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Desapariciones

Este hombre se hizo taxista para encontrar a su hija desaparecida hace 24 años... y al final la encontró

Wang Mingqing vendía frutas en un puesto callejero. Un día tuvo que dejar a su hija para buscar cambio y a su regreso ella no estaba. Entre los muchos esfuerzos para encontrarla, decidió hacerse taxista para contar su historia al mayor número posible de personas y su estrategia funcionó.
3 Abr 2018 – 01:35 PM EDT
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Wang Mingqing y su esposa vendían frutas en un puesto al lado de una carretera en 1994 junto a su hija de solo tres años. Un día, el padre tuvo que ausentarse un momento para buscar cambio para un cliente y, a la vuelta, la pequeña había desaparecido. Desde entonces, este matrimonio emprendió una búsqueda por encontrarla que culminó el pasado 16 de marzo, 24 años después de su desaparición, y que se produjo gracias a la ingeniosa idea de Wang de convertirse en taxista.

Tras aquel día fatídico en el que la menor desapareció, el matrimonio no cejó en su intención de recuperar a su hija. Durante años los dos buscaron en la ciudad de Chengdu, en el suroeste de China, con la esperanza de encontrar a Qifeng, su hija desaparecida. Su desesperación les llevó a publicar numerosos avisos en los diarios y anuncios en internet. También visitaron orfanatos y hospitales y estuvieron en contacto continuo con la policía. Todo en vano.

Pese al paso de los años, nunca desistieron y, aunque sus esfuerzos no daban resultado, decidieron permanecer viviendo en la misma ciudad en la que se perdió con la creencia de que eso facilitaría la búsqueda.

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Solo para hablar con los clientes

Como seguían sin encontrarla, en 2015 decidieron cambiar de estrategia: Wang decidió convertirse en taxista. Su intención no era otra que la de hablar con sus clientes y contarles su historia con el deseo de que algún día alguien la conociera o incluso ella misma se montara en su auto.

Para ello, repartía tarjetas con información de su hija a los pasajeros, puso un cartel en la parte trasera del auto y distribuyó folletos de ella. Pese a que no tenía imágnes de Qifeng, colocó en ellos una fotografía de su otra hija que, según dijo, se parecía a la desaparecida. En total, Wang calcula que llegó a hablar con unas 17,000 personas sobre su hija.

Poco a poco, su historia comenzó a llamar la atención de los medios chinos. "No dejaré de buscar", dijo en junio a Daily´s People, el mayor gurpo de diarios de China. Como resultado, algunas mujeres se sometieron a pruebas de ADN para verificar que eran la joven desaparecida. Pero nada.

Una foto a miles de millas

Sin embargo, todo cambió el pasado año. Toda esta publicidad del caso llegó hasta un dibujante de la policía que, conmovido, decidió realizar un retrato hablado sobre cómo luciría ahora la niña. La imagen dio la vuelta a las redes sociales y acabó llegando a las manos de una mujer llamada Kang Ying, quien vivía en ese momento en el otro lugar del país, en la provincia de Jilin, a miles de millas de Chengdu.


Al verlo se sorprendió de su parecido y comenzó a sospechar que podía ser ella. Sus padres nunca le habían ocultado que era adoptada y que la encontraron en una carretera de Chendgu cuando era una niña. Ella había crecido precisamente a tan solo 12 millas (20 km) de donde siempre habían estado buscándola sus padres biológicos.

Con estas sospechas, decidió contactar con Wang y la policía dado que todo encajaba, incluidos pequeños detalles físicos, como una pequeña cicatriz en su frente. Ante estas evidencias, se procedió a realizar las pruebas de ADN que confirmaron que ella era la hija que durante 24 años habían estado buscando.

"Desde ahora en adelante, papá está aquí, no necesitas preocuparte por nada. Papá te va a ayudar", declaró Wang, según publica BBC.

Este miércoles, después de tantos años, por fin volvieron a encontrarse, luego de que Kang viajara en avión hasta Chengdu, junto a su marido y sus dos hijos, una niña y un niño.

"Todo el mundo me dijo que no tenía una madre, pero sí que la tengo", dijo la joven al ver de nuevo a su verdadera familia.

"No puedo decir por cuánta esperanza, decepción y desesperación hemos pasado en los últimos 24 años. Ahora finalmente podemos estar juntos de nuevo", afirmó Wang al diario Beijing Youth Daily.

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