null: nullpx
Elecciones 2016

¿Es verdad que Hillary Clinton quiere derogar la Segunda Enmienda como asegura Trump?

Para el candidato republicano, su rival demócrata quiere quitarle a los estadounidenses su derecho constitucional de portar armas y garantizar un control liberal de la Corte Suprema es clave en el supuesto "plan"
20 Ago 2016 – 09:06 AM EDT
¡Nuevo!

Presiona aquí para reaccionar

Reacciona
Comparte
Portar armas, uno de los derechos más polémicos en la sociedad estadounidenses Crédito: Justin Sullivan/Getty Images

Día por medio, Donald Trump insiste en sus eventos de campaña que Hillary Clinton "quiere abolir la Segunda Enmienda" de la Constitución, la cual protege el derecho de los estadounidenses de portar y comprar armas de fuego. Pero eso no es lo que reflejan las propuestas de la candidata demócrata.

El magnate inmobiliario ha ido más lejos con sus acusaciones y recientemente dijo que solo "la gente de la Segunda Enmienda (...) podría detener" a Clinton de elegir al próximo juez de la Corte Suprema de Justicia, quien lógicamente sería "antiarmas" según el razonamiento del candidato republicano.

A sus declaraciones se suman los ataques de la poderosa Asociación Nacional de Rifles (NRA por sus siglas en ingles), que esa misma semana publicó un comercial de casi $3 millones, en el que se refieren a la ex secretaria de Estado como "una hipócrita que vive en su propio mundo", y "te dejará indefenso".

"Es una de las mujeres más ricas de la política estadounidense, protegida por guardaespaldas armados hace 30 años... pero no cree en tu derecho de tener un arma en tu casa para la autodefensa", dice el narrador en el anuncio, mientras una actriz parecida a la candidata demócrata se sube a un jet privado escoltada por agentes del Servicio Secreto.

¿Es Clinton antiarmas?

"Voy a repetir lo que ya que dije en la Convención (Demócrata): Yo para nada apoyo la derrogación de la Segunda Enmienda. Yo para nada apoyo ningún programa que le quite las armas a las personas", dijo este miércoles Clinton en un evento de campaña en Cleveland, Ohio.

"Lo que yo quiero es mantenerlos vivos, y que nadie que no debería haber conseguido un arma pueda herirlos", agregó.

Pese a lo que dice Trump y varios conservadores prominentes, en la plataforma de Clinton no hay ninguna mención sobre confiscación o prohibición de armas.

La página de internet de su campaña aclara que "la propiedad de armas es parte de la estructura de muchas comunidades que cumplen la ley" y estipula varias propuestas:

  • Controles estrictos de antecedentes penales;
  • Mantener las armas fuera del alcance de terroristas, criminales violentos y enfermos mentales graves
  • Mayor responsabilidad para los distribuidores y fabricantes.

Por otro lado, Clinton ha criticado la propuesta de Trump de eliminar las llamadas zonas libres de armas, espacios públicos donde su porte está prohibido, un factor que algunos aseguran que deja desprotegidos a los ciudadanos ante un eventual atacante.
Clinton también reprochó durante las primarias a su entonces rival por la nominación demócrata, Bernie Sanders, por no ser los "suficientemente" duro en cuanto a la regulación de armas.

Tras de la racha de tiroteos masivos en Estados Unidos, la demócrata ha sido enfática en que el problema de violencia armada radica en que las armas "caen en manos de personas equivocadas".

Sin embargo la posición de Clinton sobre el tema ha variado a lo largo de su carrera política.

De 1990 al 2000: la cara de la lucha por el control de armas

En 1993, mientras testificaba en el Senado como parte de sus esfuerzos por la reforma de la salud, la entonces primera dama aseguró que “apoyaba totalmente” la propuesta del senador por Nueva Jersey, Bill Bradley, quien buscaba aplicar un impuesto del 25% a las armas cortas y $2,500 en costos de licencia para los distribuidores.

“Lo apoyo totalmente. Solo que no sé que más vamos a hacer para encontrar la manera de controlar esta violencia… Hablo de manera personal, pero me lo me lo tomo muy en serio”, dijo entonces Clinton.

A lo largo de los 90’s Clinton continuó promoviendo iniciativas de control de armas. Grabó llamadas automatizadas en oposición a un proyecto de ley en Missouri, que buscaba emitir permisos de porte armas escondidas a todos los ciudadanos elegibles.

También apoyó una propuesta de ley fallida en el Congreso, que exigía la verificación de antecedentes a los compradores en las ferias de armas . Los demócratas todavía intentan empujar esa medida en el Congreso.

"No tiene sentido para nosotros en este momento de nuestra historia que demos la espalda a la realidad. Hay demasiadas armas y demasiados niños tienen acceso a ellas. Tenemos que actuar para evitarlo", dijo Clinton en 1999 ante la Asociación Nacional de Educación, después de la masacre en una escuela de Columbine de abril de 1999 en la que murieron 15 personas incluyendo a los dos atacantes..

Durante su gestión como senadora de Nueva York de 2001 a 2009, Clinton impulsó iniciativas demócratas que buscaban el registro de todas las armas nuevas, la exigencia de identificación con foto a los compradores, y el incremento de la edad requerida para adquirir armas de 18 a 21 años.

2008: un cambio abrupto de tono

Durante su campaña presidencial en 2008, Clinton pareció olvidar parte de su pasado a favor del control de armas. Sobre todo su puja por la concesión de licencias nacionales y el registro de armas de fuego de mano.

"Usted sabe, yo creo en la Segunda Enmienda. La gente tiene derecho a portar armas", dijo la entonces aspirante presidencial en un debate en enero de ese año, en Las Vegas. "No quiero que el gobierno federal se adelante a los estados y ciudades como Nueva York, que tienen problemas muy específicos", agregó.

"Pero usted respaldó el plan nacional de registro de licencias (en el 2000)?", le preguntó el moderador, Tim Russert. "Sí", respondió ella, retractándose por primera vez de su posición.

Durante otro debate en Abril de 2008, Clinton se negó a apoyar la posibilidad de una ley de prohibición total de armas en el Congreso cuando fue preguntada por el moderador, George Stephanopoulos.

"Lo que yo apoyo es una regulación sensata que sea compatible con el derecho constitucional a poseer armas. Creo que una prohibición total, sin excepciones, en cualquier circunstancia, sería hallada por el Tribunal Supremo como inconstitucional. Pero yo no sé los hechos", dijo entonces Clinton.

La mejor evidencia de su cambio en el tono, sin embargo, se dio poco después en abril, cuando Barack Obama fue grabado diciendo que la gente del Rust Belt (el área rural de Estados Unidos) "se aferran a las armas o a la religión".

Clinton se unió a las fuertes críticas que recibió su rival por la nomianción presidencial, diciendo que las declaraciones de Obama la habían ofendido personalmente.

"Mi padre me llevó a la casa que mi abuelo construyó en un pequeño lago llamado Lago Winola, fuera de Scranton, y me enseñó a disparar cuando yo era una niña ", dijo Clinton ante una multitud en Valparaiso, Indiana, "Es parte de cultura. Es una forma de vida. La gente disfruta la caza y el tiro porque es una parte importante de lo que son".

La campaña de Clinton incluso envió un panfleto por correo, con un anuncio publicitario atacando a Obama por sus cambios de posición respecto al control de armas. El volante rezaba: "¿En qué cree realmente Obama ?... Depende a quién le esté hablando".

2016: moderada por la regulación

El clima político cambió drásticamente después del tiroteo de Tucson en 2011 y las masacres en Aurora y Sandy Hook en 2012.

El apetito por el control de armas dentro del Partido Demócrata aumentó, y el presidente Obama dio prioridad a la lucha por una legislación que permita la verificación de antecedentes penales a los compradores de armas.

Clinton ha pedido la prohibición de la venta de armas de asalto, y el cierre del "vacío legal de Charleston", como se refieren a la ley que le permitió conseguir un arma al asesino de la iglesia Charleston.

Pero en EEUU el tema del control de armas levanta una intensa polémica en la que los matices quedan enterrados con argumentos que no siempre tienen que ver con la realidad.

Lea también:

Reacciona
Comparte

Más contenido de tu interés