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Elecciones 2016

Trump mantiene su discurso: no somos los provocadores

El precandidato republicano defiende a sus seguidores y no cambia el tono ni el contenido de su mensaje.
14 Mar 2016 – 2:11 AM EDT

Sin mostrar muchas señales de que intente calmar el tenso ambiente político en Estados Unidos, el favorito de la carrera por la candidatura presidencial republicana, Donald Trump, mantuvo el tono de su antagónica campaña, rechazó cualquier responsabilidad por los actos de violencia ocurridos en sus presentaciones y defendió a sus simpatizantes acusados de agredir a manifestantes.

"Nosotros no somos los provocadores. Queremos la paz... No queremos problemas", declaró Trump ante una multitud en Bloomington, Illinois, en el primero de tres actos de campaña relativamente tranquilos programados desde Illinois a Florida, previos a otra sucesión crítica de elecciones primarias en estados importantes.

Trump hizo esas declaraciones después de incidentes el viernes que estuvieron cerca de convertirse en disturbios en Chicago, donde canceló un acto político en medio de altercados generalizados entre sus simpatizantes, detractores y autoridades. En Illinois también hubo otro altercado el sábado cuando un joven intentó subirse a la tarima y tomar el micrófono para decir que "Trump es un fascista". El multimillonario psuspendió además un acto en Florida, aunque su equipo de campaña dice que no por razones de seguridad sino de logística.


Su gira por tres estados también tiene lugar menos de 48 horas antes de que abran las urnas en cinco estados, jornada que podría determinar si gana la candidatura presidencial demócrata sin afrontar una polémica convención en el verano.

En el mitin en Florida no hubo mayores inconvenientes, pero en Cincinnati, Ohio, mientras cientos de personas esperaron horas para ver al candidato, manifestantes gritaron consignas como "construyamos puentes, no muros", en referencia a la pared infranqueable que Trump ha prometido erigir en la frontera con México.

Algunos seguidores de Trump retaron a los manifestantes, pero no se repitieron las escenas del viernes en Chicago

Con ese telón de fondo, Trump insistió en acusar a los manifestantes en su contra, a la prensa e incluso al precandidato presidencial demócrata Bernie Sanders de ser los responsables de un ambiente de campaña cada vez más cáustico que los contrincantes del multimillonario describieron como la "razón para una pausa" y que sin duda "causará perjuicios a Estados Unidos".

Interrumpido escasamente durante sus actos de campaña de la jornada, Trump afirmó a sus seguidores que la frustración que sienten es una rabia comprensible contra un sistema político y económico corrupto. El magnate describe a sus detractores como "personas malas" que "causan daño al país".


Aunque para el final de la noche, Trump pareció extrañar la conmoción.

En Boca Raton, Florida, un estado donde abundan las palmeras, Trump pronunció en la noche un discurso en un anfiteatro al aire libre; a los 20 minutos del inicio de su acto preguntó " ¿Tenemos a algún manifestante por ahí? ¿Tenemos a algún perturbador?"

Trump ha intentado desde Chicago dirigir la atención a Ohio, donde enfrenta una tardía ofensiva del popular gobernador John Kasich. El resultado contribuirá a determinar si Trump puede alcanzar los 1,237 delegados necesarios para ser el abanderado republicano y evitar en el verano una controversial convención del Partido Republicano en Cleveland.

Alarmas encendidas
Políticos republicanos y demócratas han elevado las alarmas por el discurso de Trump y han pedido al candidato que modere sus palabras.

El senador Marco Rubio, que se juega la permanencia en la carrera el martes cuando debe ganar en su estado de Florida, calificó el lenguaje de Trump como "peligroso".

"Si llegamos a un punto en este país en el que no podamos tener un debate político sin caer en la violencia o en el odio podemos perder la república", advirtió.

"Quienes están en campaña deben focalizarse en cómo hacer mejor las cosas, no en proferir insultos, bromas de escolares y tergiversaciones, no en dividir por cuestiones de raza o de fe, y por supuesto no en la violencia entre estadounidenses", dijo el presidente Barack Obama el sábado, aunque sin mencionar a Trump.

El multimillonario rechaza que sus discursos hayan exacerbado las tensiones. "No soy responsable. No condono la violencia de ninguna manera", dijo el domingo.

La favorita demócrata en las primarias presidenciales, Hillary Clinton, expresó también una severa advertencia a Trump.

"Si juegas con fuego, causarás un incendio incontrolable. Eso no se llama gobernar. Eso es jugar a la piromanía política", afirmó Clinton.

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