Decenas de personas mueren en un posible ataque con armas químicas en Siria, confirman rescatistas

El gobierno de Bashar al-Asad negó que hubiera sido empleado un gas en el ataque del sábado a una zona controlada por rebeldes. Pero las organizaciones de derechos humanos aseguran que al llegar al lugar encontraron decenas de víctimas con signos evidentes de haber estado expuestos a algún tipo de arma química, como el gas sarín.

Decenas de personas fallecieron y cientos resultaron afectadas este sábado en Siria luego de un nuevo ataque químico en un suburbio dominado por rebeldes en Douma, cerca de la capital, informaron este domingo activistas y grupos de rescate.

La Sociedad de Medicina Siria-Estadounidense (SAMS), con sede en Washington, calcula que al menos fallecieron unas 40 personas.

El ataque ocurrió el sábado por la noche (a las 7:45 pm, hora local) en medio de una ofensiva del gobierno de Bashar al-Asad contra un grupo rebelde en esta localidad a unas 12 millas de Damasco, la capital. Según el comunicado de SAMS, el primer objetivo fue un hospital de la zona, pero luego los químicos se esparcieron en las áreas residenciales aledañas. Y después del ataque químico, el área circundante fue bombardeada, lo que obstaculizó que las ambulancias pudieran salvar a más víctimas. Sin embargo, Siria niega que se hayan empleado armas químicas en este incidente.


Los rescatistas aseguran que al llegar al lugar del ataque encontraron familias sofocadas en sus casas o que se resguardaban en refugios, muchos de ellos con "excesiva espuma en la boca, quemaduras en la córnea y emitiendo un olor a gas sarín". Explicaron que más de 500 personas fueron llevadas a centros de salud con "síntomas indicativos de exposición a un agente químico", aseguró SAMS en un comunicado conjunto con el grupo de primeros auxilios Civil Defense. Sin embargo, aún no está claro qué tipo de gas pudo ser utilizado.

Otro ataque químico

El presidente Donald Trump fue el primero en reaccionar. Calificó de "animal" y "enfermo" a al-Asad y señaló a Rusia e Irán, ambos aliados de Siria en su ofensiva contra los rebeldes, por apoyar el ataque. "Alto precio a pagar", dijo en su cuenta de Twitter al referirse al mandatario sirio.

El Departamento de Estado aseguró que se encuentra monitoreando la situación, que ha sido descrita como "horrenda". Su vocera, Heather Nauert, señaló el sábado que tanto el gobierno de al-Asad como sus aliados rusos deben "dar explicaciones" por lo ocurrido y exigió una "respuesta inmediata" de parte de la comunidad internacional.


Pero el Ministerio de Defensa de Rusia, igual que el gobierno sirio, han negado el uso de armas químicas. "Estamos dispuestos a enviar especialistas en defensa con radiación, química y biológica para recabar información tan pronto como Douma esté libre de militantes", dijo a la agencia Reuters el mayor general Yuri Yevtushenko, jefe del Centro Ruso para la Paz y Reconciliación en Siria.

Y aunque Rusia y Siria lo nieguen, la Unión Europea recalcó que "los indicios apuntan a otro ataque químico más del régimen", dijo el Servicio Euroeo de Acción Exterior. "Pedimos a los partidarios del régimen, Rusia e Irán, que usen su influencia para evitar cualquier nuevo ataque".

Este lunes, nueve países pidieron una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el lunes para tratar el tema. La solicitud fue encabezada por Francia y apoyada por Costa de Marfil, Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Kuwait, Perú, Polonia y Suecia.

Un antecedente cercano

Hace un año, el gobierno sirio fue acusado de otro ataque con armas químicas en la localidad de Khan Sheikhun –controlada por opositores al régimen– y en el que murieron al menos 80 personas, muchos de ellos niños. Como respuesta, Estados Unidos lanzó cerca de 60 misiles Tomahawk contra una base aérea siria, siendo éste el primer ataque estadounidense contra fuerzas militares del presidente sirio.


En ese momento, al-Asad calificó la intervención estadounidense como "imprudente e irresponsable". La agencia oficial siria, Sana, dijo que el ataque de Washington había dejado nueve muertos, incluidos niños, y cuantiosos daños materiales.

El ataque de este sábado ocurre luego de meses de intentos del gobierno sirio por recuperar el control sobre un grupo de pueblos al este de Damasco conocidos como Gouta del Este. Las ciudades de esta zona han estado ocupadas por rebeldes que buscan derrocar a al-Asad desde los primeros años de la guerra civil, y que han bombardeado Damasco matando incluso a civiles. Y Douma, donde el régimen bombardeó esta vez, es el último pueblo que aún está en manos de los opositores de al-Asad.

Para retomar el control, el gobierno de Siria y sus aliados, incluyendo militares rusos e iraníes, han rodeado y bombardeado el área dejando más de 1,600 personas fallecidas y forzando a miles a huir, según cifras del Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Este domingo, el régimen sirio anunció un acuerdo para evacuar a los rebeldes en las próximas 48 horas, informó la agencia SANA aunque el grupo de combatientes aún no han reaccionado a este información.

Según el diario The Washington Post, los médicos que han atendido a las víctimas del ataque de este sábado han mostrado a la prensa imágenes gráficas de hombres, mujeres y niños muertos y heridos en el bombardeo. En algunas de las imágenes se ven pilas de cuerpos dentro de casas con espuma brotando de sus bocas y rarices.

Niños y mujeres: las víctimas más sensibles del presunto ataque químico en Siria (Imágenes fuertes)

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