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Asistentes a un acto electoral.

Las elecciones que amenazan al bipartidismo en España

Las elecciones que amenazan al bipartidismo en España

Mira lo que está en juego en las elecciones en España.

Asistentes a un acto electoral.
Asistentes a un acto electoral.

Por Lorena Arroyo @lav_arroyo y Damià S. Bonmatí @damiabonmati

Los españoles llegan este domingo a las urnas con unos niveles de implicación política excepcionales y con un panorama que poco tiene que ver con los últimos comicios de 2011.


El presidente del gobierno, el conservador Mariano Rajoy, que resultó elegido de aquellas elecciones por mayoría absoluta y que ahora repite como candidato del Partido Popular, es uno de los pocos que ha sobrevivido a estos cuatro años.

Golpeado por la crisis económica, el desempleo y la corrupción, el país ha visto cómo se derrumbaba la credibilidad de buena parte de sus instituciones, el declive de los partidos tradicionales que habían dominado el
panorama político desde el fin de la dictadura franquista y la irrupción de otros.

Estas son las claves de las elecciones:

  • Los españoles no votan al presidente

Más de 36 millones de españoles están llamados a las urnas en unas elecciones generales de las que saldrá el próximo presidente del gobierno , cuyas funciones son similares a las de un primer ministro.

Pero los ciudadanos no votan directamente al jefe de gobierno, sino que deben elegir a los 350 miembros del Congreso de los Diputados y 208 senadores.

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Así que España no tendrá nuevo presidente hasta enero de 2016, cuando el Congreso de los Diputados vote al candidato que tenga más apoyos parlamentarios y que posteriormente será simbólicamente nombrado por el rey en una ceremonia de investidura.


  • Un país tocado por la crisis económica y la corrupción

El actual gobierno tomó las riendas en uno de los momentos económicos más delicados de la democracia española. La recesión resultó más dura y más larga que en la mayoría de países europeos. El presidente Mariano Rajoy, auspiciado por instituciones internacionales, optó por aplicar una estricta política de austeridad económica y de recortes, que llevó a miles y miles de ciudadanos a protestar en las calles.

Una mujer pasea delante de una pared con carteles electorales.
Una mujer pasea delante de una pared con carteles electorales.


La desigualdad creció en el país. En 2009, un 26% de los españoles vivía bajo el umbral de la pobreza, según el Instituto Nacional de Estadística. En 2013, había escalado hasta el 29%, con niños, jóvenes y personas mayores como rostros más visibles. El número de millonarios, en cambio, creció un 25% desde el estallido de la crisis.

Lea también: El país de las tertulias, por Jorge Ramos


En esas protestas solía flotar en el aire una pregunta: ¿por qué la clase media y baja pagan los platos rotos? Fuera cierta o no la queja, ese descontento creció con las decenas de casos de corrupción que se destaparon y salpicaron a los partidos que habían controlado el poder desde que acabó la dictadura franquista cuatro décadas atrás.


Uno de esos casos salpicó a la Casa Real: una trama de corrupción llevó a declarar ante el juez a una de las hijas del rey Juan Carlos el año pasado. Tocado por otros escándalos, el rey adbicó en junio de 2014 al trono que desde entonces está en manos de su hijo Felipe VI.


  • Fin del bipartidismo hegemónico

La crispación por la situación económica y el hartazgo por la multiplicación de los casos de corrupción ante lo que algunos consideraban complicidad del sistema, propició el caldo de cultivo perfecto para el surgimiento de dos nuevos partidos que irrumpieron con fuerza en el panorama político español.

Pedro Sánchez y Mariano Rajoy con el moderador de un debate en el que pa...
Pedro Sánchez y Mariano Rajoy con el moderador de un debate en el que participaron.


De las masivas protestas ciudadanas del llamado movimiento de los indignados de 2011 surgieron asambleas ciudadanas que tuvieron como consecuencia la creación de Podemos, un partido político de izquierdas que sorprendió en las elecciones europeas de 2014 al conseguir cinco escaños a los pocos meses de su formación.


Por otra parte, Ciudadanos, un partido que se define como centrista y que había nacido en Cataluña hace diez años como plataforma cívica contraria al nacionalismo de esa comunidad autónoma, saltó a la política nacional en las elecciones regionales de mayo pasado y, según las encuestas, será el otro partido que aglutinará a los votantes decepcionados con el modelo actual.


Podemos y Ciudadanos han pasado en pocos meses de ser despreciados por muchos en los partidos tradicionales a convertirse en una seria amenaza a los dos principales partidos (Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español) que se han intercambiado el poder en los casi 40 años de la era democrática.

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En el nuevo escenario que se plantea, los pactos serán probablemente vitales para nombrar al próximo presidente del gobierno.


  • Candidatos

El golpe en el tablero dado por los nuevos partidos frente a los tradicionales ha repercutido también en el surgimiento de nuevas figuras.

Albert Rivera y Pablo Iglesias.
Albert Rivera y Pablo Iglesias.


Así, según las encuestas, el presidente Mariano Rajoy, el líder del PP, de 60 años, se disputará la presidencia con tres candidatos nacidos en la década de los 70:

- El PSOE confió en Pedro Sánchez, un economista de 43 años, para renovar la imagen del partido.

- Por Podemos, Pablo Iglesias, un profesor universitario de 37 años promete con su característica coleta larga y en mangas de camisa acabar con la "casta" que ha estado tradicionalmente en el poder en España.

- Y el fundador de Ciudadanos, Albert Rivera, un licenciado en Derecho, de 36 años, aboga por la modernización del sistema político español.

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