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Robo de identidad

Murió en 1957 cuando era un bebé, pero ¿por qué su nombre se menciona en varios delitos?

Narcotráfico, conducir bajo la influencia y robo de automóvil son parte del expediente criminal que durante tres décadas fue acumulando Lyle Keith Lindsay, quien tenía un año de edad al momento de perder la vida de manera trágica. Las autoridades tardaron tres años para resolver este caso.
14 Sep 2019 – 10:12 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Los investigadores del Servicio de Seguridad Diplomática abrieron un caso en 2016 tratando de averiguar cómo la identidad de un infante de un año que falleció en un accidente vehicular en San Diego, en 1957, aparecía en la base de datos de la Policía por varios delitos, incluyendo venta de drogas, manejar ebrio (DUI) y robo de auto. Tampoco pagó préstamos estudiantiles.

Mientras los restos del bebé Lyle Keith Lindsay, quien era hijo de un veterano de las Fuerzas Armadas, permanecían en el cementerio Fort Rosecrans, los registros indicaban que él seguía vivo y que incluso obtuvo una maestría en servicios sociales, sacudiéndose varios procesos judiciales que enfrentó.

“Yo planeo seguir una carrera en salud mental, sirviendo a personas con enfermedades mentales”, expresó en 2015 alguien que firmó con su nombre en la página de internet de la Universidad Estatal de California en San Diego. Dijo que su sueño era obtener un doctorado en trabajo social, lo cual catalogó como un logro, pues durmió en las calles de Los Ángeles y estuvo “entrando y saliendo de las cárceles”.

Pero las autoridades federales descubrieron que se trataba de un impostor que tomó la identidad del bebé Lindsay en 1988 usando una copia alterada de su acta de nacimiento. Con ese documento logró obtener una licencia de conducir del estado de California y una tarjeta de seguro social.

El acusado es Almamy Baba Ly, un indocumentado originario de Senegal, de 65 años.


“Durante los siguientes 31 años, Ly fue condenado por múltiples delitos, incluyendo ventas de drogas y robos, bajo la identidad de Lyle Lindsey”, indica un comunicado del Distrito Sur de California del Departamento de Justicia (DOJ), que procesó este caso en una corte federal de San Diego.

Ly se declaró culpable esta semana en la Corte y ahora enfrenta una condena de hasta 55 años de prisión y una multa de un millón de dólares. En su acuerdo con los fiscales, el africano se comprometió a devolver casi $90,000 que obtuvo de manera fraudulenta en estampillas de comida que le entregó el condado de San Diego y préstamos estudiantiles por parte del Departamento Federal de Educación.

Su audiencia condenatoria se programó para el próximo 2 de diciembre.

La Fiscalía federal del sur de California catalogó a este hombre como uno de los ladrones de identidad “más atroces” que hayan llevado ante la justicia en esa región.

“Descubrir que alguien está cometiendo crímenes en nombre de un niño que murió hace muchos años genera una ansiedad inaceptable a sus familiares”, expresó el fiscal federal Robert Brewer. “Este fue un fraude especialmente sofisticado y tortuoso que victimizó a los contribuyentes estadounidenses durante décadas y obligó a una familia a revivir una pérdida traumática", agregó el funcionario.

No fue fácil atrapar a este africano. Los investigadores descubrieron este caso hasta 2016, cuando Ly ya llevaba 28 años usando la identidad del niño fallecido. Entonces le notificaron al Departamento de Vehículos de California (DMV) sobre tales discrepancias. Al seguir la madeja detectaron que en 1988 Ly, quien en ese entonces tenía 32 años, tenía un acta de nacimiento alterada con la información del bebé muerto. No está claro cómo la obtuvo.

Un año después, en 1989, lo arrestó la Policía de Los Ángeles por venta de narcóticos, pero no sabían que se trataba de un impostor. Fue hasta en 1994 cuando tramitó una licencia de conducir, que pudo renovar varias veces sin contratiempos. Usando la información que le proporcionó al DMV, los detectives le siguieron el rastro hasta un apartamento en La Mesa, California.

También hurgaron en sus redes sociales, en las cuales usaba su verdadera identidad. Su perfil en Facebook estaba bajo el nombre de ‘Baba Ly’. La foto en esa cuenta y en su licencia coincidían.

Otros registros que desenmascararon a este delincuente fueron los envíos de dinero que realizó a sus hermanos en Francia, Sierra Leona, Senegal y Mauritania, de acuerdo con el Departamento de Justicia.

Las sospechas de las autoridades se despejaron en julio de 2019, tres años después del inicio de la investigación, cuando agentes de la Patrulla Fronteriza (USBP) lo arrestaron en su casa en La Mesa. Al registrar la vivienda encontraron una identificación con su nombre y fecha de nacimiento reales emitida por el gobierno de Senegal.

Este caso también fue investigado por la unidad de inteligencia de la Patrulla Fronteriza, el servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y por oficiales del condado de San Diego.


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