las estadísticas no mostrarán el verdadero tamaño de la población, y en la próxima década es posible que tampoco haya suficiente apoyo para la construcción de hospitales, bibliotecas, parques o que las escuelas tengan sobrepoblación. La única manera de garantizar los programas y servicios básicos es lograr un conteo preciso.

“Si nos aseguramos de contar a nuestros hijos en el cuestionario del censo, nuestras comunidades obtendrán su parte de los recursos que el gobierno federal da a los estados y ciudades para invertir en infraestructura y programas. Si no lo hacemos, no sabrán que estamos allí ni que necesitamos recursos tan claves para nuestros hijos”, sostiene Belladonna-Carrera.

El reto de contar a los niños hispanos

La participación en el censo ha aumentado en las últimas ediciones, salvo en grupos específicos como los hispanos y la población infantil. La Oficina del Censo de Estados Unidos informó que la tasa del conteo incompleto de niños latinos de 0 a 5 años de edad fue 7.1%, mientras que la de niños no latinos fue de 4.3%. Esto significa, que de ese casi millón de niños que dejaron de contarse, 400,000 eran hispanos. Y, en la actualidad, el 62% de los niños hispanos (más de 11 millones) viven en la pobreza o cerca de esta.

Las cifras de NALEO indican que 72% de los niños hispanos que no se contaron en 2010 se concentran en cinco estados: California, Texas, Florida, Arizona y Nueva York. También en esos estados están los condados donde hubo más conteos incompletos: el primero fue Los Angeles (CA), con 47,000 niños que no se censaron; le siguen Maricopa (AZ) con 27,000, Miami-Dade (FL) con 18,000, Dallas(TX) con 17,000, y Orange (CA) con 15,000.

Vianey De Anda, organizadora de comunicaciones del censo en Progress Now Arizona, asegura que “por el conteo increíblemente bajo de niños de 0 a 5 años de edad en el censo anterior, en esta última década muchos de ellos crecieron desatendidos en los servicios públicos, debido a la falta de información que había de este grupo poblacional”. Algunas de las consecuencias que aún perduran son no tener fondos y recursos suficientes en programas de asistencia alimentaria y de Título 1, que son las ayudas para escuelas con grandes concentraciones de estudiantes de escasos recursos.

En Arizona además de Maricopa, el segundo condado con mayor subconteo de niños, también está Phoenix, la sexta ciudad del país donde quedaron más niños fuera del censo de 2010. De Anda advierte que si el recuento de niños vuelve a ser impreciso, vendrá otra década en la que los pequeños crecerán sin los fondos adecuados para su educación pública, atención médica y servicios comunitarios. Y la situación será similar en los estados donde falle el conteo de bebés y niños.

Count All Kids, un comité formado por organizaciones nacionales, estatales y locales que busca garantizar que los niños se cuenten en el Censo 2020, ha hecho estudios para comprender por qué tantos menores quedaron fuera del censo anterior. Estas son las razones principales que encontraron:


  • Viven en hogares grandes y complejos (acceso difícil).
  • Viven con padres solteros o padres jóvenes (edades entre 18 y 29 años).
  • No son hijos biológicos del jefe de familia o son adoptados.
  • Viven con sus abuelos, tías y tíos u otros miembros de la familia.
  • Viven en familias que no hablan inglés o en familia de inmigrantes.
  • Viven en familias pobres.
  • Viven en viviendas alquiladas, sus familiares no son propietarios.

Los estudios de NALEO dan más pistas sobre lo que pasa con la población hispana. A diferencia de grupos de otros orígenes, los latinos tienen más probabilidades de vivir en lugares difíciles de contar (edificios de varias unidades y muchos inquilinos) y son más propensos a vivir en hogares que dificultan el conteo (familias multigeneracionales, altamente móviles), además, tienden a pensar que los niños pequeños no necesitan ser incluidos en el conteo.
A la hora de llenar el censo, cada hogar debe incluir a todas las personas que residan en esa vivienda, incluyendo a los recién nacidos que aún estén en el hospital el 1 de abril de 2020, el Día del Censo. Y si un niño divide su tiempo entre dos hogares (por custodia compartida, por ejemplo), debe ser incluidos donde se quede en esa fecha.

Como parte de la campaña ¡Hazme Contar!, desarrollada para garantizar el conteo completo de todos los niños latinos en el Censo 2020, NALEO tiene a disposición una línea de atención nacional para aclarar dudas sobre este proceso: 877-EL-CENSO (877-352-3676).

Pros y contras del Censo 2020

En esta edición del censo hay cambios que podrían ayudar a que se cuenten más niños pequeños, uno de ellos es la posibilidad de responder el cuestionario por teléfono o por internet. Estas modalidades pueden facilitar el proceso a aquellas personas que consideran intimidante la visita de un censista y las preguntas que se hacen. Además, esta vez se menciona en las instrucciones del cuestionario que se debe contar a los bebés.

La Oficina del Censo también ha hecho esfuerzos, con asesoría de Count All Kids, para fomentar el conteo de niños. Por ejemplo, ha mejorado sus planes comunicación para que lleguen de forma efectiva a las familias con bebés y niños pequeños. Asimismo, ha hecho alianzas en cada estado con diferentes organismos públicos, grupos civiles y líderes comunitarios para informar a las comunidades. Pero los desafíos continúan.

Un nuevo análisis de Population Reference Bureau (PRB) dice que al menos cuatro millones de niños menores de 5 años que viven en vecindarios de alto riesgo no se contarán en el Censo 2020. Los resultados indican, además, que los grupos más afectados serán los niños afroamericanos (48%) y los hispanos (38%).

El estudio se basa en análisis demográficos de 2018 realizados por la Oficina del Censo, los resultados del censo de 2010 y en estimaciones de los últimos cinco años de la American Community Survey. De esa forma, se determinó que en los 689 condados del país es más probable que fallen los conteos de niños que viven en la pobreza, en hogares encabezados por mujeres sin cónyuge presente, con sus abuelos, en hogares que hablan inglés limitado, en familias inmigrantes o en viviendas rentadas.

Otros estudios también sugieren que el subconteo de niños pequeños en 2020 podría ser aún mayor que en 2010. Una encuesta de Urban Institute determinó que muchos adultos jóvenes que no son blancos y viven con niños pequeños en comunidades de alta pobreza creen que habrá una pregunta sobre ciudadanía en el cuestionario del censo, a pesar de que la Corte Suprema dictaminó que no se incluiría. El estudio también encontró que entre los hispanos encuestados hay una gran preocupación por que los datos que suministren sean divulgados.

Lo cierto es que la información que los ciudadanos suministran en el censo es confidencial, segura y está protegida por la ley federal durante 72 años. La Oficina del Censo, además, no pedirá datos personales como número de seguro social, de cuenta bancaria o de tarjeta de crédito.

Cómo responder el censo, paso a paso

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