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Uno de cada cinco estadounidenses ha tenido que sacrificar gastos para pagar la renta

Una nueva encuesta sugiere que el año pasado millones de personas recortaron sus gastos en alimentos, ropa, e incluso atención médica para poder pagar la renta.
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6 Jun 2016 – 10:48 AM EDT

Las familias estadounidenses están teniendo dificultades para subsistir. A pesar de que los estadounidenses siguen recuperándose del golpe que recibieron a finales de la década de 2000, enfrentan un importante aumento de las rentas y empleos concentrados geográficamente en apenas un puñado de centros metropolitanos.

Una nueva encuesta realizada por Ipsos en nombre de Enterprise Community Partners descubrió que un 21% de los encuestados tuvo que recortar sus gastos para poder pagar las rentas o las hipotecas, o que no pudieron pagarlas durante el año pasado. De aquellos encuestados que no pudieron pagar sus viviendas, más de la mitad tuvieron que recortar gastos en sus compras de víveres (57%) y/o ropa (54%).

Un 15% de los encuestados dijo que habían tenido que mudarse una vez en los últimos cinco años a causa del aumento de la renta o hipoteca. Y un 15% también dijo que estaban “muy preocupados” (7%) o “moderadamente preocupados” (8%) de verse obligados a abandonar sus hogares durante los próximos doce meses por no poder pagar sus viviendas.

La encuesta revela que la incertidumbre económica sigue asolando al país. Más que luchando con las condiciones económicas, los estadounidenses se están adaptando a cambios estructurales—aparentemente permanentes— dentro de la economía de Estados Unidos. Actualmente el crecimiento del empleo se concentra en menos de dos docenas de condados. La asistencia federal a las familias pobres se está evaporando, mientras que el número de familias que enfrentan las necesidades más extremas de vivienda se está elevando. Y ningún condado tiene suficientes viviendas asequibles para familias con necesidades extremas.

Ahora que la demanda de viviendas de alquiler alcanzó su nivel más alto en más de medio siglo en el año 2015, las rentas están aumentando en todas partes. Para poder subsistir, los encuestados dijeron que recortaron una amplia variedad de gastos para ahorrar lo suficiente para pagar rentas o hipotecas—especialmente víveres y ropa, pero también necesidades domésticas (43%), viajes (33%), y pago de la deuda de las tarjetas de crédito (31%). Casi una cuarta parte de los encuestados dijo verse en la necesidad de rechazar atención médica para poder hacer los pagos de la vivienda.

Un 21% de los estadounidenses debieron cortar gastos para pagar su vivienda
Estas fueron las áreas donde ahorraron para poder costear sus alquileres o hipotecas.
FUENTE: Enterprise Community Partners | UNIVISION

Aparte de los sacrificios individuales que tuvieron que hacer las familias, la encuesta también revela algunas de las perspectivas económicas más amplias producidas por la crisis de asequibilidad. Por ejemplo, se les pidió a los encuestados responder si estaban de acuerdo o no con la siguiente afirmación: “Los líderes de nuestra comunidad deben trabajar para crear y preservar viviendas seguras y asequibles para todos”. Un 75% de los encuestados estuvo “muy de acuerdo” o “parcialmente de acuerdo” con ese sentimiento. Sin embargo, en la práctica los estadounidenses usualmente no se ponen de acuerdo sobre qué tipo de viviendas y dónde se deben construir, o cuáles viviendas se deben preservar y por qué razón.

Los encuestados estuvieron abrumadoramente de acuerdo en que las comunidades necesitan viviendas más asequibles: un 77% de ellos estuvieron “muy de acuerdo” o “parcialmente de acuerdo” con la afirmación: “Debemos desarrollar viviendas de alquiler más asequibles para las familias de nuestra comunidad”. Los encuestados apoyan la intervención local y estatal para crear viviendas asequibles (un 71% está “muy a favor” o “parcialmente a favor") de viviendas asequibles para familias de bajos ingresos (82%), viviendas asequibles para maestros y enfermeras (84%), y viviendas más asequibles para las personas de la tercera edad (89%).


Pero cuando se les preguntó cómo crear estas viviendas asequibles, los encuestados titubearon. La mitad está a favor de un impuesto sobre las ventas de casas que apoyaría las viviendas asequibles; la otra mitad se opone. Las tasas sobre los desarrollos para apoyar la construcción de viviendas para los trabajadores de bajos salarios son populares (65%), pero no tan populares como la idea de la vivienda asequible. Y los encuestados se mostraron divididos en cuanto a la causa del aumento de los precios en el mercado del alquiler: un 49% de los inquilinos dijo que los nuevos desarrollos en sus barrios provocaron el aumento de las rentas, mientras que un 50% de ellos no estuvo de acuerdo.

La encuesta en línea fue realizada entre el 29 de febrero y el 4 de marzo de 2016, y en ella se entrevistó a 1,006 adultos en inglés. Debido a que la encuesta se realizó en línea, puede no incluir la perspectiva de los hogares muy vulnerables que no cuentan con acceso a Internet. Los márgenes estadísticos de errores no se aplican a las encuestas en línea—consulte la metodología aquí—pero la encuesta de Ipsos tiene un intervalo de credibilidad de más o menos 3.5%.

Si nos guiamos por esta encuesta, en general los estadounidenses están de acuerdo en que la crisis de asequibilidad es real y merece la atención del gobierno. Decenas de millones de estadounidenses han experimentado dificultades desde pequeñas hasta desmesuradas, directa e indirectamente, y a muchos les preocupa enfrentar dificultades en el futuro. A todas estas personas les es más difícil saber qué tipo de soluciones habrá—pero quieren respuestas.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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