null: nullpx
Cuenta Conmigo

¿Necesitas cupones de alimentos y almuerzos escolares gratis para tus hijos? Participar en el censo garantizará los fondos para ambos programas

Los datos que arroje el conteo nacional, que se realiza cada 10 años, determinarán cómo se distribuye el dinero federal para más de 300 programas de ayuda social, entre los que se incluyen los planes de asistencia alimenticia
8 Jul 2020 – 01:58 PM EDT
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

Los resultados del censo impactan la planificación y el financiamiento de más de 300 programas de ayuda social que se entregan en todo el país, entre los cuales se cuentan los de asistencia nutricional. De esto planes se benefician las comunidades de bajos ingresos.

El listado de estas ayudas es largo pero, según estadísticas de la Oficina del Censo, el Programa Asistencial de Nutrición Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), conocido también como cupones de alimentos, es el plan de apoyo alimenticio más grande del país. Solo en 2015 benefició a 21 millones de familias, que estaban muy cerca del umbral de la pobreza crítica.

Le siguen en importancia, el WIC, programa de nutrición para mujeres embarazadas o amamantando, que sirve a casi la mitad de todos los infantes menores de 5 años que nacen en el país; y el de almuerzos escolares, que desde 1946 provee de comida gratis o con precio reducido a los estudiantes desde kinder hasta 12° grado. Este último, en 2018, repartió 4.8 mil millones de almuerzos en todo el país.

“Este censo ha sido muy diferente al de 2010. Está muy difícil garantizar un conteo completo de la comunidad hispana pero, al mismo tiempo, es un momento crítico para contarla porque estamos creciendo y, de acuerdo a ese crecimiento, es que se atienden las necesidades de la población. Con estos datos sabremos cuántas personas requieren programas como WIC o el de los desayunos y almuerzos gratis o de precio reducido, que sirven a muchos niños, incluso en esta época de pandemia y de cierre de las escuelas”, explica Lizette Escobedo, directora nacional del programa del censo del Fondo Educativo NALEO.

Para garantizar que las comunidades hispanas no se queden fuera del conteo y, sabiendo que los resultados del censo son necesarios para múltiples programas sociales como los nutricionales, el Fondo Educativo NALEO comenzó hace dos años a movilizar a la población latina del país para que participara. Incluso durante el tiempo de escuelas cerradas, entregaron volantes para concientizar a los padres sobre la importancia de llenar el censo y contar a los niños, pues en dos de los principales programas -WIC y el de comidas escolares- ellos son los beneficiados.

“Tenemos que hacer del censo algo relevante para nuestra comunidad, aunque sabemos que en esta época de emergencia están muy preocupados por conseguir la comida para sus hogares. Pero no olvidemos que cuando los líderes locales, alcaldes y concejales se preparan para emergencias como esta, los datos que usan son los del censo”, explica.

Jóvenes y adultos mayores se benefician

Otro de los programas federales que planifica y recibe fondos de acuerdo a la información suministrada por la Oficina del Censo es el de Alimentos para el Cuidado de Niños y Adultos (CACFP, por sus siglas en inglés). Su objetivo es proporcionar fondos para comidas y refrigerios nutritivos para niños y adultos elegibles, que estén inscritos para recibir atención en centros de cuidado infantil y en hogares de cuidado para adultos.

El CACFP también proporciona reembolsos por comidas servidas a niños y jóvenes que participan en programas de cuidado después de la escuela, niños que residen en refugios de emergencia y adultos mayores de 60 años que viven con una discapacidad y están inscritos en centros de cuidado.

De acuerdo a la data de la Encuesta de Ingresos y Participación en el Programa decenas de millones de hogares del país reciben distintos tipos de asistencia alimentaria, aunque las fuentes de esas ayudas varían según el tipo de familia —las que tienen niños o no— o la edad de los beneficiarios.

Según la Oficina del Censo las personas mayores de 65 años de bajos recursos suelen recibir más asistencia nutricional comunitaria —que viene de instituciones gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro, que los jóvenes— quienes dependen más de programas gubernamentales del gobierno federal, como los realizados por el el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.


¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte

Más contenido de tu interés