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Brexit

Theresa May, la mujer que guiará al Reino Unido fuera de la Unión Europea

Este miércoles, la conservadora asume el cargo de primera ministra tras la dimisión de David Cameron. Tiene la titánica tarea de reconciliar a un país dividido por una realidad inexorable: el abandono del esquema de integración europeo.
13 Jul 2016 – 1:15 AM EDT

Theresa May aceptó este miércoles en una audiencia privada en el palacio de Buckingham convertirse en la primera ministra de Reino Unido y en la responsable de dar forma al vendaval que dejó la victoria del Brexit, el referendo con el que los britanicos decidieron salir de la Unión Europea (UE).

Reino Unido tendrá un rol "audaz y positivo" fuera de la UE, dijo May este miércoles luego de aceptar la invitación de la reina Isabel II para liderar el nuevo gobierno.

May, de 59 años, se muda este miércoles a la residencia de Downing Street luego de que su última rival por el cargo –la secretaria de Estado de Energía, Andrea Leadsom– se retirara al reconocer que May tenía el mayor apoyo entre los conservadores, incluso entre los defensores del Brexit, Michael Gove y Boris Johnson. La decisión de Leadsom aceleró así la dimisión de David Cameron al cargo de premier, cuando la nueva líder quedó sin competencia.

Pero la ministra no logró el consenso para su postulación por casualidad. Euroescéptica de corazón, a principios de año se pronunció a favor de la permanencia del país en la UE, aunque con una campaña de muy bajo perfil. En su único gran discurso, aseguró que salir del esquema de integración "no resolvería todos los problemas de migración" del país.

Ya en el calor de la campaña entre los partidarios y enemigos del Brexit dentro del mismo Partido Conservador, hizo malabares para verse como la candidata que pudiese representar todos los intereses. "La única figura capaz de unir a las facciones rivales del partido", así la definió el Sunday Times cuatro días antes del Brexit del 23 de junio.

"Brexit significa Brexit y lo convertiremos en un éxito", escribió la exministra de Interior en un comunicado publicado en su página web. "Necesitamos unir a nuestro país", agregó.

El miércoles, David Cameron le aconsejó –antes de entregar su dimisión a la reina Isabel II en el palacio de Buckingham– "permanecer lo más cerca posible de la Unión Europea".

Minutos antes, frente a la que fue su residencia durante los últimos seis años, Cameron se despidió al asegurar que ha sido "el más grande honor de mi vida" trabajar aquí, y agregó: "Solo deseo el éxito continuo para este gran país que tanto amo".

La segunda en Downing Street


Este miércoles, Theresa May, hija de un reverendo anglicano y nieta de un militar, se convertirá en la segunda mujer primera ministra de Reino Unido después de Margaret Thatcher, conocida como 'la dama de hierro', que dirigió el país entre 1979 y 1990.


May, graduada en la Universidad de Oxford en geografía, comenzó su carrera política en 1986 como concejal del distrito londinense de Merton y, luego, para 1997 se convirtió en diputada conservadora por un distrito del sur de Inglaterra.

Entre 2002 y 2003 se convirtió en la primera mujer en asumir la secretaría general del Partido Conservador. Y de 1999 a 2010 se desempeñó como portavoz de los conservadores, en tiempos en que el partido era opositor.

Ya para 2010, cuando Cameron fue electo como primer ministro, May se desempeñó como ministra de Interior durante seis años, posición que abandona este miércoles.

Su gestión fue elogiada, pero también criticada por incumplir la promesa de que no entrarían más de 100,000 inmigrantes al año al Reino Unido.

Ahora, a May le toca reconciliar a un país convulsionado tras el Brexit, que reavivó incluso las diferencias entre sus territorios. Escocia, que votó por permanecer en la UE, trae de nuevo a la mesa la idea de un referendo para independizarse del Reino Unido y así poder permanecer en el bloque comunitario.

Sin retorno


Para May, el camino que Reino Unido decidió el 23 de junio no tiene regreso ni habrá "intentos para volverse a integrar por la puerta de atrás, ni una segunda consulta".

La ministra cree que tampoco son necesarios presupuestos "de emergencia" para sentar bases firmes frente a las consecuencias económicas que puede conllevar la salida de la Unión Europea y considera que no debe haber elecciones generales antes de 2020.

Eso sí, aún quedan negociaciones pendientes antes de activar el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea, que dejaría al país fuera de la Unión Europea en un plazo de al menos dos años.

Entre las cosas que sí ha aclarado, están que "debe ser una prioridad permitir a las compañías británicas comerciar dentro del mercado único de bienes y servicios" y, de nuevo, ha insistido en uno de los temas más polémicos durante su gestión como ministra y más debatido durante la campaña del Brexit: recuperar el control migratorio.

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