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¿Existe una guerra contra la policía?

La muerte de agentes en los últimos días pone de manifiesto una tensión latente que muchos comparan con un campo de batalla.
10 Jul 2016 – 11:11 PM EDT

"La guerra en contra de las fuerzas del orden debe parar". Estas fueron las declaraciones del sheriff Greg Champagne, presidente de la asociación de alguaciles de Estados Unidos, poco después de que un atacante abatió a tres policías en Baton Rouge, Louisiana.

"Todos debemos enviar un mensaje fuerte y claro de que la retórica antipolicíaca no tiene cabida en este país", agregó Champagne en un comunicado. Sus palabras hacen eco de las esgrimidas por el sheriff de Wisconsin, David Clarke, el pasado 7 de julio, cuando un hombre masacró a cinco policías en Dallas, Texas. "Hay una guerra declarada contra los oficiales de policía (...) y esto es solo un capítulo de esa guerra", dijo en ese momento.


Líderes conservadores, como Clarke, aseguran que la supuesta cruzada contra los agentes de la ley ha sido incentivada por movimientos como Black Lives Matter (La Vida de los Negros importa), e incluso por la retórica del presidente Barack Obama, quien ha sido abiertamente crítico de los excesos policíacos.

Una encuesta de la empresa Ramussen, publicada en septiembre de 2015, muestra que el 58% de los votantes potenciales creen que hay una guerra contra la policía. Y un sondeo de la encuestadora Gallup de ese mismo año indica que solo el 30% de las personas negras tienen confianza en los oficiales.

Múltiples medios compararon lo ocurrido en Dallas y Baton Rouge con un campo de batalla, otros fueron más lejos y sugirieron que es a una réplica de la Guerra de los Derechos Civiles en la década de 1960.

El exlíder del grupo de supremacía blanca KuKluxKlan, David Duke, también compartió en redes sociales: "Todo lo que les advertí, lamento decirlo, ahora está pasando. Hay guerra contra los blancos en Estados Unidos. ¡Una guerra de odio, racismo y violencia contra nosotros!". Luego compartió las etiquetas #WarOnWhites, #ThanksObama, y #MakeAmericaGreatAgain.


Pero la narrativa de la presunta "guerra contra la policía", está estrechamente relacionada precisamente a la realidad que se le contrapone: la brutalidad policial.

El atacante de Louisiana, identificado por las autoridades como Gavin Long, tuvo duras palabras contra las fuerzas del orden, afirmó que las personas no solo deben conocer sus derechos, sino defenderlos frente a los policías. "Eso es lo que yo hago, por eso me tienen temor", dijo Long.

Dos percepciones
Las masacres se produjeron en medio de una fuerte tensión racial tras los asesinatos de los afroamericanos Philando Castile, en Minnesota, y Alton Sterling, en Louisiana a manos de policías.

Miembros oficiales del Black Lives Matter repudiaron las masacres a los cinco agentes en Dallas y tres en Baton Rouge. Pero ya se encendió nuevamente la mecha del debate sobre el trato de la policía a las minorías en Estados Unidos.

Según datos recopilados por el diario The Guardian , en lo que va de este año, 533 personas han muerto a tiros por la policía, 52 estaban desarmados y 137 de ellos eran afroamericanos.

El Departamento de Justicia muestra también que hasta el 2011, 13% de los conductores negros fueron detenidos por una infracción de tráfico, frente al 10% de los blancos. Pero en el caso de los negros la posibilidad de arrestos y de un desenlace fatal es mucho mayor.

"Soy negra, y me da miedo que mis hijos salgan a la calle y nunca más regresen. Pero no porque los asalten, no por un accidente. Me da miedo que los mate un policía ' paniqueao' (asustado), porque piense que por ser negros son peligrosos", dijo a Univision Noticias la doctora Marta Moreno, fundadora del Caribbean Cultural Center African Diaspora Institute, en Nueva York.

Mientras el presidente Obama reconoció el viernes que hay una "disparidad racial" en detrimento del trato a las comunidades negras por la justicia criminal, varios académicos y líderes conservadores alegan que la insurgencia de grupos como Black Lives Matter, ocasionan un efecto de escrutinio exagerado a los agentes policiacos.

Incluso hablan de una "baja de la moral" en los oficiales y una estigmatización que los muestra como el 'enemigo común' de las comunidades negras. Lo que los hace más vulnerable a ser blanco de ataques.

Un día después de la matanza en Dallas, se reportaron varias emboscadas a policías en tres estados del país. En uno de ellos el atacante llamó al 911 y reportó un robo falso para luego caerle a balazos al oficial que fue a invertigar el caso.

En 2014 dos policías de Nueva York, Rafael Ramos y Wenjian Liu, fueron baleados en su auto por un atacante que dijo buscar venganza por la muerte de Eric Garner, un hombre negro que murió ese año cuando fue sometido a una maniobra de estrangulación prohibida durante un arresto.

"Hay una guerra contra la policía, y Obama es el Neville Chamberlain de esa guerra", aseguró a FOX News el director de la Asociación Nacional de Organizaciones de la policía, William Johnson, quien criticó al mandatario por no condenar al grupo Black Lives Matter, y "poner la responsabilidad sobre los agentes de la ley".

La supuesta guerra según los números
"Es una percepción que se contrapone. Tanto los policías como miembros de Black Live Matters comparten el sentimiento de ser fichados, acosados y asesinados (...) Las percepciones por supuesto se ven alimentadas por la participación de lo medios de comunicación (...) pero una percepción no significa que sea la realidad", dijo a Univision Noticias el experto en leyes y seguridad nacional de la Universidad de Carolina del Sur Seth W. Stoughton.

Según los resultados arrojados en diciembre pasado por National Law Enforcement Officers Memorial Fund , 2015 fue el año con el segundo número más bajo de muertes de agentes de policía por disparos desde 1960, reportó The Washington Post.

El 2016 está en camino de producir un número similar. El año pasado, 42 oficiales fueron asesinados a tiros mientras estaban en servicio. Con los tiroteos de Dallas y Baton Rouge, el número de policías muertos este año asciende a 26, ligeramente más de la mitad de los registros de 2015 en esta misma temporada.

En términos generales, en 2015 fueron asesinados en el cumplimiento del deber 124 oficiales . Más de un tercio de esas muertes se debieron a accidentes de tráfico, la causa más grande de muertes de oficiales. Otros treinta agentes murieron de una variedad de causas, incluyendo enfermedades relacionadas con el trabajo.

Esta noticia se da a menos de dos años después de la muerte del adolescente afroamericano Michael Brown en Ferguson, Missouri, a manos de un policía blanco, quien fue exonerado de cargos. El hecho provocó protestas en todo el país contra la violencia policial, y fue entonces cuando se acuñó el término de "guerra contra el policía".

Por otro lado, desde 2015, más de 1,700 personas han muerto en manos de policías, ya sean baleados, forcejeando, en accidentes de tráfico o bajo su custodia.

"Aunque los acontecimientos (de Dallas) son totalmente despreciables e increíblemente tristes, no reflejan ningún patrón estadístico más amplio (de ataques contra la policía), son una anomalía", valoró Stoughton.

Para el experto en leyes, usar la palabra "guerra" al referirse a lo que está pasando en el país podría tener ramificaciones "impredecibles" y hasta peligrosas. Sobre todo si se mezcla con la histeria de las confrontaciones entre políticos.

"Que se critique la labor policiaca no es guerra, es un proceso de responsabilidad social y democracia. Que los afroamericanos protesten por sentir que sus derechos son agredidos no es guerra" elaboró Stoughton.

"Ciertamente la furia está dominando la retórica ahora. Y la furia no es algo necesariamente malo. Fue la furia lo que ocasionó el movimiento de los derechos civiles. La furia bien encaminada puede crear un cambio maravilloso. Pero ahora es contraproducente", apuntó.

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