La tesis de ‘EEUU primero’ de Trump, ¿terminará con la Unión Europea?

El auge del nacionalismo en algunos países europeos, junto a la política liderada por Trump, ha revalidado las consignas de racismo y xenofobia en las relaciones internacionales.
23 Jul 2018 – 8:13 AM EDT

El presidente Donald Trump ha levantado la bandera del “EEUU Primero” desde los tiempos de su campaña electoral. Esa ola que arrasó con la política estadounidense, hoy amenaza con generar estragos al otro lado del Atlántico e impactar las bases de la Unión Europea, la estructura económica y política integrada por 28 países europeos.

En la reciente cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Trump sugirió a otros países a replicar un modelo que implica poner los intereses nacionales por encima de otras consideraciones, alianzas y hasta tratados internacionales. Eso a pesar de que espacios como la Unión Europea o la OTAN son reconocidos como claves de la paz y estabilidad en el continente.

Con o sin la invitación de Trump, la tendencia ya es una realidad en varias partes de Europa. Por eso, personajes como el ex jefe de la campaña electoral republicana y luego brevemente estratega jefe en la Casa Blanca de Trump, Steve Bannon están viendo una oportunidad para promocionar el modelo con el que tuvieron éxito en EEUU.

El fundador de la publicación conservadora Breitbart ha visitado el Viejo Continente al menos tres veces este año, donde ha profundizado relaciones con líderes y grupos abiertos a una agenda similar a la que impuso en la campaña del magnate.


Desde que Trump llegó a la Casa Blanca, Estados Unidos se retiró del acuerdo con Irán; exigió una renegociación de NAFTA y amenazó con su salida; cuestionó la validez de la OTAN y se negó a firmar el acuerdo final de la cumbre G7. Todas, jugadas inéditas para un presidente estadounidense.

La semana pasada, en paralelo a la cumbre de la OTAN, Bannon montó una sala de guerra en un hotel en Londres y se reunió con varios líderes de la extrema derecha, en su afán por fortaler un movimiento populista nacional europeo.

Los gobiernos nacionalistas en Hungría, Italia y el éxito del movimiento separatista ‘Brexit’ en Reino Unido son muestra de cómo esa ola se siente al otro lado del Atlántico.


  • Hungría primero

El actual primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, quien ha estado en el gobierno desde 2010 ha erigido un modelo similar al de Trump. De hecho, uno de sus principales lemas es “Hungría primero”. En un discurso realizado en febrero dijo que la “Patria viene antes que todo y Hungría está primero”.
Orbán ha sido criticado por su discurso xenófobo, euroescéptico y nacionalismo conservador.

Hungría también está reaccionado con muros fronterizos a la crisis migratoria que viven los europeos con la llegada de indocumentados de África y Medio Oriente. Durante la cúspide del problema, en 2015, Orbán ordenó la construcción de una barrera para bloquear la entrada de inmigrantes. El año pasado logró impulsar una ley que permite que los indocumentados que crucen la frontera sean detenidos.


  • Italia primero

Un ambiente similar se respira en Italia donde el primer ministro Giuseppe Conte encabeza una coalición populista en la Europa de posguerra integrada por el Movimiento 5 Estrellas y la nacionalista Lega (reformulación del partido separatista norteño Lega Nord).
Matteo Salvini, el líder de La Lega, ha insistido en reforzar deportaciones, frenar de raíz la llegada de refugiados y “poner a Italia primero”.

Asimismo, el ‘America First’ de Trump ha sido comparada en innumerables ocasiones con los principios que sostiene el movimiento derechista Forza Italia del también magnate y ex primer ministro, Silvio Berlusconi, ahora caído en desgracia y proscrito de la política.

  • Austria primero

En diciembre de 2017 Sebastian Kurz, del Partido del Pueblo, se convirtió en el canciller más joven de Austria y en el ejecutor de una agenda de ultraderecha donde uno de los pilares fundamentales fue "garantizar más seguridad mediante la lucha contra la migración ilegal". También ha criticado un multiculturalismo forzoso que, según él, atenta contra la identidad europea. "Es tiempo de poner a Austria primero", fue una de las principales consignas de su campaña.

  • Brexit

De todos, el proceso en el que más han estado interesados Trump y los suyos fue el llamado ‘Brexit’, la salida de Reino Unido de la Unión Europea que se decidió en un referéndum en junio 2016, poco antes de las elecciones presidenciales estadounidenses.

En un viaje a uno de sus resorts en Escocia, justo el día posterior de la votación, el entonces candidato republicano Trump felicitó a los británicos por la decisión y dibujó un paralelo con sus aspiraciones, diciendo que el triunfo del ‘Brexit’ indicaba que una victoria suya en EEUU era posible.

Los fundamentos del ‘Brexit’ se centraban en la explotación de un electorado disconforme con la clase política tradicional, rechazo a la globalización y a la inmigración, así como un deseo de recuperar la soberanía sacrificada ante las instituciones europeas y el prestigio nacional de otros tiempos.

El ultranacionalista Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP) fue fundamental la promoción de la salida de la Unión Europea. Su líder, Nigel Farage, tenía vínculos con la campaña de Trump y con Bannon, quien en 2014 había fundado una sucursal de Breibart en Londres.

El nuevo orden

"Los partidos populistas y nacionalistas en Europa son apoyados por personas que no se sienten cómodas con la globalización, se sienten abandonados y asustados por los inmigrantes”, aseguró a Univision Noticias Robert Rohrschneider, profesor de ciencia política de la Universidad de Kansas.

“En general los partidos políticos principales ignoran estos miedos. Lo que es un paralelo con lo que ocurre en Estados Unidos. Critican a los partidos en el poder por estar fuera de tono con la gente. Lo vimos con el 'Brexit' y Austria. Creen que se debe elegir una nueva élite y están en crecimiento”, estima Rohrschneider.

Para algunos, lo sucedido en los últimos días, con la polémica participación de Trump en cumbre de la OTAN en Bruselas, sus críticas a la manera como Reino Unido ha negociado el 'Brexit' y la cercanía que mostró en su reunión con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, muestran que el mandatario no ve utilidad a las alianzas tradicionales de Washington.

“Cuando Trump dice 'America First' todos entienden 'America Sola' y, después de la semana pasada, el mensaje es más claro: no a la Alianza Europea, no al multilateralismo. El presidente ha dejado claro que rechaza las democracias liberales en Europa y exalta a los líderes autoritarios", comentó a Univision Noticias Michael Werz, experto en seguridad nacional y política exterior de Center for American Progress, un centro de estudios políticos de tendencia liberal.

"Hay un nuevo movimiento facista en Europa que está cobrando fuerza y Trump quiere agrandarlo. El nuevo embajador estadounidense en Alemania, Richard Grenell, dijo abiertamente que veía como parte de su rol apoyar a movimientos de ultra derecha en Europa", explicó Werz.


Werz se refiere a lo que dijo Grenell en una entrevista en enero pasado, en la que afirmó que haría lo posible por promover a los grupos anti establishment en su enfrentamiento con las élites europeas.

En un mundo donde prima el nacionalismo y donde la cooperación multilateral se ve cada más complicada, ¿cómo se entiende el panorama internacional de los siguientes cinco a 10 años?

"Como un completo desastre. Trump está destruyendo el orden global que nos costó 70 años construir, el hecho de que el presidente le está dando la espalda a todo esto y nuestros aliados, muestra la seriedad de lo que viene. La fragilidad de las instituciones nacionales e internacionales", afirma Werz.

La canciller alemana, Angela Merkel, es la principal impulsora de un modelo europeo fuerte, que sea capaz de dar liderazgo al nuevo orden, de contraponerse a 'America First' y florecer "sin contar con Estados Unidos".

Sin embargo, los vientos que baten contra el proyecto unitario europeo no amainan y la dinámica política de Washington es un factor de peso.

"No veo ninguna razón por la que la crisis de inmigración en Europa no aumente en el futuro y, si eso es así, la Unión Europea se enfrentará a más intentos de emular 'Brexit'. Respecto a la OTAN, por la gran dependencia que tiene en el rol de Estados Unidos, creo que todo depende de las elecciones legislativas de este año”

“Si gana el Partido Republicano existe una gran oportunidad de que Trump sea reelegido y probablemente continuará el estilo y tono que usó en Europa", explicó Robert Rohrschneider.


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