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La visión de Tim Kaine para el futuro de la vivienda justa

Mientras el bando republicano todavía no menciona este tema, el candidato a vicepresidente de Clinton entregó detalles de lo que planea hacer al respecto.
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17 Ago 2016 – 9:28 AM EDT

El candidato demócrata a la vicepresidencia, senador Tim Kaine trazó el viernes una brillante línea divisoria entre Hillary Clinton y Donald Trump en un tema importante para casi todos los votantes: la vivienda. Aunque los estadounidenses dicen que la vivienda es un problema tan fundamental como otros que aparecen en las noticias, hasta el momento el tema no se ha tocado mucho durante la campaña. Pero esa situación acaba de cambiar.

Como saben los votantes, Kaine desarrolló su carrera como abogado en Richmond atendiendo casos relacionados con la vivienda justa. Como ex alcalde de Richmond, y ex gobernador de Virginia, Kaine tiene experiencia en el análisis de lo relacionado con la vivienda justa y asequible desde varios puestos políticos importantes. Está excepcionalmente calificado para hablar sobre la vivienda, tal vez más que cualquier otro candidato en los últimos años.

"Una casa es algo más que un sitio para dormir. Es parte de la base sobre la que una familia puede construir una vida", escribió Kaine en una editorial publicada por CNN. "El lugar donde vivimos determina los empleos que encontramos, las escuelas a las que asisten nuestros hijos, el aire que respiramos, y las oportunidades que tenemos. Y cuando se nos impide vivir donde deseamos, nos afecta profundamente".

Su editorial describe las formas en que la administración Clinton trabajaría para hacer más justa y asequible la vivienda. Aquí analizaremos más de cerca esas políticas, y lo que los estadounidenses pueden esperar si Clinton gana la presidencia.

Créditos Impositivos para Viviendas de Bajos Ingresos (LIHTC, por sus siglas en inglés): Estados Unidos gasta aproximadamente 6 mil millones de dólares anualmente en LIHTCs, una forma indirecta de ayuda para la vivienda. El hecho de que Kaine los coloca como el primer elemento en su plan de viviendas podría implicar que la administración Clinton piensa que los LIHTCs son la herramienta adecuada para el trabajo. El uso de los LIHTCs se ha incrementado constantemente desde la década de 1990. Aunque es importante recalcar que subsidiar la vivienda mediante créditos fiscales genera, en algunas ocasiones, vecindarios más segregados.

Asistencia al alquiler: La editorial de Kaine no entra en detalles acerca de cómo la administración de Clinton reanimaría la asistencia federal a la vivienda, pero esto es algo que se necesita hoy. Según el Centro de Prioridades Políticas y Presupuestales, el crecimiento de la asistencia al alquiler se ha reducido drásticamente. Si continúan las tendencias actuales, el gasto federal en asistencia a la vivienda alcanzaría su nivel más bajo en 40 años. Presumiblemente, el plan de Clinton para la vivienda incluye que el Partido Demócrata obtenga el control del Senado, pues se necesitaría un cambio enorme en el congreso para que se apruebe otro presupuesto. Sólo entonces sería factible restablecer los vales de elección de vivienda a sus niveles previos.

El senador también menciona que los demócratas ayudarán a las familias a escoger entre una amplia gama de vecindarios para vivir, en reconocimiento a la vivienda justa y a una promesa de campaña que probablemente implicaría la aplicación e implementación de las normas de Affordably Furthering Fair Housing (Expansión Afirmativa de Vivienda Justa) establecidas por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano durante el gobierno del presidente Barack Obama.

Instituciones locales de vivienda pública: Kaine no entra en muchos detalles al explicar cómo la administración Clinton construiría más viviendas públicas. "Les daremos más recursos a las autoridades de vivienda pública, y emparejaremos estas inversiones con iniciativas de desarrollo económico más amplias", escribió.

Las necesidades de vivienda pública tienen una cifra: 46,000 millones de dólares. Ésa es la acumulación estimada de capital de 1.1 millones de unidades de vivienda pública del país, la gran mayoría de las cuales fueron construidas antes de 1985 (esa cifra está aumentando rápidamente. En 2010 era de 26 mil millones; los costos crecen en promedio de 3.4 mil millones de dólares por año).

Deshacer el daño causado por la austeridad será lo primero para la administración Clinton que buscará fomentar el gasto en vivienda. Pero modificar la Ley de Control de Presupuesto no es suficiente. El gasto federal para la vivienda, en términos de asistencia directa al alquiler y el mantenimiento de viviendas públicas, ha estado disminuyendo desde hace décadas.

La compra de la primera casa propia: La administración Clinton quiere ofrecer 10,000 dólares de asistencia en el anticipo para las familias que desean comprar su primera vivienda, un plan que se basa en la popularidad del crédito fiscal para nuevos compradores de vivienda de 2008-2010. De las iniciativas de vivienda listadas por Kaine, ésta es la que será más popular, pues los estadounidenses de todos los niveles económicos serían elegibles para recibirlo (a menos que yo lo haya malinterpretado, el programa no considera los ingresos del solicitante).

Ayudar a los estadounidenses con sus anticipos podría contribuir a establecer millones de nuevos hogares. Actualmente, más de un 50% de los inquilinos podrían pagar hipotecas, pero aún no pueden permitirse comprar una casa. Parte de la razón de ello puede ser que simplemente no poseen los ahorros suficientes, especialmente en las ciudades donde han aumentado los precios de la vivienda.

Poner el programa a disposición de los nuevos compradores de vivienda, independientemente de sus ingresos, significa que va a servir como un enorme subsidio para los hogares de clase media y clase alta, al igual que la deducción fiscal de interés hipotecario, un subsidio de 195,000 millones de dólares para los estadounidenses más acomodados. Una administración progresista debe buscar la manera de disminuir los subsidios regresivos, no expandirlos.

Leyes de equidad de vivienda: Ésta es la verdadera línea divisoria entre Clinton-Kaine y Trump-Pence. Tanto Clinton como Kaine pasaron la primera parte de sus carreras luchando contra la discriminación, en cambio Trump construyó su imperio sobre la discriminación. Lo siguiente es parte de la editorial de Kaine:

"Por esa misma fecha, si una mujer como Lorraine intentaba alquilar un apartamento de la compañía de Trump, se les informaba a los investigadores federales que los empleados habían añadido un trozo de papel a su solicitud de alquiler con la letra "C". Como descubriría más tarde el Departamento, "C" significaba "de color".
El gobierno de Estados Unidos presentó una demanda de discriminación en la vivienda, impugnando esta práctica racista y discriminatoria, que ocurría en 39 propiedades de Trump."

Kaine adopta la Ley de Vivienda Justa como un ejemplo de lo que el gobierno puede y debe hacer para mejorar la vida de las personas. Aunque algunos de los planes de la administración Clinton para cumplir estas promesas aún no se han revelado, sí reconocen que, cuando se trata de la vivienda, el país aún no ha superado el racismo.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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